La primera jornada de alegatos dejó momentos de fuerte tensión en el tribunal de San Isidro. Agustina Cosachov rompió en llanto al escuchar el pedido de pena, mientras que Pedro Di Spagna recibió la noticia de que los fiscales desistirán de acusarlo.
Leopoldo Luque y Nancy Forlini fueron señalados como los principales responsables por el Ministerio Público Fiscal.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ingresó este jueves en una etapa decisiva con el inicio de los alegatos de la Fiscalía, que solicitó penas de hasta 12 años de prisión para los principales acusados y anunció que desistirá de la acusación contra el médico clínico Pedro Di Spagna. La audiencia estuvo marcada por las reacciones de los imputados y la presencia de las hijas del exfutbolista, sus exparejas y otros familiares.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren expusieron ante el tribunal de San Isidro los fundamentos de su acusación y ratificaron la responsabilidad penal que atribuyen a seis de los siete imputados por el fallecimiento del exjugador, ocurrido el 25 de noviembre de 2020.
Uno de los momentos más significativos de la jornada se produjo cuando la Fiscalía pidió ocho años de prisión para la psiquiatra Agustina Cosachov, acusada de homicidio simple con dolo eventual en concurso con falsedad ideológica. Al escuchar el pedido, la profesional rompió en llanto frente a los jueces y se mostró visiblemente afectada.
En contraste, el neurocirujano Leopoldo Luque mantuvo una actitud más contenida, aunque se lo observó incómodo. Para él, los fiscales solicitaron 12 años de prisión y el doble de tiempo de inhabilitación profesional. Junto con Nancy Forlini, coordinadora de la empresa de medicina prepaga, fue señalado como uno de los principales responsables de las circunstancias que rodearon la muerte de Maradona.
En el caso de Forlini, el Ministerio Público Fiscal pidió 10 años de cárcel y otros 10 de inhabilitación. La acusación sostiene que ambos tuvieron responsabilidades centrales en la atención que recibió el exfutbolista durante su internación domiciliaria.
El médico que quedó fuera de la acusación
La principal sorpresa llegó con la situación de Pedro Di Spagna, el médico clínico que había intervenido como interconsultor durante la internación domiciliaria y que, según se expuso en el juicio, vio a Maradona una sola vez.
Durante buena parte de la presentación, el nombre del profesional no apareció entre los acusados sobre los que los fiscales desarrollaban sus argumentos. Tanto Di Spagna como su defensora, María Julia Marcelli, interpretaron inicialmente que podía tratarse de un olvido.
Sin embargo, al cierre de su exposición, Ferrari despejó las dudas y comunicó que la Fiscalía no formulará cargos contra el médico. El fiscal justificó la decisión al considerar que no existían razones suficientes para sostener la acusación y destacó su intervención en el caso.
Desde el banquillo, Di Spagna sonrió y bajó la cabeza al escuchar la noticia. Su abogada lo abrazó y le acarició la espalda, mientras que durante el cuarto intermedio recibió las felicitaciones de abogados y asistentes al debate.
La decisión lo convirtió en el único de los siete imputados para quien los fiscales solicitaron que no se avance con una acusación penal.
Cambios en la acusación contra el psicólogo
Otro de los puntos relevantes de los alegatos fue la situación del psicólogo Carlos Díaz. La Fiscalía modificó la calificación legal que sostenía en su contra y pasó a atribuirle homicidio culposo, en lugar de homicidio con dolo eventual.
El cambio redujo considerablemente la pena en expectativa: de una escala que podía alcanzar los 25 años de prisión a una figura con un máximo de cinco años. En consonancia con esa modificación, los fiscales solicitaron una condena de cinco años de cárcel.
Para el enfermero Ricardo Almirón y su jefe, Mariano Perroni, también acusados por homicidio culposo, el pedido fue de cuatro años de prisión y ocho años de inhabilitación para cada uno.
La querella coincidió con los pedidos de pena
Al finalizar la exposición de los fiscales, el abogado Eduardo Ramírez, representante de Diego Junior, presentó su alegato y coincidió en líneas generales con las penas solicitadas por el Ministerio Público Fiscal.
La principal diferencia estuvo en el caso de Cosachov, para quien pidió 10 años de prisión, dos más que los solicitados por los fiscales.
También hubo discrepancias respecto de una eventual detención de los acusados. La Fiscalía pidió que, en caso de una sentencia condenatoria, no sean detenidos de manera inmediata, al considerar que todos se mantuvieron a disposición de la Justicia durante el proceso.
Ramírez, por su parte, solicitó que Leopoldo Luque, Nancy Forlini y Agustina Cosachov sean detenidos si el tribunal los declara culpables.
La familia de Maradona volvió a presenciar el debate
La audiencia también tuvo una fuerte carga emocional para los familiares de Maradona. Dalma y Gianinna estuvieron acompañadas por su madre, Claudia Villafañe, mientras que Verónica Ojeda y Jana Maradona también asistieron junto con otros integrantes de la familia.
Durante la exposición fiscal se exhibieron imágenes del exfutbolista fallecido que provocaron distintas reacciones entre los presentes. Algunas de sus hijas y exparejas evitaron mirar las fotografías y se cubrieron los ojos en varios momentos de la audiencia.
El juicio continuará el próximo martes con los alegatos de Mario Baudry, representante de Dieguito Fernando, y de Félix Linfante, abogado de Jana Maradona.
Las solicitudes de penas presentadas durante esta primera jornada no constituyen una condena: la decisión final quedará en manos del tribunal, que deberá evaluar las pruebas y los argumentos de las partes antes de dictar sentencia.







