Con el objetivo de revalorizar la identidad culinaria y reconocer a quienes preservan las tradiciones, el Gobierno de Jujuy presentó el Sistema de Certificación de Saberes Gastronómicos Ancestrales, una iniciativa que apunta a fortalecer el desarrollo local y poner en valor el patrimonio cultural inmaterial.
El lanzamiento se realizó en conferencia de prensa con la participación del secretario de Cultura, José Rodríguez Bárcena; la vicerrectora de la Universidad Nacional de Jujuy, Liliana Bergesio; la decana de la Facultad de Ciencias Agrarias, Noemí Bejarano; el director de Patrimonio, Sebastián Pasin; y la coordinadora de la Expansión Académica Quebrada y Puna, Magda Choque Vilca.
Reconocer y jerarquizar los saberes ancestrales
El programa busca identificar, registrar y certificar los conocimientos de cocineros y cocineras que mantienen vivas las tradiciones gastronómicas de la provincia. El proceso comenzará con una convocatoria abierta a portadores de saberes en las regiones de Quebrada y Puna.
La iniciativa contempla tres etapas: un registro inicial de interesados, una instancia de formación complementaria y, finalmente, una evaluación práctica en territorio, donde los participantes deberán demostrar sus habilidades en la elaboración de platos tradicionales. Se prevé que las primeras certificaciones se concreten en junio.
Trabajo conjunto y enfoque territorial
El proyecto se desarrolla de manera articulada entre la UNJu, el Gobierno provincial y el Consejo Federal de Inversiones. Según explicaron las autoridades, el enfoque se basa en el reconocimiento del conocimiento comunitario, priorizando la experiencia y la transmisión oral por sobre los esquemas académicos tradicionales.
En ese sentido, Bergesio destacó que el proceso será “riguroso, pero centrado en el saber genuino de la gente”, mientras que Choque Vilca remarcó que la cocina funciona como un espacio donde se reconstruye la historia y la identidad de los pueblos.
Patrimonio cultural con proyección nacional
Por su parte, Pasin subrayó que el sistema permitirá reconocer formalmente a los portadores de estos saberes como parte del patrimonio cultural jujeño. Además, señaló que la provincia se posiciona como caso testigo a nivel país, con la posibilidad de que el modelo sea replicado en otras jurisdicciones.
La certificación final será otorgada de manera conjunta entre el CFI, la universidad y el Gobierno de Jujuy, consolidando una política pública que busca preservar, visibilizar y proyectar la riqueza gastronómica ancestral de la provincia.







