Tras su sesión plenaria, el reclamo del Norte Grande

Norte Grande

El Norte Grande representa el 30% del territorio nacional, está habitado por casi 10 millones de argentinos y argentinas y aporta cerca del 30% del PBI del país. Con ese peso territorial, demográfico y productivo, no puede permanecer en silencio frente a la crisis estructural que atraviesa la Argentina.

La 59.ª Sesión Plenaria del Parlamento del Norte Grande Argentino se realizó el jueves 10 de septiembre en La Rioja y reunió a 130 legisladores de las diez provincias que integran esta región. Jujuy tuvo una participación activa, encabezada por el vicegobernador Alberto Bernis, junto a los legisladores Mario Lobo, Yael Navarro, Patricia Ríos, Noelia Quispe, Omar Gutiérrez, Iván Poncio, Agustina Guzmán, Santiago Jubert, Daniela Vélez, Rubén Rivarola, Noemí Isasmendi, Ramón Neyra y Federico Canedi, además del secretario parlamentario Martín Luque.

La Junta Ejecutiva del Parlamento está integrada por los vicegobernadores Teresita Madera, de La Rioja; Carlos Silva Neder, de Santiago del Estero; Rubén Dusso, de Catamarca; Alberto Bernis, de Jujuy; Antonio Oscar Marocco, de Salta; y Miguel Ángel Acevedo, de Tucumán.

También participaron autoridades legislativas de las provincias integrantes, entre ellas el presidente de la Cámara de Diputados de Corrientes, Eduardo Adolfo Tassano; el vicepresidente primero de la Cámara de Senadores de Corrientes, Henry Fick; y la presidenta de la Cámara de Diputados del Chaco, Carmen Noemí Delgado. Asimismo, estuvo presente el senador nacional y exgobernador de Corrientes, Gustavo Valdés.

Una región que no quiere quedar al margen

El manifiesto aprobado por la Junta Ejecutiva parte de una definición que atraviesa todo el documento: no puede hablarse de federalismo real si las provincias del Norte Grande deben afrontar, al mismo tiempo, una profunda crisis industrial, sanitaria, social y energética.

Los datos de la Unión Industrial Argentina son contundentes. La industria utiliza actualmente apenas el 57% de su capacidad instalada y, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, se perdieron más de 97.000 empleos industriales.

Detrás de cada puesto de trabajo perdido hay una familia que deja de percibir ingresos, que posterga proyectos, que enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones y que ve deteriorarse sus condiciones de vida. En las diez provincias del Norte Grande, esta situación adquiere una dimensión particularmente preocupante.

A esta realidad se suma la crisis del sistema sanitario. Alrededor de 1,2 millones de argentinos y argentinas fueron expulsados del sistema de salud privado y hoy recurren a los hospitales públicos, que deben absorber una demanda creciente a pesar de los esfuerzos realizados por los gobiernos provinciales.

El incremento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga —estimado en aproximadamente un 475% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2026—, combinado con la pérdida de empleos formales, profundizó esta situación y trasladó una presión cada vez mayor hacia el sistema público.

Cuando llegar a fin de mes se convierte en una dificultad

El endeudamiento de los hogares es otra expresión de esta crisis. Ya no se trata únicamente de quienes no pueden afrontar el resumen de una tarjeta de crédito. Se trata de familias que tienen dificultades para pagar los servicios, los impuestos, el alquiler y sus compromisos cotidianos.

La morosidad dejó de ser un fenómeno circunscripto al sistema financiero: se instaló en los hogares y refleja una pérdida concreta de capacidad de consumo y de previsibilidad económica.

En el Norte Grande, además, la energía no constituye un lujo ni un confort. Es una necesidad básica.

Entre diciembre de 2023 y julio de 2026, la canasta de servicios públicos aumentó un 966%, según un informe de las Defensorías del Pueblo de todo el país. La factura de electricidad puede representar alrededor del 15% del salario de un trabajador registrado y cerca del 10% de los ingresos de una familia de bajos recursos.

Por eso, desde el Parlamento del Norte Grande reclamamos una tarifa eléctrica diferenciada para las zonas cálidas y que esta política se establezca mediante una ley nacional.

El Sur cuenta desde hace años con un régimen de zona fría reconocido por ley. El Norte Grande reclama un tratamiento equivalente para las zonas cálidas.

No se trata de un privilegio. Se trata de equidad, de federalismo y de reconocer las condiciones climáticas y sociales particulares de nuestra región.

Una economía regional que necesita respuestas

La caída del consumo también refleja el deterioro de los ingresos de las familias. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme registraron una caída interanual en agosto y acumulan un descenso del 2,4% durante los primeros ocho meses del año.

La comparación mensual muestra, además, una contracción del 2,7%.

La explicación es multifactorial: pérdida de poder adquisitivo, aumento de las tarifas, endeudamiento familiar y reducción del consumo. Cuando los ingresos no alcanzan, las familias priorizan estrictamente los productos esenciales y postergan todo aquello que no sea indispensable.

El impacto de esta contracción también se observa en el entramado productivo regional. Empresas estratégicas y fuentes de empleo de distintas provincias atraviesan cierres, despidos o procesos de deterioro.

Entre ellas se encuentran INTA-COTEMINAS en Santiago del Estero; PANPACK y Textiles Karagozian en Tucumán; NEBA, H1, TEXTIL COM, DABRA y VVC TEXTIL en Catamarca; ALAC, TN PLATEX y TAPEBICUA en Corrientes; REFINOR y SANATORIO PARQUE en Salta; e HIPER LIBERTAD, HOTEL COVADONGA y ERSA en Chaco.

El mapa del desempleo no es una estadística abstracta. Tiene nombres, familias, localidades y comunidades enteras que dependen de esas fuentes de trabajo.

Defender la universidad pública es defender el futuro

Frente a este escenario, el Parlamento del Norte Grande expresó también su firme respaldo a las universidades públicas nacionales, que atraviesan una situación presupuestaria crítica.

En una región caracterizada por grandes distancias y profundas desigualdades, la universidad pública cumple un papel fundamental. Garantiza oportunidades, permite que miles de jóvenes puedan acceder a una formación profesional sin abandonar sus provincias y genera conocimiento indispensable para el desarrollo productivo y social.

Por eso reclamamos financiamiento suficiente y previsible, salarios dignos para docentes y trabajadores universitarios, becas para estudiantes y recursos para investigación.

El equilibrio fiscal es necesario, pero la educación no puede convertirse en una variable de ajuste.

Defender nuestras universidades es defender a nuestros jóvenes, fortalecer el federalismo y apostar al futuro del país.

Malvinas: una causa que nos une
En materia de soberanía nacional, el Parlamento acompañó la postura expresada por el Presidente de la Nación el 3 de septiembre respecto de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

Las Malvinas son argentinas. Sus recursos son argentinos.

La recuperación de los territorios y espacios marítimos usurpados debe sostenerse por medios pacíficos y diplomáticos, tal como establece nuestra tradición constitucional y la posición histórica de la Argentina.

Al mismo tiempo, reclamamos que la defensa de nuestra soberanía se traduzca en políticas de Estado y acciones concretas y sostenidas, y que no quede reducida a una declaración circunstancial, una maniobra electoral o una estrategia de imagen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio