El Juez Sebastián Argibay, en una foto pública de archivo
La decisión de la Cámara Federal de Tucumán de apartar al juez Sebastián Argibay de la causa que investiga a la Asociación del Fútbol Argentino volvió a poner bajo la lupa su trayectoria judicial, sus vínculos y el contexto en el que tomó decisiones clave dentro del expediente.
El magistrado había quedado en el centro de la escena luego de rechazar el pedido de detención impulsado por el fiscal Pedro Simón contra el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino. Esa resolución se dio en paralelo a un proceso de recusación que finalmente derivó en su desplazamiento.

Pablo Toviggino y Claudio Tapia durante una reunión en AFA
El eje del conflicto estuvo en un presunto vínculo indirecto entre el juez y uno de los investigados. Según la fiscalía, una hija de Argibay concretó una operación inmobiliaria con familiares de Toviggino, en una transacción que quedó bajo sospecha de estar vinculada a fondos de origen ilícito.
Para el fiscal Simón, ese nexo comprometía la imparcialidad del magistrado. Aunque Argibay negó tener interés personal o económico en la causa y defendió la legalidad de la operación, la Cámara consideró que no solo debe garantizarse la imparcialidad real, sino también evitar cualquier sospecha razonable.
Una carrera atravesada por la política
Argibay llegó al Juzgado Federal N°2 de Santiago del Estero tras ser designado en 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, con el impulso del entonces ministro de Justicia, Germán Garavano.
Sin embargo, su pliego generó fuertes resistencias. La diputada Elisa Carrió cuestionó duramente su postulación, señalando supuestos vínculos con el poder político de Santiago del Estero y fallos polémicos.
Uno de los antecedentes más mencionados fue su intervención en una resolución que habilitó una reelección del gobernador Gerardo Zamora, decisión que posteriormente fue revertida por la Corte Suprema de la Nación.
Sospechas en el expediente AFA
La causa en la que fue apartado investiga presuntas maniobras de lavado de activos, desvío de fondos y otras irregularidades dentro de la AFA. En ese marco, también se analiza el flujo de dinero hacia empresas vinculadas al entorno de Toviggino, incluyendo transferencias millonarias desde el Estado provincial.
Incluso, el nombre de Zamora aparece mencionado en la investigación por supuestos desvíos de fondos públicos hacia firmas relacionadas con el círculo del dirigente deportivo.
Un fallo bajo sospecha
El desplazamiento de Argibay se dio en un momento particularmente sensible: poco antes de ser apartado, rechazó las detenciones solicitadas y declaró la incompetencia de su juzgado, enviando la causa a otro tribunal.
Esa secuencia —sumada al contexto de la recusación— generó suspicacias dentro del ámbito judicial sobre la oportunidad de sus decisiones.
Ahora, con el juez fuera del expediente, se abre la puerta a que se revisen medidas adoptadas previamente y a que la investigación continúe bajo una nueva conducción, en una causa que sigue escalando por su impacto institucional y político.







