Rosario Central venció a Estudiantes en una final que terminó a las trompadas

Central vs Estudiantes LP

Rosario Central se impuso 3-1 ante Estudiantes de La Plata y se consagró campeón de la Supercopa Internacional en un partido que terminó envuelto en controversias arbitrales y graves incidentes entre integrantes de ambos equipos.

El encuentro tuvo varios fallos de Darío Herrera que generaron reclamos del conjunto platense, mientras que Jorge Baliño estuvo a cargo del VAR. La tensión aumentó durante el desarrollo del partido y terminó por desbordarse en los últimos minutos, con una pelea generalizada dentro del campo y nuevos cruces en el acceso a los vestuarios.

La primera jugada discutida se produjo sobre el cierre del primer tiempo. Con el marcador 1-1, Enzo Copetti cayó dentro del área luego de un contacto con Leandro González Pirez. Herrera dejó continuar la acción en primera instancia, pero fue llamado por el VAR para revisar la jugada. Tras observar las imágenes, el árbitro sancionó penal para Rosario Central.

Ángel Di María se hizo cargo de la ejecución y convirtió para establecer el 2-1. La decisión generó fuertes protestas de Estudiantes, que cuestionó tanto la sanción como la intervención del VAR.

En el segundo tiempo apareció otra acción controvertida. A los 17 minutos, Elías Verón, que ya tenía una tarjeta amarilla, cometió una infracción sobre Adolfo Gaich. Herrera no mostró una segunda amonestación y, por lo tanto, el defensor continuó en el campo. Poco después, el entrenador de Central, Diego Almirón, decidió reemplazarlo.

Sobre el final, Estudiantes volvió a reclamar un penal por una presunta mano de Ignacio Ovando dentro del área. El defensor tenía el brazo izquierdo extendido cuando la pelota impactó en esa zona. Herrera recibió la indicación del VAR para continuar con el juego y consideró que la cercanía entre el cabezazo y el contacto no justificaba sancionar la infracción.

El partido quedó definido en el tiempo de descuento. Fernando Muslera había avanzado al área rival en busca de un córner y, tras la recuperación de Rosario Central, Julián Fernández aprovechó el contraataque para marcar el 3-1 con un remate desde larga distancia.

Después del gol se produjo una pelea generalizada entre futbolistas de ambos equipos, con participación de suplentes y miembros de los cuerpos técnicos. La situación obligó a demorar el cierre del encuentro y el árbitro no llegó a realizar el tradicional pitazo final en medio de los incidentes.

En ese contexto, Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, ingresó al campo de juego y tuvo un fuerte intercambio con Herrera. Luego, los incidentes continuaron en el túnel de acceso a los vestuarios, donde se registraron empujones y golpes entre integrantes de ambos planteles.

La entrega de premios también generó cuestionamientos, ya que Claudio Tapia participó de la ceremonia destinada al campeón Rosario Central, mientras que no intervino en la entrega de medallas al plantel de Estudiantes.

Así terminó una final que dejó como principal noticia el título de Rosario Central, pero que también quedó marcada por las decisiones arbitrales discutidas y los incidentes que se produjeron después del tercer gol.

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