El exministro de Seguridad Aníbal Fernández volvió a meterse en el escenario político de mediano plazo y dejó una definición contundente: está convencido de que la oposición ganará las elecciones presidenciales de 2027 y que el peronismo tiene chances reales de volver al poder.
En una entrevista, el dirigente sostuvo que su pronóstico no responde a una expresión de deseo, sino a una lectura del contexto social y económico actual. En ese sentido, fue crítico de la gestión de Javier Milei, al considerar que los resultados “están a la vista” y que existe un creciente malestar en la sociedad.
Kicillof, en el centro de la escena
Fernández destacó especialmente la figura del gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien posicionó como uno de los principales candidatos del peronismo para 2027. Valoró su experiencia de gestión y su capacidad para sostenerse políticamente:
“Es serio, conoce lo que es gestionar el Estado y mostró hechos”, afirmó.
Sin embargo, evitó hablar de una candidatura definida en el corto plazo y remarcó que el peronismo suele resolver sus liderazgos cerca del cierre de listas.
Críticas internas: “terminar con el dedo”
Uno de los puntos más fuertes de su análisis estuvo dirigido hacia el funcionamiento interno del peronismo. Fernández planteó la necesidad de abandonar la lógica de designaciones a dedo:
“Se tiene que terminar la era del dedo”, sentenció.
En esa línea, defendió la competencia interna como mecanismo para legitimar candidaturas y ordenar al espacio, al tiempo que reconoció que el peronismo atraviesa tensiones permanentes, aunque las consideró parte de su dinámica histórica.
Apertura política y límites
El exfuncionario también se mostró a favor de ampliar alianzas, incluso con dirigentes por fuera del peronismo tradicional, y mencionó su vínculo personal con Horacio Rodríguez Larreta como ejemplo de diálogo político.
No obstante, marcó límites claros respecto a ciertos sectores, descartando cualquier acercamiento con la vicepresidenta Victoria Villarruel por diferencias ideológicas profundas.
Un peronismo en reconfiguración
Fernández sintetizó su mirada señalando que el peronismo “siempre está en crisis”, pero también en constante proceso de reorganización. Para 2027, imagina un escenario competitivo, con múltiples sectores disputando liderazgo y buscando representación electoral.
Su mensaje final apunta a una construcción más abierta y participativa, donde las candidaturas surjan del debate interno y no de decisiones unilaterales.







