Las estafas digitales en Argentina dieron un nuevo salto con el uso de herramientas de inteligencia artificial capaces de imitar voces, rostros e incluso la forma de hablar de figuras públicas. Los delincuentes crean videos y audios falsos que aparentan ser entrevistas o recomendaciones de personalidades reconocidas para convencer a las víctimas de realizar inversiones fraudulentas.
La modalidad se expande a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y grupos privados. Los estafadores utilizan la imagen de empresarios, periodistas, economistas y dirigentes políticos, además de reproducir la estética de medios de comunicación conocidos para otorgar mayor credibilidad a los contenidos.
El especialista en ciberseguridad Julio López explicó que la inteligencia artificial permite generar materiales cada vez más difíciles de distinguir de los reales. Según advirtió, el principal riesgo llegará cuando las personas ya no puedan detectar que una voz fue alterada o sintetizada digitalmente.
Como ejemplo, relató el caso de un inversor que perdió 30.000 dólares luego de confiar en un supuesto video protagonizado por el empresario Marcos Galperin, que en realidad había sido creado con inteligencia artificial para promocionar una plataforma inexistente.
Un engaño que no distingue edades
Los especialistas advierten que este tipo de fraude afecta tanto a jubilados como a jóvenes profesionales, empresarios y trabajadores. La experiencia o el nivel educativo no representan una garantía frente a este tipo de engaños, ya que los delincuentes apelan principalmente a las emociones.
El temor a perder los ahorros, la incertidumbre económica o la expectativa de obtener ganancias rápidas suelen llevar a muchas personas a tomar decisiones impulsivas sin verificar la autenticidad del contenido.
«La estafa ocurre en el estómago, no en la cabeza», resumió López al explicar que los ciberdelincuentes explotan las reacciones emocionales antes que el análisis racional.
Cómo operan los estafadores
La maniobra suele comenzar con un video o una publicación patrocinada donde una figura conocida aparentemente recomienda una inversión con rendimientos extraordinarios. Luego, la víctima es derivada a un sitio web o a un grupo de mensajería donde supuestos asesores la convencen de realizar una transferencia.
En muchos casos, las plataformas falsas muestran ganancias ficticias para generar confianza y motivar nuevos depósitos. Cuando la víctima intenta retirar el dinero, descubre que ya no puede acceder a los fondos.
Las dificultades para combatir el fraude
Según el especialista, uno de los mayores problemas es la velocidad con la que se difunden estos contenidos y la demora de las plataformas digitales para eliminarlos, incluso después de recibir múltiples denuncias.
A esto se suman las dificultades judiciales para identificar y condenar a los responsables, quienes suelen operar desde distintas jurisdicciones y utilizar identidades falsas.
Recomendaciones para evitar caer en la estafa
Los expertos recomiendan adoptar algunas medidas básicas de prevención:
Desconfiar de cualquier inversión que prometa ganancias extraordinarias en poco tiempo.
Verificar la información únicamente en los canales oficiales de las empresas o personas involucradas.
No realizar transferencias impulsivas por recomendaciones vistas en redes sociales.
Reportar las publicaciones sospechosas para reducir su alcance.
Consultar con un asesor financiero antes de invertir sumas importantes.
Los especialistas recuerdan que ningún esquema de inversión serio garantiza multiplicar el dinero en pocos días o semanas. Si una propuesta parece demasiado buena para ser cierta, probablemente se trate de una estafa.







