Conmoción en San Miguel del Monte por la muerte de cuatro jóvenes en un confuso accidente. El vehículo en el que viajaban chocó contra un camión cuando escapaban de un control policial.

Camila, Gonzalo, Danilo y Aníbal, las víctimas fatales del accidente.

Este martes decenas de vecinos de San Miguel del Monte se manifestaron en la Ruta 3 para exigir justicia por tres menores y un joven mayor de edad, que murieron el lunes tras impactar el auto en el que viajaban contra el acoplado de un camión, cuando eran perseguidos por dos móviles policiales.

El accidente ocurrió durante la madrugada del lunes en la Colectora 9 de Julio a la altura del kilómetro 111 de la Ruta 3, de la ciudad de San Miguel del Monte y según pudo saber Infobae se desencadenó tras el llamado de un vecino al 911.

El vecino denunció la presencia de un auto sospechoso en el barrio Montemar, sobre la costanera, cercano a la laguna de la ciudad Monte. El vehículo era un Fiat 147 blanco en el que iban los cinco jóvenes, cuatro menores y uno de 24 años.

Al acercarse un móvil a la zona, siempre según el relato de vecinos, este comenzó a seguirlos a baja velocidad y pocas cuadras después un segundo patrullero los encerró obligándolos a detener la marcha.

Allí un policía habría dado la voz de alto y bajado con su arma desenfundada, señalaron allegados a las víctimas, momento en que el 147 escapó a toda velocidad, dando paso a una persecución por las calles de la localidad bonaerense.

Todo terminó cuando el Fiat impactó al llegar a la Ruta 3 con el acoplado de un camión perteneciente a una empresa de Olavarría, que se encontraba detenido en la colectora, a la altura del kilómetro 111.

De los cinco ocupantes del Fiat, cuatro murieron y una menor de 14 años se encuentra en grave estado internada en un hospital de la ciudad de La Plata. El auto, en tanto, quedó literalmente dividido en dos partes, que terminaron a 50 metros una de la otra.

Poco después y en medio del estupor por el accidente fatal, trascendió una imagen del momento de la persecución en la que se ve al Fiat siendo perseguido por la camioneta de la policía y una silueta asomada a la ventanilla.

A partir de esa escena los familiares denunciaron que los uniformados habían disparado contra el auto en el que viajaban los jóvenes, provocando el accidente fatal. “Hubo vecinos que escucharon disparos”, aseguraron allegados a las familias a Infobae.

Fuentes cercanas a la fuerza sin embargo, consultadas también por este medio, dijeron que el oficial que se ve en la ventanilla estaba “haciendo señas con una linterna” para intentar que los jóvenes detuvieran la marcha del 147.

Además precisaron que al circular esta versión y por pedido de la Fiscalía N°1 de Cañuelas fueron incautadas las armas de los uniformados para ser periciadas y estas fueron entregadas con sus cargadores completos. El auto agregaron, no tenía ningún impacto de bala.

Tal fue la conmoción en la ciudad que la intendenta, Sandra Mayol, decretó tres días de duelo en todo el ámbito local partir de las muertes.

Convocados por familiares y amigos este martes, una multitud de vecinos se movilizaron, quemaron neumáticos y cortaron la Ruta 3, en un pedido generalizado de justicia y para exigir que se esclarezca el hecho.

El comunicado que hicieron circular los familiares junto a los vecinos:

21 de mayo, San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires.

El pasado lunes alrededor de la 1 de la madrugada el auto en el que viajaban 5 jóvenes del pueblo impactó contra el acoplado de un camión estacionado en la colectora, al costado de la Ruta 3. Cuatro de ellos murieron y la quinta ocupante está en gravísimo estado de salud luchando por su vida. El choque se produjo luego de que la policía llevara adelante una desmedida persecución y abriera fuego sobre el auto.

Sin embargo, la versión declarada por la policía habla de un supuesto llamado al 911 para denunciar al auto y de una persecución al mismo sin tiros de por medio. La fiscalía a cargo ya cuenta con pruebas contundentes que desmienten esta versión (no hay registros de ningún llamado al 911, las cámaras de seguridad filmaron el momento en que un policía dispara contra el auto y los testimonios aseguran haber escuchado tiros), los cuales demuestran la gravedad de los hechos y la responsabilidad de la policía sobre la muerte de estos cuatro jóvenes.

