La petrolera británica sostuvo que el proyecto Sea Lion mantiene como objetivo producir su primer barril durante el primer trimestre de 2028.
La compañía afirmó que cuenta con respaldo del Reino Unido y de las autoridades de las islas, mientras Argentina busca frenar el desarrollo mediante sanciones y acciones judiciales.
La empresa británica Rockhopper Exploration ratificó que mantiene en marcha su proyecto petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, y confirmó que continúa apuntando a obtener su primer petróleo durante el primer trimestre de 2028, pese a las medidas impulsadas por el Gobierno argentino para intentar detener la explotación de hidrocarburos en la zona.
El anuncio fue realizado por el director ejecutivo de la compañía, Sam Moody, en el marco de la presentación del informe semestral correspondiente a la primera mitad de 2026. Según el documento, Rockhopper considera que el cronograma de desarrollo de Sea Lion continúa vigente y que el proyecto cuenta con el respaldo del Reino Unido y de las autoridades de las islas.
Rockhopper posee el 35% del proyecto, mientras que el 65% restante pertenece a Navitas Petroleum, compañía que opera el desarrollo. La primera etapa contempla la perforación de 11 pozos y utilizará el buque flotante de producción, almacenamiento y descarga Aoka Mizu, con una capacidad de producción de hasta 55.000 barriles diarios.
De acuerdo con el cronograma informado por la empresa, la perforación de desarrollo comenzaría a principios de 2027, mientras que la producción inicial continúa prevista para el primer trimestre de 2028. Rockhopper ya había comunicado públicamente ese objetivo y volvió a confirmarlo en su presentación más reciente.
El financiamiento del proyecto
La compañía también informó avances en materia financiera. Durante el primer semestre de 2026 concretó una ampliación de capital que, según su presentación, le permite afrontar sus compromisos vinculados al proyecto hasta el inicio de la producción.
Además, Navitas adquirió el buque OSX-1, destinado a una etapa posterior del desarrollo de Sea Lion. La compañía prevé utilizarlo para avanzar sobre el denominado Área de Desarrollo Central, que contempla otros 38 pozos y cuya decisión final de inversión está prevista para el primer semestre de 2028.
La producción de esa segunda etapa está proyectada para comenzar hacia fines de 2030, siempre de acuerdo con los planes comunicados por las empresas.
El conflicto con Argentina
La continuidad del proyecto se produce en medio de una creciente disputa entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en el área de las Islas Malvinas.
En septiembre, la Justicia Federal de Río Grande dictó una medida cautelar que ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar el proyecto Sea Lion. La medida fue adoptada en el marco de una acción preventiva vinculada con posibles daños ambientales y cuestiones relacionadas con la soberanía.
El Gobierno argentino, además, avanzó con medidas administrativas y acciones contra empresas y personas vinculadas con la exploración de hidrocarburos alrededor de las islas. En paralelo, el presidente Javier Milei reclamó al Reino Unido que detenga el proyecto y planteó la posibilidad de recurrir a instancias internacionales.
Rockhopper, por su parte, sostiene que las medidas argentinas no modificaron hasta ahora el cronograma que la empresa mantiene para Sea Lion. Reuters informó este miércoles que la compañía volvió a confirmar que el proyecto continúa apuntando a producir su primer petróleo en el primer trimestre de 2028.
Un proyecto de gran escala en el Atlántico Sur
Sea Lion se convirtió en uno de los principales proyectos de desarrollo petrolero en torno a las Malvinas. Una evaluación independiente difundida por Rockhopper en agosto estimó un incremento de los recursos y del valor potencial del área, incorporando también el desarrollo acelerado del sector central.
Así, mientras Argentina busca frenar la explotación mediante sanciones, medidas judiciales y acciones en organismos internacionales, las empresas involucradas sostienen el cronograma de desarrollo y mantienen como fecha de referencia el primer trimestre de 2028 para la llegada del primer petróleo.







