La investigación preliminar de Emiratos Árabes Unidos sostiene que Hamam al-Hammami, de 29 años, buscaba provocar la mayor cantidad posible de víctimas e inspirarse en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El copiloto de un avión de la compañía Flydubai que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv habría planeado estrellar la aeronave contra la terminal de pasajeros del aeropuerto internacional Ben Gurión, en Israel. Así lo determinó una investigación preliminar de las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que calificaron el episodio como un complot premeditado con fines terroristas.
El sospechoso, identificado como Hamam al-Hammami, de 29 años y nacionalidad omaní, fue reducido por el comandante y varios pasajeros antes de concretar el ataque. El incidente ocurrió el 30 de septiembre, durante el vuelo FZ1073, que tenía como destino el principal aeropuerto internacional israelí.
Según el fiscal general de Emiratos Árabes Unidos, Hamad Saif al Shamsi, el copiloto habría actuado con la intención de causar la mayor cantidad posible de muertes. La hipótesis de los investigadores es que pretendía tomar el control del avión y utilizarlo como arma contra la terminal aeroportuaria, siguiendo un método inspirado en los atentados suicidas perpetrados por Al-Qaeda en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.
La investigación criminal se inició el 1 de octubre y quedó a cargo de las autoridades emiratíes, que difundieron los primeros resultados a través de la agencia estatal WAM.
Una maniobra que puso en riesgo a todos los pasajeros
El episodio alcanzó un momento crítico cuando el avión descendió aproximadamente 4.900 metros, unos 16.000 pies, en apenas 30 segundos. Los pasajeros relataron que se produjo una irrupción hacia la cabina de mando y una lucha por el control de la aeronave tras la brusca caída.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar, Al-Hammami atacó al comandante, de nacionalidad india, con un hacha de emergencia que se encontraba en la cabina. Pese a las heridas, el piloto consiguió abrir la puerta y permitió que otros pasajeros y miembros de la tripulación intervinieran para neutralizar al agresor.
La reacción conjunta impidió que el copiloto concretara sus presuntos planes. Finalmente, el avión fue desviado y realizó un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita, donde las autoridades también abrieron una investigación de seguridad sobre lo ocurrido.
La mayoría de los pasajeros que viajaban a bordo eran de nacionalidad israelí.
La sospecha de una planificación previa
Uno de los elementos que la fiscalía considera relevantes es que el copiloto habría utilizado dos vuelos anteriores a Tel Aviv para familiarizarse con la ruta y las características del aeropuerto Ben Gurión.
Según el comunicado oficial, el sospechoso habría reconocido durante los interrogatorios que la idea de ejecutar una operación similar a los atentados del 11-S mediante una aeronave se había afianzado en su pensamiento. Los investigadores también señalaron una posible relación entre esa intención y su decisión de desarrollar una carrera profesional en la aviación.
La fiscalía describió el caso como un plan organizado con un objetivo terrorista, orientado a tomar el control del avión y utilizarlo para perpetrar un ataque suicida contra la terminal de pasajeros.
Sin embargo, se trata de conclusiones preliminares y la investigación deberá determinar las circunstancias completas del hecho, así como los elementos que permitan establecer las responsabilidades penales del sospechoso.
Su trayectoria en la aviación
Las autoridades emiratíes informaron que Al-Hammami había cumplido con los requisitos profesionales y de seguridad exigidos para desempeñarse como piloto. Entre los antecedentes mencionados figuran una licencia habilitante, un certificado de buena conducta y las verificaciones correspondientes.
Antes de incorporarse a Flydubai, en enero de 2026, el copiloto había trabajado para otras compañías aéreas, entre ellas Oman Air y Royal Air Maroc, según detalló el fiscal general.
Hasta el momento, la información difundida por la fiscalía no atribuyó irregularidades a Flydubai en sus procedimientos de contratación. La compañía no había emitido comentarios públicos al momento de la publicación de la información original.
Netanyahu ordenó revisar la seguridad aérea
Tras conocerse el intento de ataque, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, elogió la actuación del comandante y de los pasajeros que intervinieron para impedir que el copiloto concretara sus presuntos planes.
Además, ordenó una revisión exhaustiva de los mecanismos de seguridad vinculados con los vuelos de compañías extranjeras que operan hacia Israel.
La investigación también continúa en Arabia Saudita, donde se analiza el incidente desde la perspectiva de la seguridad operacional. El caso puso nuevamente bajo la lupa los protocolos de protección de las cabinas de mando y los procedimientos de respuesta ante situaciones de violencia a bordo de aeronaves comerciales.