Quiénes eran los cuatro jóvenes que murieron en el confuso accidente de San Miguel del Monte

El auto en el que viajaban los cinco jóvenes, un Fiat 147, era perseguido por dos móviles de la Policía Bonaerense e impactó contra un camión detenido en el kilómetro 111 de la colectora 9 de Julio, que desemboca en la Ruta 3 y quedó divido en dos partes, que quedaron separadas a 50 metros una de la otra.

Gonzalo Domínguez (14), Camila López (13) y Danilo Sansone (13), todos oriundos de San Miguel del Monte, viajaban en el Fiat 147 blanco que manejaba Aníbal Suárez (22), nacido en Misiones. Los cuatro murieron en el accidente. Rocío Guagliarello (13), que también estaba en el vehículo, sobrevivió pero está internada en grave estado en el Hospital de Alta Complejidad El Cruce de Florencio Varela, a donde fue derivada para ser operada.

Los cuatro menores eran amigos, se conocían porque compartían clases en la Escuela Media de San Miguel del Monte y, de acuerdo con lo que contaron sus familiares, solían juntarse en la zona de la costanera en su tiempo libre para rapear y andar en skate.

Ese día Camila había estado toda la tarde con su mejor amiga Rocío y le había pedido permiso a su mamá para que se quedara a dormir en su casa y pudieran ir juntas al colegio al otro día. A la noche se habían quedado sentadas en la vereda, que era donde tenían mejor señal con sus celulares, riéndose y conversando.

Después de un rato y como una travesura, Rocío y Camila -que hacía muy poco se había cambiado a ese colegio- se fueron con sus dos otros amigos a “dar una vuelta” en el auto de Aníbal, que era más grande que ellos, pero era primo de otro de sus compañeros de colegio.

Los familiares suponen por eso que se conocían, al menos de vista.

Cuando Yanina Zarzoso, la mamá de Camila, supo del accidente, le costó creerlo porque ellas no le habían avisado que se iban. “El médico me trató de mala madre y me dijo que los perseguían porque habían estado robando”, dijo entre lágrimas a las cámaras de televisión sobre el momento en que llegó al hospital a reconocer el cuerpo.

Susana, la mamá de Gonzalo, contó que su hijo le pidió permiso cerca de las 10 de la noche del domingo para salir con Danilo, “uno de sus amigos de la vida”, a rapear a la plaza y que después se fue a dormir porque a las 6 de la mañana tenía que salir para la ciudad de La Plata, a ver a su marido que está internado allí.

Cerca de las 2 de la mañana se despertó y advirtió que Gonzalo todavía no había llegado.

Preocupada, vio desde su teléfono que los portales de noticias reportaban un accidente en la Ruta 3 y ya no se pudo dormir más. “El corazón me decía que mi hijo podía estar ahí. Yo pensaba ‘Gonzalo, Dios mío, este guacho que no viene. Lo voy a matar cuando llegue'”, contó. Ya a las cuatro se fue directo a la zona por donde salía su hijo y se encontró con dos jóvenes que la saludaron y la acompañaron al hospital.

“Si se anima, hay dos cuerpos sin reconocer”, le dijeron los médicos cuando llegó. “No sé de dónde saqué fuerzas y pedí entrar a la morgue. Lo reconocí por sus piecitos. No quería ver su cuerpo entero y ahora me arrepiento porque quisiera poder verlo”, dijo efusiva. Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados a la morgue judicial de Lomas de Zamora y en el transcurso del día podrían conocerse los resultados preliminares.

“Era un chico bueno, jugaba a la pelota, a los autitos, iba a al escuela. No robaba, no tomaba alcohol, no se drogaba. Se asustaron porque los perseguían y los balearon por la espalda. Los hicieron pedazos”, dijo desconsolado Juan José, el padre de Danilo. “Siento que Camila me dice ‘mamá, no estaba haciendo nada malo, solo estaba paseando’. Pienso en el miedo que habrán tenido esos chicos. Me los imagino gritando, llorando”, dijo también Yanina.

“Se sacaban buenas notas, eran buenos pibes, les gustaba estar juntos”, contó una docente de la escuela, que el lunes permaneció cerrada por el luto.

