El exjefe de Gabinete presentó sus explicaciones sobre 20 observaciones realizadas a su evolución patrimonial. Atribuyó las operaciones a ahorros provenientes de criptomonedas, préstamos, salarios y otros ingresos del matrimonio.
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni presentó ante la Justicia una extensa explicación sobre distintos movimientos de su patrimonio que habían sido observados en el marco de una investigación sobre su evolución patrimonial.
El fiscal federal Gerardo Pollicita había requerido precisiones sobre 20 puntos, entre ellos la compra y refacción de una vivienda en el country Indio Cuá, la adquisición de un departamento en Caballito, operaciones con vehículos y determinados consumos realizados con tarjetas de crédito pertenecientes a empleados y allegados.
La respuesta de Adorni se basó principalmente en que los fondos utilizados provenían de ahorros en dólares acumulados a partir de inversiones en criptomonedas, ingresos salariales, recursos de su esposa, rendimientos financieros y préstamos.
Las tarjetas utilizadas para distintas compras
Uno de los capítulos de la presentación estuvo relacionado con operaciones realizadas con tarjetas de crédito de personas que trabajaban con Adorni durante su paso por la Casa de Gobierno.
Sobre las compras efectuadas con la tarjeta de su entonces secretaria, Gisela Kocsis, sostuvo que estaban vinculadas con tareas de asistencia personal y laboral y que los importes eran posteriormente reintegrados en efectivo.
Una explicación similar brindó respecto de una compra realizada con la tarjeta de Laura Schiuma. Según Adorni, la empleada le facilitó el medio de pago para una adquisición puntual y recibió el dinero cuando llegó el resumen de la tarjeta.
También fue consultada una compra de colchones y ropa blanca por aproximadamente $8 millones. En ese caso, la defensa indicó que Kocsis había organizado el pedido y que el pago había sido realizado en efectivo por Bettina Angeletti, esposa de Adorni.
Por otra parte, las consolas y proyectores de videojuegos comprados a través de una cuenta de Mercado Libre vinculada con Adorni y abonados con la tarjeta de su amigo Luis Aluju fueron atribuidos a una adquisición realizada para este último.
El departamento de Caballito y los pagos a la escribana
La presentación también incluyó explicaciones sobre los honorarios abonados a la escribana Adriana Nechevenko por las escrituras de distintas propiedades.
Adorni afirmó que esos pagos fueron realizados en efectivo y que la facturación quedó a nombre de su esposa porque fue ella quien realizó los trámites correspondientes.
En relación con el departamento ubicado en Miró 550, en Caballito, explicó que los USD 30.000 entregados en efectivo al momento de la escritura fueron afrontados con ahorros en dólares provenientes de sus inversiones en criptomonedas. El resto de la operación, según su versión, se completó mediante un mutuo.
También señaló que los muebles adquiridos a Matías Tabar fueron pagados con esos mismos fondos. En cuanto a las refacciones, la defensa mencionó una estimación realizada por el anterior propietario del inmueble, Pablo Feijoo, quien habría calculado los trabajos en una cifra de entre USD 30.000 y USD 40.000. A esto se sumó una obligación de pago de USD 62.500 con Feijoo.
La compra del lote en Indio Cuá
Otro de los puntos bajo análisis fue la compra del lote 380 del country Indio Cuá.
De acuerdo con la explicación presentada por Adorni, el terreno tuvo un costo de USD 120.000. USD 100.000 fueron financiados mediante un mutuo con garantía hipotecaria sobre un departamento de los Adorni ubicado en la calle Asamblea, mientras que los USD 20.000 restantes fueron abonados en efectivo con fondos de su esposa.
La defensa también explicó por qué el lote no había aparecido inicialmente en las declaraciones juradas. Según la presentación, la situación fue rectificada el 10 de junio de 2026 y el activo pasó a ser declarado en un 50% por cada integrante del matrimonio, al igual que la deuda hipotecaria.
La tasa de ingreso al country, de USD 5.000, fue atribuida a los ahorros en dólares.
La refacción de la casa y la diferencia sobre el costo de la obra
La obra realizada en la vivienda de Indio Cuá constituye uno de los principales puntos de la investigación.
Adorni sostuvo que los pagos realizados por los trabajos fueron afrontados con ahorros provenientes de sus inversiones en criptomonedas. Sin embargo, la defensa cuestionó el monto de USD 245.000 —o USD 245.929, según las distintas referencias incorporadas al expediente— atribuido a la obra por el contratista Matías Tabar.
El escrito presentado ante la Justicia señaló presuntas inconsistencias en la documentación, entre ellas diferencias entre planillas, presupuestos, facturas y remitos, errores aritméticos, gastos sin respaldo y entregas de materiales registradas en domicilios diferentes.
A partir de esa revisión, la defensa afirmó que los pagos que pudieron ser identificados alcanzaron los USD 175.000.
Además, presentó un informe elaborado por un arquitecto contratado por Adorni, que calculó el valor técnico de mercado de los trabajos en USD 174.954,58.
Viajes, gastos cotidianos y nivel de vida
La Justicia también había solicitado precisiones sobre distintos gastos realizados durante el período investigado.
La defensa sostuvo que los consumos vinculados con viajes, educación, alquileres, tratamientos odontológicos, decoración, servicios de telecomunicaciones y seguridad fueron afrontados mediante los ingresos salariales de Adorni, la facturación de su esposa, rendimientos financieros y ahorros en dólares.
Entre las operaciones mencionadas aparecen viajes a Aruba y estadías en el hotel Llao Llao de Bariloche, que también fueron atribuidos a los rendimientos obtenidos de las inversiones en criptomonedas.
Para respaldar su explicación, la defensa presentó cuadros correspondientes a 2024, 2025 y el primer semestre de 2026. Allí incluyó ingresos, gastos, compras de dólares, movimientos de tarjetas, transferencias, saldos bancarios, dinero en efectivo y fondos disponibles al cierre de cada período.
Los préstamos familiares y la compra de la Jeep Compass
Otro de los puntos abordados fueron los préstamos privados atribuidos a Silvia Pais y Norma Zuccolo, entre ellos uno correspondiente a la madre de Adorni.
La defensa sostuvo que se trató de mutuos privados y argumentó que este tipo de préstamos no necesariamente requiere escritura pública, inscripción registral ni el establecimiento de intereses. También afirmó que las obligaciones fueron incluidas en las declaraciones juradas impositivas.
Por último, Adorni explicó la compra de una Jeep Compass por $21,5 millones.
La defensa negó que $18,3 millones hubieran sido abonados en efectivo y aseguró que la operación se realizó mediante una permuta. Como parte del acuerdo se entregó una Renault Captur que el matrimonio había adquirido en 2021.
Además, se realizaron dos transferencias de $1 millón —una desde una cuenta de Adorni y otra desde la de su esposa— y un pago mediante tarjeta Visa de seis cuotas de $200.000.
Según la presentación, esas operaciones cuentan con respaldo en los movimientos bancarios y en los resúmenes de la tarjeta.
Con estas explicaciones, la defensa de Adorni buscó responder a las observaciones realizadas sobre su evolución patrimonial y justificar el origen de los fondos utilizados para las distintas adquisiciones, obras y gastos incluidos en la investigación.







