Con el Mundial 2026 ya concluido y la agenda política retomando protagonismo, el peronismo ingresa en una etapa clave de reorganización, atravesada por disputas internas, estrategias electorales y una creciente puja por el liderazgo de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Tras la derrota en los comicios nacionales y luego de meses marcados por tensiones entre sus principales referentes, la principal fuerza opositora deberá afrontar el desafío de evitar una mayor fragmentación mientras intenta construir una propuesta competitiva frente al gobierno de Javier Milei.
La provincia de Buenos Aires vuelve a ubicarse en el centro de la escena política. Allí conviven las dos figuras de mayor peso electoral dentro del espacio: Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Axel Kicillof. Sin embargo, la relación entre ambos sectores continúa atravesada por diferencias sobre el rumbo del peronismo y el liderazgo que deberá asumir en la próxima etapa.
Kicillof busca consolidar un proyecto político propio con proyección nacional, apoyado en una intensa agenda de gestión y recorridas por distintos municipios bonaerenses. Su estrategia apunta a posicionarse como una alternativa con identidad propia, sin depender del respaldo directo del kirchnerismo.
Del otro lado, el sector que responde a Cristina Kirchner mantiene la intención de sostener la centralidad política de la ex presidenta, pese a que su situación judicial impide una eventual candidatura presidencial. Paralelamente, el cristinismo analiza posibles postulantes para competir por la Gobernación bonaerense en unas eventuales PASO, entre los que aparecen Mayra Mendoza, Máximo Kirchner y Eduardo «Wado» de Pedro.
En ese contexto, Máximo Kirchner comenzó a asumir un rol más visible como referente del sector, encabezando actividades políticas tanto en la provincia de Buenos Aires como en el interior del país, fortaleciendo su perfil como principal referente del espacio que lidera su madre.
Otro de los dirigentes que podría recuperar protagonismo es Sergio Massa. Aunque mantiene un bajo perfil público desde la derrota electoral, continúa activo en las conversaciones internas del peronismo y trabaja para evitar una ruptura de la coalición. Dentro del espacio no descartan que vuelva a ocupar un lugar central en el escenario político durante los próximos meses.
Mientras tanto, el denominado PJ Federal continúa desarrollando una estrategia propia con recorridas por distintas provincias y el objetivo de ampliar su representación territorial. Referentes como Sergio Uñac impulsan una construcción con fuerte presencia en el interior del país y buscan posicionar una alternativa que exprese a los sectores peronistas alejados de la lógica del conurbano bonaerense.
El segundo semestre aparece así como un período decisivo para el peronismo. Las diferencias entre sus distintos sectores siguen abiertas y la definición de un liderazgo común continúa siendo una incógnita. La posibilidad de preservar la unidad o avanzar hacia una competencia interna más profunda marcará buena parte del escenario político que desembocará en las elecciones presidenciales de 2027.







