El gobierno de Javier Milei comenzó a delinear la estrategia con la que buscará llegar fortalecido a las elecciones presidenciales de 2027. Después de un año y medio enfocado en estabilizar la economía y avanzar con las reformas de gestión, la Casa Rosada puso en marcha una nueva etapa en la que la construcción política adquiere un papel central.
La hoja de ruta oficial se apoya sobre dos ejes. Por un lado, el ministro de Economía, Luis Caputo, trabaja en un programa financiero destinado a garantizar el cumplimiento de los vencimientos de deuda hasta fines de 2027. La intención es transmitir previsibilidad a los mercados, reducir la incertidumbre y consolidar un escenario económico estable de cara al próximo turno electoral.
En paralelo, el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, tiene la misión de ampliar la base de sustentación política del oficialismo. Su tarea será profundizar el diálogo con gobernadores, dirigentes del PRO, sectores del radicalismo, partidos provinciales e incluso referentes del peronismo que hoy mantienen diferencias con el kirchnerismo.
En ese contexto, la posible eliminación o suspensión de las PASO aparece como una pieza clave de la estrategia libertaria. Más allá de la reforma electoral, el Gobierno considera que la medida podría facilitar los acuerdos con las provincias y, al mismo tiempo, obligar al peronismo a resolver sus disputas internas sin el mecanismo de las primarias, en un escenario marcado por la ausencia electoral de Cristina Fernández de Kirchner y la disputa por el liderazgo entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y otros referentes justicialistas.
El oficialismo también modificó su forma de construir poder. Sin abandonar su identidad ni el discurso confrontativo frente al kirchnerismo, comenzó a priorizar los acuerdos con sectores que puedan convertirse en aliados. Esa decisión quedó reflejada en la incorporación de Santilli al Gabinete, la continuidad de Patricia Bullrich dentro de la mesa política y la búsqueda de fortalecer los vínculos con los gobernadores.
La reciente jura del nuevo jefe de Gabinete, acompañada por trece mandatarios provinciales, y la convocatoria a compartir la vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán forman parte de esa estrategia destinada a mostrar una relación más cercana entre la Nación y las provincias.
Según el análisis, la administración Milei busca llegar a 2027 con una economía en crecimiento, inflación controlada, mayor empleo privado, estabilidad cambiaria y un programa financiero que despeje las dudas sobre el pago de la deuda. La premisa es que la fortaleza económica permita consolidar los acuerdos políticos necesarios para aspirar a un segundo mandato.
En definitiva, el Gobierno comenzó a dejar de lado una lógica centrada exclusivamente en la gestión diaria para proyectarse hacia el próximo ciclo electoral. La estabilidad económica, la ampliación de la base política y la redefinición del escenario electoral aparecen como los pilares de una estrategia que apunta a sostener el proyecto libertario más allá del actual mandato presidencial.







