Franco Colapinto terminó con sensaciones encontradas la clasificación del Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. El piloto argentino de Alpine avanzó hasta la Q2, pero quedó eliminado y largará desde el 13° puesto este domingo en el circuito de Hungaroring. Tras la sesión, reconoció su fastidio por no haber podido explotar el potencial del auto debido a un fin de semana condicionado desde el inicio.
«Creo que estaba para más, eso es lo que me da un poco de bronca», confesó el pilarense, quien explicó que la falta de rodaje fue determinante. El viernes no participó de la primera práctica libre porque Alpine cedió su monoplaza al estonio Paul Aron para cumplir con el reglamento de la Fórmula 1, mientras que en la FP2 sufrió un accidente tras apenas unas pocas vueltas rápidas, lo que redujo al mínimo su tiempo en pista.
Según explicó, esa situación le impidió trabajar en la puesta a punto del A526. «No hice la FP1 y no pude dejar el auto, en cuanto al setup y la parte mecánica, como me gusta a mí. Después encontré todo muy de golpe y muy tarde», señaló.
Los inconvenientes continuaron el sábado durante la tercera práctica. Colapinto reveló que el equipo volvió a tener problemas con la configuración del coche y que el comportamiento del auto no era el esperado. «Quisimos ir más blandos y el auto estaba súper duro adelante. Con este auto nuevo necesitás girar mucho para encontrar el equilibrio y este fin de semana prácticamente no tuve esa posibilidad», explicó.
Pese a ese contexto, el argentino valoró el trabajo realizado para meterse en la Q2, aunque admitió que en la segunda tanda clasificatoria el rendimiento quedó condicionado por la temperatura de los neumáticos.
«Arranqué con las gomas muy bajas de temperatura. Perdí mucho tiempo en el primer sector y, aunque recuperé en el segundo y tercero, no alcanzó», lamentó. Finalmente registró un tiempo de 1:19.027, que lo dejó 13°, muy cerca de su compañero Pierre Gasly y a menos de cuatro décimas del corte para ingresar a la Q3.
Con la mirada puesta en la carrera de este domingo, Colapinto aseguró que el objetivo será avanzar posiciones y pelear por la zona de puntos, aunque reconoció que llega con una desventaja importante: no pudo realizar simulaciones de carrera durante las prácticas.
«El objetivo está claro: buscar puntos. Habrá que largar bien, cuidar los neumáticos y aprovechar las oportunidades. Acá es difícil pasar, así que la estrategia y el ritmo van a ser fundamentales», sostuvo.
El piloto argentino también se mostró esperanzado con las mejoras que Alpine planea introducir después del receso de verano. «Estoy esperando con muchas ganas las mejoras para Zandvoort. Las necesitamos porque nos está costando mucho con la performance del auto. Ojalá den el salto que esperamos», concluyó.







