El tenista español se impuso por 7-6 (5) y 7-5 en una final exigente ante el estadounidense Ben Shelton. Con nueve triunfos consecutivos y dos títulos en las últimas semanas, sumó su novena corona de Masters 1000
Carlos Alcaraz volvió a demostrar por qué es uno de los grandes protagonistas del tenis mundial. El español conquistó este domingo el Masters 1000 de París al derrotar en la final al estadounidense Ben Shelton por 7-6 (5) y 7-5, en un encuentro intenso, disputado y que exigió al máximo su capacidad de reacción.
Con este triunfo, el número tres del ranking mundial consiguió su primer título en París y prolongó una extraordinaria racha de nueve victorias consecutivas. Además, enlazó dos consagraciones en apenas ocho días, después de haberse quedado con el torneo de Viena el pasado 1 de noviembre.
La conquista tuvo un significado especial para el tenis español. Alcaraz se convirtió en el segundo jugador de su país que consigue levantar el trofeo del Masters parisino, una distinción que hasta ahora solamente había alcanzado David Ferrer, campeón en 2012.
La final encontró a dos jugadores con estilos diferentes, pero con argumentos suficientes para ofrecer un espectáculo de alto nivel. Shelton apostó por la potencia de su servicio, la velocidad de sus golpes y la iniciativa ofensiva, mientras que Alcaraz respondió con mayor variedad, capacidad defensiva y precisión en los momentos decisivos.
El primer set fue especialmente equilibrado. El estadounidense buscó imponer condiciones con su saque y dispuso de seis oportunidades de quiebre, pero el español consiguió neutralizarlas todas. Esa resistencia resultó determinante para mantener la igualdad y llevar la definición al tie-break.
En el desempate, Alcaraz mostró mayor serenidad. Aprovechó algunos errores de su adversario, especialmente con la derecha, y consiguió imponerse por 7-5 para quedarse con una primera manga que se extendió durante aproximadamente una hora.
El segundo parcial también presentó dificultades para el murciano. Shelton consiguió quebrar el servicio y llegó a adelantarse 3-2, apoyado en la potencia de sus golpes y en varios servicios ganadores. Sin embargo, Alcaraz no perdió la concentración, mejoró sus devoluciones y comenzó a encontrar espacios para atacar.
El español recuperó el quiebre para establecer el 4-4 y trasladó nuevamente la presión a su rival. Shelton comenzó a cometer errores no forzados y esa circunstancia fue aprovechada por Alcaraz, que mantuvo la consistencia de su juego hasta llegar al momento de la definición.
Con el marcador 6-5 a su favor y Shelton obligado a sostener su servicio para continuar en partido, el estadounidense volvió a equivocarse con la derecha. Alcaraz aprovechó la oportunidad y cerró el encuentro con un preciso revés paralelo que selló la victoria y desató su festejo.
La victoria también tuvo un valor adicional por el antecedente inmediato entre ambos. Shelton había eliminado a Alcaraz en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos, en septiembre, después de un dramático encuentro a cinco sets que se resolvió en el tie-break del parcial definitivo. En París, el español consiguió tomarse revancha y demostrar que había aprendido de aquella derrota.
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Una conquista importante para su carrera
El título parisino representa la novena corona de Alcaraz en la categoría Masters 1000 y la número 29 de su trayectoria en el circuito ATP. También significa su primera consagración en este certamen, uno de los torneos más importantes del calendario después de los cuatro Grand Slam.
El español había llegado a esta competencia con una cuenta pendiente. Pese a sus numerosos éxitos internacionales, nunca había conseguido superar las instancias anteriores para disputar la final en París. Esta vez pudo dejar atrás esa dificultad y completar una semana de alto nivel, con triunfos importantes frente a Taylor Fritz y Casper Ruud antes de la definición.
En semifinales había derrotado al noruego Ruud por un doble 6-4, mientras que en cuartos protagonizó uno de los encuentros más exigentes del torneo frente al estadounidense Taylor Fritz, al que venció en tres sets después de una intensa batalla.
Por su parte, Shelton también tuvo una destacada actuación para alcanzar la definición. Superó al francés Arthur Rinderknech, a Tommy Paul y al joven francés Luca Van Assche, a quien derrotó en semifinales por 5-7, 6-3 y 6-4. Sin embargo, en el partido decisivo no logró sostener la regularidad necesaria para superar al español.
El próximo desafío será en Turín
Después de su consagración en París, Alcaraz tendrá ahora otro compromiso de máxima exigencia: las ATP Finals, que reunirán en Turín a los ocho mejores tenistas de la temporada, del 15 al 22 de noviembre.
El murciano llegará con confianza después de sus conquistas en Viena y París, y buscará cerrar el año con otro título de prestigio. Será su cuarta participación en el torneo que reúne a los mejores del circuito, una competencia que todavía no pudo ganar y en cuya edición anterior alcanzó la final frente al italiano Jannik Sinner.
Con apenas 23 años, Alcaraz continúa ampliando su palmarés y sumando conquistas a una carrera que ya lo ubica entre las principales figuras del tenis contemporáneo. Su triunfo en París no solamente le permitió incorporar un nuevo trofeo, sino también confirmar que atraviesa uno de los momentos más sólidos de esta etapa de la temporada.







