19 enero 2021 02:04

Horas claves para Leandro Santos, el representante de modelos acusado de “prostitución VIP”

El juez Sebastián Casanello lo indagará el viernes, como también lo hará este jueves con sus dos hermanos. Los investigan por lavado
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Leandro Santos comienza a dar explicaciones ante la Justicia, al igual que sus hermanos Rodrigo y Micaela. Foto Juano Tesone.

Ocho años. Ese fue el tiempo que pasó entre el día en que a Leandro Santos (38) se lo acusó por primera vez de liderar una organización dedicada a trata de mujeres en el circuito de «sexo vip» y el momento en el que todas esas denuncias terminaron plasmadas en una declaración indagatoria como imputado.

Lo primero ocurrió en medio de un gran escándalo en el verano de 2012 en Uruguay. Por entonces el representante de modelos tuvo que salir a las apuradas de Punta de Este luego de que cayera una banda local que proveía mujeres a hombres poderosos como si se tratara de un servicio de catering.

Santos fue noticia de los medios argentinos y uruguayos, sobre todo por los nombres de los y las involucradas: empresarios, celebrities, productores de tevé y hasta una modelo a la que se relacionó sentimentalmente con el fiscal Alberto Nisman.

La segunda parte de la historia- es decir su interrogatorio como acusado- se concretará finalmente el viernes ante el juez federal Sebastián Casanello, que lo citó a las 12 horas vía el «Sistema Integral de Video de Audiencias Judiciales». Ese mismo día también será indagado su socio, Luis César Zanardi. Los otros dos acusados son los hermanos de Santos (Rodrigo y Micaela), que estarán digitalmente ante el juez este jueves.

A todos, pero con Leandro como figura principal, se los acusa de «haber formado parte al menos entre los meses de junio de 2009 y diciembre del año 2014, de forma sostenida, de una organización criminal trasnacional dedicada a captar, trasladar -tanto dentro del país como desde y hacia el exterior- acoger y recibir mujeres mayores de edad -de nacionalidad argentina y uruguaya- con fines de explotación sexual».

Esa es la imputación que Casanello les hará esta semana, pero existe otra investigación complementaria, por lavado de dinero, que ya tiene un dictamen del fiscal federal Federico Delgado y de la Protex.

Esta segunda acusación aún no se les reprochará a los cuatro indagados, aunque tal vez sea la única que persista si los hechos de «trata» terminan siendo considerados prescriptos, como seguramente planteará la defensa, además de reclamar nulidades varias.

Idas y vueltas

La causa por trata de mujeres que instruye el juez federal Casanello tiene, como suele ocurrir con los expedientes complejos, una historia de idas y vueltas, abogados importantes que entran y salen del expediente y demoras sospechosas.

La defensa de Santos estuvo a cargo en orden de aparición de Mariano Cúneo Libarona, Fernando Burlando y Alejandro Novak. Tres pesos pesados de tribunales.

En este caso, el sinuoso trámite incluyó dos pedidos de extradición por parte de Uruguay: el primero del 2012, que fue desistido por la propia fiscalía uruguaya, y el segundo de 2017.

El último pedido fue el que tardó tres años en resolverse. El juez Claudio Bonadio (a cargo del juicio de extradición) dio el OK al pedido uruguayo en 2018. Incluso Santos fue detenido y estuvo preso brevemente en el Complejo Penitenciario II de Marcos Paz.

La defensa apeló y todo terminó en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La cosa es que el Procurador recién dio su opinión sobre lo que debía hacerse en junio del 2019: la declaró improcedente. Eso dejó paso a la decisión de la Corte.

Y la resolución llegó en plena pandemia: el 16 de septiembre de 2020 el Supremo Tribunal consideró que no debía darse la extradición porque parte de los hechos imputados habían ocurrido en Argentina.

Por consiguiente ordenó que se investiguen aquí y el destinatario de ese mandato fue Casanello porque en su juzgado tramitaba una investigación contra Santos abierta en 2016 por amenazas, extorsión y explotación sexual que sumó luego la acusación de lavado de dinero.

Pero, ¿de qué exactamente se acusa a Leandro Santos?

Gran parte de los testimonios contra el representante de modelos están en la causa uruguaya, de la que Casanello pidió una copia certificada. En ese expediente constan testimonios de víctimas que declararon bajo reserva de identidad, clientes que aportaron sus historias sin pudor y hasta sus socios del otro lado del charco y que fueron condenados en su momento en su país..

Esa causa se inició con la declaración de una joven en 2010 ante la jueza uruguaya Beatriz Larrieu. Santos fue brevemente detenido en Punta del Este en 2012, pero su abogado de entonces, Mariano Cúneo Libarona, logró que lo liberaran y vino a refugiarse a la Argentina.

Una casualidad hizo que el nuevo fiscal del caso en Uruguay sacara la acusación contra Santos del lugar donde se había «traspapelado» y se reiterara la captura internacional con fines de extradición, captura que se hizo efectiva finalmente en Buenos Aires.

Ese nuevo impulso desde Uruguay alimentó también una causa abierta en el Juzgado federal de Casanello​ en 2016 y que por decisión del juez contó con el apoyo de la Protex. A partir del dictamen de los fiscales María Alejandra Mángano y Federico Delgado, la investigación argentina se reorientó hacia al lavado de dinero: Santos comenzó a ser investigado patrimonialmente en profundidad, sobre todo su firma insignia «Latin American Models».

Con la decisión de la Corte Suprema, Casanello se hizo cargo también de los hechos de trata que básicamente son jóvenes a las que hacían viajar desde y hacia Uruguay para prostituirlas en fiestas de alto nivel.

Aquí algunos de sus testimonios:

«Era un tipo de fiesta tipo orgía, en la puerta un empleado de Leandro Santos nos pagó y nos dijo que teníamos que estar con un hombre (…) No era un boliche, era un salón que supongo que era para esto porque había camas expuestas sin paredes. Había 10 hombres y 16 mujeres más o menos».

«A mí me dieron 300 dólares por el pase pero averiguamos que Leandro a los clientes les cobraba mil por cada una de nosotras».

«Cuando llegamos había todo, camas, mujeres haciendo show erótico, enanos (…) como había más mujeres que hombres pensé que podía zafar no estando con ninguno».

«Me dedico a contactar mujeres con hombres para mantener relaciones sexuales por dinero (…) me inicié en la actividad por un contacto con Argentina, Leandro Santos».

EMJ​

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