La tensión entre la FIFA y la UEFA continúa escalando luego de que el organismo europeo ratificara que mantiene el boicot a las competiciones organizadas por la FIFA, pese a que la entidad presidida por Gianni Infantino dio marcha atrás con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y reconoció errores en su gestión.
El conflicto se agravó tras el comunicado difundido por la FIFA luego de una reunión en Rabat, donde la conducción respaldó a Infantino y advirtió que no tolerará «ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso», además de anunciar que protegerá su reputación frente a las críticas.
Sin embargo, la respuesta de la UEFA fue inmediata. En un comunicado citado por medios europeos, el organismo sostuvo que las condiciones planteadas para levantar el boicot aún no fueron cumplidas.
Según la UEFA, las exigencias eran dos: el retiro definitivo de las propuestas de privatización de las principales competiciones de la FIFA y garantías de que iniciativas similares no volverán a impulsarse. Además, reiteró que mantiene su falta de confianza en la conducción de Infantino.
Continúa la amenaza de no participar en torneos FIFA
Aunque el proyecto FFE fue retirado, la postura europea no cambió. La UEFA confirmó que las 55 federaciones afiliadas mantienen vigente la decisión anunciada la semana pasada de no participar en competiciones organizadas por la FIFA mientras no existan garantías institucionales suficientes.
La situación genera incertidumbre de cara a los próximos torneos internacionales, especialmente el Mundial Sub-20 femenino que se disputará en septiembre en Polonia, con varias selecciones europeas ya clasificadas.
Una crisis en pleno año electoral
El enfrentamiento se produce cuando restan poco más de siete meses para las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para el 18 de marzo de 2027 en Rabat. Antes de esa fecha, el 18 de noviembre de 2026, vencerá el plazo para la presentación de candidaturas.
En paralelo, medios europeos informaron que durante una reunión de emergencia realizada en Marruecos surgieron nuevas versiones sobre supuestas negociaciones políticas vinculadas a la organización de la final del Mundial 2030. El diario británico The Times publicó que Infantino habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de albergar ese partido a cambio de respaldo político, una versión que la FIFA rechazó categóricamente y calificó de «falsa y engañosa».
La postura de Conmebol
Por su parte, la CONMEBOL expresó su respaldo a los mecanismos institucionales de la FIFA y celebró el retiro del proyecto FFE, aunque también manifestó preocupación por las decisiones adoptadas sin el debido diálogo entre las asociaciones miembro.
El organismo sudamericano sostuvo que cualquier cambio en la conducción de la FIFA deberá resolverse mediante los procedimientos previstos en sus estatutos y recordó que serán las 211 asociaciones miembro las que elegirán al próximo presidente durante el Congreso de marzo de 2027.







