La crisis institucional que atraviesa la FIFA sumó un nuevo y significativo capítulo. Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores del presidente de la entidad, Gianni Infantino, presentó su renuncia con efecto inmediato y cuestionó duramente el proyecto para incorporar inversores privados a los derechos comerciales de las Copas del Mundo.
El exdirigente estadounidense hizo pública una carta en la que manifestó su rechazo «de forma inequívoca» a la iniciativa impulsada por la conducción de la FIFA, al considerar que representa un riesgo para el futuro del fútbol.
«No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial», afirmó Cordeiro, quien aseguró no haber participado en la elaboración del proyecto y sostuvo que se trata de «un mal acuerdo para las federaciones miembro, para el fútbol y para el futuro de este deporte».
Un fuerte cuestionamiento al plan de Infantino
Cordeiro, exbanquero y expresidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, argumentó que la FIFA no necesita desprenderse de parte de su activo más valioso, ya que atraviesa una sólida situación económica.
En su carta recordó que el organismo dispone de miles de millones de dólares en reservas, no registra deudas y generó ingresos cercanos a los 15.000 millones de dólares entre 2022 y 2026.
Para el ahora exasesor, vender una participación permanente en los derechos comerciales del Mundial a cambio de unos 4.200 millones de dólares significa «hipotecar el futuro del fútbol sin una justificación convincente».
Además, cuestionó la falta de información sobre la operación y planteó varios interrogantes:
¿Por qué realizar este acuerdo ahora?
¿Quiénes serán los beneficiarios?
¿Qué mecanismos de control existirán?
¿Qué recibirán realmente los inversores?
¿Cuál será el costo para el fútbol mundial?
También criticó el plazo de apenas 50 días otorgado a las federaciones para pronunciarse sobre una decisión que calificó como trascendental.
Un dirigente de máxima confianza
Cordeiro ocupaba desde 2021 el cargo de asesor principal en estrategia y gobernanza global de la FIFA y era considerado uno de los colaboradores más cercanos de Infantino.
Su trayectoria incluye la presidencia de la Federación de Fútbol de Estados Unidos entre 2018 y 2020 y un papel determinante en la candidatura conjunta de Estados Unidos, Canadá y México para organizar el Mundial 2026.
Incluso participó en reuniones oficiales junto a Infantino con autoridades del gobierno estadounidense durante la preparación de la Copa del Mundo.
El conflicto con la UEFA
La renuncia se produce en medio de una creciente disputa política dentro del fútbol internacional.
La propuesta contempla la creación de la empresa FIFA Forward Enterprise (FFE), destinada a administrar los derechos comerciales y la organización de los principales torneos de la entidad con participación de capitales privados.
Como contrapartida, la FIFA promete elevar de inmediato el aporte económico para cada federación miembro, que pasaría de 8 a 20 millones de dólares.
Sin embargo, la iniciativa generó un fuerte rechazo. La UEFA advirtió que podría retirarse de todas las competiciones de selecciones organizadas por la FIFA si el proyecto avanza, mientras que la Concacaf también expresó su oposición.
Pese a las críticas, la FIFA confirmó que continuará con el proceso de votación para la creación de la nueva empresa.
La salida de Cordeiro representa el golpe político más importante que ha recibido Infantino desde que asumió la presidencia de la FIFA y añade incertidumbre sobre el futuro de una iniciativa que divide al fútbol mundial y podría redefinir el modelo de gestión de sus competencias más importantes.







