Macri y Bullrich toman distancia de Milei y reabren una disputa por el rumbo político

Milei, Macri y Bullrich

El PRO y la senadora coincidieron en reconocer el triunfo de Lula da Silva en Brasil, defender la libertad de prensa y reclamar cambios en la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

Las diferencias con el Presidente exponen las tensiones entre la alianza parlamentaria y la construcción de una identidad propia de cara a 2027.

Mauricio Macri y Patricia Bullrich volvieron a mostrar coincidencias políticas en una semana marcada por las diferencias con Javier Milei. El reconocimiento del triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, las críticas a los agravios presidenciales contra periodistas y las negociaciones por la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional expusieron una línea de acción que busca marcar distancia de algunas posiciones del Gobierno sin romper definitivamente los vínculos con La Libertad Avanza.

Las señales se produjeron en distintos escenarios, pero con un denominador común: la defensa de criterios institucionales y pragmáticos que contrastan con algunas de las posturas más confrontativas del Presidente. Para el PRO, el desafío consiste en sostener su acompañamiento parlamentario al oficialismo y, al mismo tiempo, recuperar una identidad política propia de cara a las elecciones de 2027.

La primera diferencia quedó expuesta tras el balotaje brasileño. Mientras Milei había respaldado a Flávio Bolsonaro durante la campaña y evitaba reconocer la victoria de Lula, el PRO difundió un mensaje de felicitación al mandatario reelecto y destacó la importancia de mantener una relación estratégica con el país vecino.

Macri también saludó personalmente al pueblo brasileño y a Lula, al tiempo que expresó su expectativa de que el nuevo mandato contribuya al crecimiento de Brasil y de la región. Desde la Secretaría de Relaciones Internacionales del partido, conducida por Fulvio Pompeo, remarcaron que los resultados electorales modifican prioridades y alianzas, por lo que consideraron necesario sostener una diplomacia basada en el diálogo y la cooperación.

Bullrich se pronunció en la misma dirección. La senadora sostuvo que la voluntad popular debe respetarse y que las diferencias políticas no pueden desconocer la legitimidad de los procesos electorales. Aunque cuestionó aspectos del escenario político brasileño, planteó que los intereses estratégicos y las oportunidades de cooperación entre ambos países deben prevalecer.

En su mensaje también advirtió sobre el uso de la Justicia como herramienta para eliminar a la oposición, en una referencia al escenario que enfrenta el sector de Jair Bolsonaro. La postura contrastó con el respaldo que Milei había expresado al dirigente brasileño y con su negativa a reconocer el resultado electoral.

La libertad de prensa, otro punto de conflicto
Las diferencias entre el PRO y el Presidente ya habían quedado expuestas tras los ataques verbales de Milei contra periodistas durante la cena de la Fundación Faro. En ese encuentro, el mandatario lanzó fuertes descalificaciones contra trabajadores de prensa que cubrieron la causa $LIBRA, lo que generó cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo.

La conducción nacional del PRO analizó inicialmente la posibilidad de emitir un pronunciamiento más contundente. Finalmente, difundió un mensaje moderado en el que defendió la libertad de prensa, el respeto por quienes piensan diferente y la responsabilidad de los funcionarios públicos.

Las críticas más directas provinieron de dirigentes que buscan una mayor diferenciación respecto de La Libertad Avanza. María Eugenia Vidal advirtió que el Presidente había cruzado un límite, mientras que Silvia Lospennato cuestionó la normalización de la violencia verbal. Otros referentes partidarios también expresaron reparos ante el tono de las declaraciones presidenciales.

El episodio se sumó a las diferencias registradas durante la visita de Milei a Madrid, donde el mandatario también había protagonizado cruces con el presidente español, Pedro Sánchez, y con una periodista.

La discusión no es nueva. En septiembre, el PRO había cuestionado al Gobierno por los cambios incluidos en el proyecto de Presupuesto 2027 vinculados con las prestaciones y pensiones por discapacidad. En aquella oportunidad, el partido sostuvo que acompañar las reformas impulsadas por el oficialismo no implicaba respaldar todas sus decisiones y que también era necesario establecer límites.

El diputado nacional Fernando de Andreis, uno de los dirigentes cercanos a Macri, defendió esa estrategia y planteó la necesidad de instalar debates de largo plazo que no queden desplazados por las urgencias de la coyuntura. Entre ellos, destacó la relación con Brasil y la importancia de preservar los vínculos estratégicos de la Argentina.

La negociación parlamentaria expone las diferencias
Las tensiones también se reflejaron en el Congreso durante el tratamiento de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. El proyecto impulsado por el Gobierno necesitó modificaciones para reunir los respaldos necesarios en el plenario de las comisiones de Defensa Nacional, Legislación Penal y Relaciones Exteriores y Culto.

Después de varias semanas de negociaciones y postergaciones, La Libertad Avanza aceptó cambios que permitieron alcanzar un dictamen de mayoría con 60 firmas. El PRO y la Unión Cívica Radical tuvieron un papel relevante en ese resultado, luego de reclamar modificaciones al texto original.

El episodio volvió a mostrar las dos dimensiones de la relación entre el macrismo y el oficialismo. Mientras un sector del PRO prioriza la gobernabilidad y mantiene el respaldo legislativo a Milei, otros dirigentes consideran necesario reforzar una identidad republicana e institucional que permita diferenciar al partido de los estilos y las decisiones del Gobierno.

En ese esquema conviven referentes como De Andreis y Cristian Ritondo, vinculados con la estrategia parlamentaria de acompañamiento, con dirigentes como Vidal, Lospennato y Hernán Lacunza, que plantean mayores reparos frente a determinadas posiciones presidenciales.

Bullrich busca acercarse al electorado del PRO
En el macrismo observan con interés los últimos movimientos de Bullrich, aunque consideran que su acercamiento discursivo responde principalmente a una estrategia electoral. La senadora conserva vínculos con el electorado que acompañó al PRO y que también respaldó a Milei en el balotaje, pero que actualmente manifiesta disconformidad con algunas decisiones del Gobierno.

Sin embargo, las coincidencias públicas no implican una recomposición de la relación política entre Macri y la exministra de Seguridad. En el PRO persiste el malestar por la decisión de Bullrich de incorporarse al Gobierno de Milei sin una negociación orgánica con el partido y por su posterior alineamiento con La Libertad Avanza.

De cara a 2027, el macrismo deberá resolver cómo organizar sus acuerdos electorales y qué grado de autonomía pretende conservar frente al oficialismo. La mesa política que coordina el jefe de Gabinete, Diego Santilli, será uno de los espacios donde se definan esos entendimientos.

Por ahora, las coincidencias entre Macri y Bullrich se concentran en determinadas posiciones institucionales y en la lectura de un escenario electoral que podría modificar las alianzas. Las diferencias con Milei, en tanto, exponen una disputa todavía abierta sobre los límites del acompañamiento al Gobierno y el lugar que el PRO buscará ocupar en la política argentina.

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