Mientras avanzan las tareas de rescate, las autoridades actualizaron este viernes el balance oficial, que ya asciende a 589 personas fallecidas y 2.980 heridas. Aunque la cifra de lesionados fue revisada a la baja respecto de los primeros reportes, la magnitud del desastre continúa creciendo a medida que los equipos de emergencia acceden a las zonas más afectadas.
Las labores de búsqueda se concentran principalmente en las ciudades de Caracas y La Guaira, donde numerosos edificios colapsaron o sufrieron graves daños estructurales. Bomberos, rescatistas, personal militar y voluntarios trabajan sin descanso entre los escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes. Sin embargo, más de 48 horas después del sismo, las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen considerablemente, aunque los operativos continúan apoyados por maquinaria pesada, perros especializados y equipos de búsqueda de distintos países.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que fueron localizadas más de 200 personas atrapadas bajo estructuras derrumbadas, mientras que el Gobierno confirmó que el desastre dejó al menos 2.227 familias damnificadas y unas 250 edificaciones destruidas o seriamente afectadas. A esto se suma el colapso parcial de servicios esenciales en varios sectores, lo que complica la distribución de agua potable, energía eléctrica y asistencia sanitaria.
En el plano internacional, la tragedia movilizó una amplia respuesta humanitaria. Hasta el momento, 16 países y las Naciones Unidas enviaron ayuda de emergencia hacia Venezuela. A través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, ocho países de la Unión Europea —entre ellos España, Francia, Alemania, Italia, Portugal, Luxemburgo, Países Bajos y República Checa— desplegaron más de 520 especialistas, entre bomberos, equipos médicos, unidades de rescate con perros entrenados, personal de telecomunicaciones y logística.
España, además, confirmó la muerte de cuatro ciudadanos españoles como consecuencia del terremoto. Entre las víctimas se encuentra Isabel Jara, delegada del Gobierno de Canarias en Venezuela. El Ministerio de Asuntos Exteriores también informó que otras cuatro personas de nacionalidad española fueron localizadas con vida entre los escombros y permanecen bajo atención de los equipos de rescate.
La solidaridad internacional continúa creciendo. La Generalitat Valenciana anunció el envío de una ayuda humanitaria urgente de 500.000 euros destinada a atender las necesidades más inmediatas de la población afectada, mientras distintas organizaciones no gubernamentales preparan nuevos cargamentos con medicamentos, alimentos, agua potable y elementos de primera necesidad.
Con el correr de las horas, la prioridad absoluta sigue siendo el rescate de las personas que permanecen desaparecidas y la asistencia a miles de familias que perdieron sus hogares. Al mismo tiempo, las autoridades comienzan a dimensionar el enorme desafío que representará la reconstrucción de las zonas devastadas por un desastre que ya es considerado uno de los más graves registrados en Venezuela en las últimas décadas.