Anibal Suárez, que era al menos seis años más grande que los otros chicos, tenía el auto -que era de uno de sus tíos- hacía solo unos meses en su poder. Sus madre vive en Misiones y él vivía con otro de sus tíos en Monte. Estaba trabajando en esa localidad para juntar dinero para poder hacer la transferencia del valor del auto a su familiar.

Según relató Hugo, el tío que se lo cedió, en diálogo con el canal Crónica, Aníbal le tenía miedo a la policía porque en otra oportunidad lo habían parado, le habían pedido una coima y le habían sacado 4 mil pesos que había juntado para ese fin. Su familia está pidiendo a través de redes sociales ayuda económica para poder trasladar el cuerpo a Misiones.

Según lo que contó una vecina de la zona a Infobae, una mujer había visto al auto en el barrio Montemar, cerca de la laguna, y como le pareció sospechoso, llamó a su marido que ese encontraba trabajando en una remisería, para avisarle. El hombre habría hecho un llamado al 911 que hizo que un móvil se acercara a la zona a monitorear.

Sin embargo, hay quienes creen que ese llamado nunca existió.

Más allá de la existencia o no del aviso, siempre de acuerdo con el relato de los vecinos, un patrullero habría comenzado a seguirlos a baja velocidad hasta que un segundo móvil los encerró para que se detuvieran.

Allí un policía habría dado la voz de alto con el arma desenfundada, pero el auto, en lugar de detenerse, escapó a toda velocidad hasta impactar fatalmente con el camión.

Tiempo después apareció la captura de una cámara de seguridad, donde se aprecia al 147 siendo perseguido por una camioneta de la policía con la silueta de un cuerpo se asoma por la ventanilla. Los familiares afirman que desde ahí, el efectivo disparó. 500 metros más adelante, los jóvenes perdieron el control del auto y ocurrió el fatal choque.

La policía de la provincia de Buenos Aires sostuvo en cambio que los efectivos iban en realidad alumbrando con una linterna la patente para poder identificarla y brindar esa información a otros móviles. También informaron que tras el accidente se encontraron envases de cerveza dentro del auto y que por pedido del fiscal Lisandro Damonte, de la Fiscalía N°1 de Cañuelas, que está a cargo de la causa, se entregaron las armas de los efectivos para ser peritadas.

“La policía tergiversa los hechos, habla de un seguimiento a un vehículo sin tiros cuando fue una persecución feroz”, afirmó Dora Bernárdez, la abogada que asesora por el momento a las familias de Camila y Gonzalo. “Se secuestraron cuatro casquillos de armas 9 milímetros, seis armas de los policías que supuestamente intervinieron y una escopeta. Están ordenadas las pericias para saber si las balas salieron de ahí”.

Fuentes cercanas a la Policía Bonaerense, sin embargo, asegura que los policías involucrados entregaron las armas “con los cargadores completos”. Más allá de esto, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, a través de la Auditoría General de Asuntos Internos, desafectó a tres de los policías involucrados.

“Si el accionar policial no fue el que corresponde queremos que a los efectivos les caiga todo el peso de la ley. No habrá protección de la Provincia si un policía no hizo lo que tenía que hacer”, afirmó Ritondo.

Los vecinos y los familiares, mientras tanto, desconfían de todo y de todos. Muchos refieren haber escuchado disparos y no creen en las primeras versiones policiales.

Sandra Mayol, la intendenta de San Miguel del Monte, que es por estas horas fuertemente criticada por los allegados de las víctimas, decretó tres días de duelo e informó que había entregado las imágenes de las cámaras de monitoreo a la fiscalía.

“El auto fue derivado a un depósito judicial, se hizo una pericia fotográfica donde en principio no hay impactos de bala pero vamos a pedir una ampliación porque el auto quedó despedazado y las balas también pueden haber impactado en las gomas o vidrios que estallaron”, agregó Bernardez.

En la tarde del martes los vecinos se movilizaron a la comisaría para reclamar justicia y lanzaron piedras contra el edificio. Una policía resultó herida con un traumatismo severo de cráneo y se encuentra internada en observación. Fuentes policiales descartaron que esté intervenida la comisaría de Monte o que su cúpula haya sido removida.

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