La hora de los outsiders: tres nombres que empiezan a incomodar al Gobierno de Milei rumbo a 2027

Dante Gebel, Jorge Brito y Daniel Hadad aparecen en el radar político mientras crece el electorado que no se identifica con el oficialismo ni con el peronismo. En la Casa Rosada admiten que existe espacio para una tercera alternativa, aunque aseguran que Javier Milei todavía tiene margen para buscar la reelección.

La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2027 comenzó a mostrar movimientos por fuera de las estructuras partidarias tradicionales. Aunque ninguno de ellos confirmó una candidatura, tres nombres empiezan a ganar espacio en las conversaciones políticas y empresariales: el pastor y comunicador Dante Gebel, el banquero Jorge Brito y el empresario de medios Daniel Hadad.

Jorge Brito, banquero y posible candidato presidencial

En el Gobierno siguen con atención ese escenario, aunque públicamente buscan restarle importancia. La mirada que prevalece en la Casa Rosada es que Javier Milei todavía tiene como principal desafío recuperar el respaldo de una sociedad que reconoce algunos de los resultados de su gestión, pero que también reclama mejoras concretas en la vida cotidiana.

La premisa que circula dentro del oficialismo es clara: si el Gobierno logra consolidar sus resultados económicos y traducirlos en una mejora perceptible para los ciudadanos, Milei tendrá posibilidades de ser reelegido. Si no lo consigue, el escenario electoral podría abrirse a nuevas alternativas.

Un electorado que busca algo diferente

Uno de los principales elementos que alimenta la aparición de estos nuevos nombres es el crecimiento de los argentinos que no se sienten representados por ninguna fuerza política.

Según un estudio del Observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires, el 42% de los encuestados no se identifica con ningún partido político, mientras que el 63% manifiesta tener poco o ningún interés en la política.

El fenómeno fue denominado “ningunismo” y refleja un electorado cada vez más distante de las identidades partidarias tradicionales. El dato resulta relevante porque no necesariamente implica una posición de centro, sino también un rechazo a los polos políticos existentes.

Otra encuesta, realizada por Aresco, mostró que el 55,3% de los consultados estaría dispuesto a considerar una fuerza que no represente ni al mileísmo ni al kirchnerismo. Cuando se consulta directamente por intención de voto, el oficialismo aparece con el 29,8%, el peronismo con el 26,9% y una eventual tercera alternativa llega al 22,7%.

El escenario, sin embargo, todavía está lejos de significar la consolidación de un nuevo espacio político.

Dante Gebel, el nombre que más avanzó

De los tres dirigentes que aparecen en escena, Dante Gebel es quien lleva más tiempo explorando la posibilidad de dar el salto a la política.

El pastor evangélico, comunicador, escritor y conferencista alcanzó popularidad en Argentina durante la década de 1990 con los denominados “Superclásicos de la Juventud”. En los últimos años desarrolló en Estados Unidos una carrera vinculada a la comunicación y los espectáculos.

Actualmente lleva adelante el espectáculo “PresiDante”, una propuesta que combina humor, conferencia y prédica y que juega con la idea de una eventual llegada a la Presidencia.

De acuerdo con el artículo, quienes mantienen contacto con Gebel aseguran que está cada vez más decidido a analizar una candidatura. Su intención, en caso de avanzar, sería construir una propuesta por fuera de una estructura religiosa y evitar los mecanismos tradicionales de la política.

Su espacio, Consolidación Argentina, ya trabaja en la conformación de equipos y en la expansión territorial. Además, Gebel tiene previsto incrementar sus viajes a la Argentina desde septiembre y prepara para diciembre un evento multitudinario destinado especialmente a los jóvenes.

Jorge Brito y la búsqueda de una tercera posición

El segundo nombre que aparece en escena es el del empresario y banquero Jorge Brito, presidente del Banco Macro y ex titular de River Plate.

A diferencia de Gebel, Brito tiene una relación directa con el mundo empresarial y con sectores que forman parte del denominado Círculo Rojo. Por eso, dentro de su entorno prefieren hablar de una “tercera posición” antes que de un outsider.

Brito no confirmó una candidatura y continúa señalando que no es candidato. Sin embargo, reconoce que existe una demanda de sectores que no quieren regresar al peronismo pero tampoco se sienten representados por el espacio libertario.

La idea que aparece alrededor de su figura es la construcción de una alternativa de centroderecha que pueda romper con la histórica dinámica pendular de la política argentina.

El exdiputado Emilio Monzó aparece como uno de los dirigentes que más impulsa la posibilidad de que Brito dé el paso hacia la política. La estrategia sería esperar a que las encuestas indiquen que existe una oportunidad electoral concreta.

Daniel Hadad ya puso fecha para decidir

El tercer nombre es Daniel Hadad, fundador de Infobae, quien recientemente admitió públicamente que no descarta ser candidato en 2027.

Hadad sostiene que no pretende volver al pasado, pero considera necesario analizar las consecuencias sociales de las políticas económicas actuales. En particular, advierte que la reducción del gasto estatal también tuvo impacto sobre numerosas familias.

Su aproximación a la política, por ahora, tiene un componente central: los datos. El empresario contrató a un equipo que trabajó en la campaña del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, para realizar un estudio de opinión pública en distintas ciudades argentinas.

El objetivo no sería únicamente medir intención de voto, sino conocer el estado de ánimo de la sociedad, con especial atención en fenómenos como la tristeza y la desesperanza.

Hadad se fijó además una fecha límite: antes del 28 de noviembre, cuando cumpla 65 años, pretende definir qué hará durante los próximos cuatro años.

El Gobierno mira el fenómeno con cautela

En la Casa Rosada aseguran que estos movimientos todavía no representan una amenaza concreta para Milei. La explicación oficial es que ninguno de los tres nombres se convirtió aún en candidato y, por lo tanto, no fue sometido al nivel de exposición y desgaste que implica una campaña electoral.

La estrategia del oficialismo apunta, además, a fortalecer su estructura territorial y avanzar en acuerdos con gobernadores. En ese esquema, la discusión sobre la reforma electoral y una eventual suspensión de las PASO podría convertirse en uno de los factores determinantes para las alianzas de cara a 2027.

Pero el principal desafío para el Gobierno continúa siendo económico.

La aparición de posibles terceras alternativas no se explica solamente por la existencia de dirigentes dispuestos a competir. También responde al crecimiento del malestar de una parte de la sociedad que no quiere volver al kirchnerismo, pero tampoco encuentra en el oficialismo una respuesta suficiente a sus problemas cotidianos.

El interrogante que comienza a instalarse es si ese electorado disperso podrá transformarse en una fuerza política competitiva.

Por ahora, el espacio existe. Lo que todavía falta es saber quién podrá ocuparlo.

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