La investigación por presuntas irregularidades en ARSAT sumó un nuevo capítulo de alto impacto. La Justicia comenzó a analizar 19 dispositivos de espionaje profesional secuestrados durante los allanamientos al ex presidente de la empresa estatal, Facundo Leal, mientras avanza sobre otra incógnita central del expediente: el origen de los USD 2,4 millones en efectivo encontrados en sus propiedades.
Entre los elementos incautados figuran micrófonos ocultos en anteojos, lapiceras y mouses, además de inhibidores de señal, localizadores satelitales y un teléfono Iridium, equipos habitualmente asociados a tareas de inteligencia. El material será sometido a peritajes para determinar su procedencia, uso y posible vinculación con la causa.
La investigación, encabezada por el juez federal Lino Mirabelli y el fiscal Fernando Domínguez, también busca reconstruir la ruta del dinero hallado en un departamento de Palermo y una vivienda en Mendoza. Como parte de las medidas patrimoniales, Leal fue embargado, tiene prohibida la salida del país y permanece detenido tras el hallazgo de drogas durante uno de los procedimientos.
La causa se originó por sospechas de corrupción en la adjudicación de un contrato para el almacenamiento y traslado de bienes estratégicos de ARSAT. Según la fiscalía, existen elementos que permiten sostener la hipótesis de un acuerdo entre funcionarios y empresarios para favorecer a una empresa determinada en un proceso que habría estado direccionado desde su origen.
El expediente señala que la contratación se aprobó sin intervención del Directorio de ARSAT y sin los respaldos técnicos necesarios. Además, del análisis de mensajes intercambiados entre los imputados surgirían indicios de negociaciones previas, intereses cruzados y una planificación coordinada para garantizar la adjudicación.
El caso tomó mayor relevancia cuando los investigadores encontraron más de dos millones de dólares en efectivo, equipos de espionaje y sustancias prohibidas durante los allanamientos. Ahora, la Justicia intenta determinar si esos hallazgos guardan relación con las maniobras bajo investigación o si corresponden a delitos independientes.
Mientras avanzan las pericias y se levantan los secretos bancario, fiscal y bursátil de los involucrados, la causa se encamina a una etapa decisiva que podría derivar en nuevas imputaciones y profundizar uno de los escándalos más sensibles vinculados a una empresa estratégica del Estado.







