Ganar musculatura requiere entrenamiento adecuado, nutrición balanceada y descanso para la recuperación
La evidencia seria apunta a algo bastante menos dramático que muchos titulares de redes: después de los 40 las mujeres no necesitan “reinventar” su entrenamiento, pero sí conviene ajustarlo con más estrategia.
El debate que resume la nota gira alrededor de una tensión real: por un lado, especialistas como Stacy Sims sostienen que los cambios hormonales de la perimenopausia justifican priorizar fuerza y reducir el cardio moderado; por otro, entrenadoras e investigadoras como Laurel Beversdorf y Sarah Court señalan que esa postura puede simplificar demasiado una realidad más compleja.
Lo que sí respalda la ciencia, con bastante consistencia, es esto:
- El entrenamiento de fuerza pasa a ser clave
A partir de los 40 comienza una pérdida progresiva de masa muscular (sarcopenia) y densidad ósea, que puede acelerarse con la caída de estrógenos.
Por eso se recomienda:
2 a 4 sesiones semanales
trabajo con cargas progresivas
ejercicios multiarticulares: sentadillas, peso muerto, empujes, remos
llegar cerca del fallo muscular, incluso con cargas moderadas
No hace falta levantar “pesadísimo” si la técnica o experiencia no acompañan.
- El cardio sigue siendo fundamental
Acá está una de las mayores controversias con algunas corrientes actuales.
El ejercicio aeróbico moderado —caminar rápido, bicicleta, trote suave, natación— tiene evidencia muy sólida para:
salud cardiovascular
control metabólico
reducción del estrés
prevención cognitiva
regulación hormonal indirecta
Eliminarlo sería un error.
La combinación ideal suele ser:
150 minutos semanales moderados
o
75 minutos vigorosos
más fuerza.
- La recuperación gana protagonismo
Después de los 40 muchas mujeres notan peor tolerancia al exceso de entrenamiento si además hay:
estrés laboral
mala calidad de sueño
cargas familiares
perimenopausia
Entrenar más duro no siempre significa mejores resultados.
- Hay que adaptar según la etapa hormonal, no según una regla universal
No es lo mismo:
una mujer de 41 activa y con ciclos regulares
una mujer de 49 en perimenopausia
una mujer de 58 posmenopáusica
Las necesidades cambian.
La mejor pauta no es “todas deben dejar el cardio” ni “todas deben levantar pesado”.
Entonces, si una mujer tiene más de 40, cómo debería entrenar?
Una base sensata sería:
Semana tipo
3 días fuerza
2 o 3 días cardio moderado
1 sesión breve de intervalos (si está adaptada)
movilidad diaria
descanso real
La clave no está en seguir dogmas de moda, sino en sostener un plan consistente.
La conclusión más razonable que hoy sostiene la ciencia es simple:
después de los 40, las mujeres deberían entrenar combinando fuerza, cardio y recuperación inteligente, ajustando según objetivos, experiencia, salud hormonal y contexto personal.
El peor enfoque no es “hacer demasiado cardio” ni “levantar poco peso”.
Es dejar de moverse por mensajes contradictorios.







