La interna dentro de La Libertad Avanza volvió a quedar expuesta en las últimas horas a partir de la decisión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, de reunirse con senadores oficialistas en la Casa Rosada. Detrás de esos encuentros se esconde una disputa de poder cada vez más visible entre el sector que responde a Karina Milei y el espacio liderado por Patricia Bullrich.
La convocatoria a los legisladores tuvo como principal objetivo respaldar a Adorni frente al avance de la oposición, que impulsa una interpelación en el Senado. Sin embargo, la iniciativa también fue interpretada como una señal del karinismo para ganar protagonismo en un terreno que hasta ahora era considerado una esfera de influencia exclusiva de Bullrich.
La presidenta del bloque libertario confirmó que no participará de ninguna de las reuniones, argumentando que se encuentra concentrada en la estrategia parlamentaria para frenar la ofensiva opositora. Tampoco asistirán otros senadores de peso dentro de la bancada, algunos de los cuales han expresado diferencias respecto al respaldo que el presidente Javier Milei mantiene sobre Adorni.
El conflicto se profundizó luego de que el entorno de Karina Milei cuestionara la actuación de Bullrich en la última reunión de Labor Parlamentaria. Allí se acordó que una eventual interpelación al jefe de Gabinete podría habilitarse por mayoría absoluta, una postura que el sector presidencial considera equivocada y que busca revertir exigiendo una mayoría de dos tercios.
En paralelo, figuras cercanas al karinismo como el ministro del Interior, Diego Santilli, y el armador político Eduardo «Lule» Menem comenzaron a intensificar las negociaciones con distintos bloques del Senado. Este movimiento fue leído por el bullrichismo como una intromisión en un ámbito que la propia mesa política oficialista le había asignado a la exministra.
Desde el entorno de Karina Milei admiten que buscan una mayor participación en las negociaciones parlamentarias y consideran que los recientes posicionamientos de Bullrich justifican esa avanzada. Entre los motivos mencionan el respaldo de la senadora a determinados acuerdos legislativos y algunas diferencias con la Casa Rosada en temas sensibles.
Mientras tanto, el futuro político de Adorni sigue siendo el eje de la disputa. El kirchnerismo, encabezado por José Mayans, insiste en avanzar con la interpelación, mientras el oficialismo busca reunir los votos necesarios para bloquear esa iniciativa y ganar tiempo. La discusión no solo pone en juego la continuidad del jefe de Gabinete, sino que también expone una creciente puja de poder dentro del propio oficialismo, donde Karina Milei y Patricia Bullrich disputan cada vez con menos disimulo la conducción política del Senado.







