El ladrón del Robo del Siglo firma autógrafos, tiene admiradores famosos y quiere entrar al Gran Hermano VIP

Vitette

No le afectaría el encierro, sino estar distanciado de su esposa y de su pequeño hijo. Fue un ladrón que hizo escuela en el hampa, pero se transformó -casi impensado- para no volver a la cárcel, formar una familia, retirarse del delito y reinsertarse en la sociedad.

Pero aunque lo niegue, al ladrón del siglo del robo al banco Río, Luis Mario Sellanes, joyero, ex delincuente, lo seduce un poco la posibilidad de entrar en la casa de Gran Hermano Famosos. Cree que aportaría al rating, al entretenimiento (es especialista en contar historias reales de la delincuencia) y asegura:

-Yo me autonomino para ‘semblantear’ cómo está la situación fuera de la casa. Para tomar impulso. Ahí te das cuenta de cómo vas. Aunque no soy un héroe, fui un ladrón y me arrepiento. Pero muchísimos me admiran. Y otros me odian. Y los entiendo. Robar no es un arte, pero yo robaba para ser, no para tener.

Según pudo saber Infobae, la pieza clave de la banda que el 13 de enero de 2006 robó unos 19 millones de dólares del banco Río de Acassuso, fue sondeado (en rigor, su representante y alguien de su entorno) para ver si está interesado en formar parte de Gran Hermano Vip, la versión española de Gran Hermano Famosos.

Pero hace dos semanas, trascendió en España que Mediaset ha mandado a movilizar al equipo de la productora Zeppelin para volver con una nueva edición de la famosa casa, que se emitió siempre por Telecinco. Iba a volver en 2021, pero un suceso gravísimo -la violación de una participante, detectada por las cámaras, y la contradictoria reacción del programa- llevaron a que se postergue la edición con celebridades. Además de Vitette (que se hizo conocido en España por el documental de Netflix, por las entrevistas que dio a medios españoles -entre ellos El País- y porque la película El robo del Siglo lo muestra intepretado por Francella, respetado en ese país), se dice que otro que podría estar en la casa es el doble de Lionel Messi.

Además, La Casa de Papel -que según Vitette y otros miembros del asalto (considerado uno de los más importantes del mundo por un documental de Nat Geo) está “inspirada” en el robo del siglo- llegó a que los asaltantes lograran una polémica empatía entre los espectadores.

“No descarto nada. Ni Gran Hermano ni otras ofertas que circulan. Pero no lo manejo yo. Y tendrá que ser mucho dinero para que esté lejos y sin ver a mi familia. Me gustaría que fuera en la Argentina, pero creo que no van a hacer un Gran Hermano Famosos”, dijo el ladrón retirado.

Sin embargo, como logró su liberación y regreso a San José, su ciudad natal, en Uruguay, Vitette fue “desterrado” de la Argentina, no puede volver salvo por un caso extremo que no está muy especificado.

Vitette es una celebridad en la Argentina. Andrés Calamaro -leyenda viviente del rock y de la música popular tanto argentina como española- posó con su libro, el bestseller El ladrón del siglo, de pronta adaptación cinematográfica, el actor Mariano Martínez viajó a conocerlo y con la idea de producir una película del robo, Guillermo Francella no dudó en ponerse en el rol del uruguayo, charló con él y hasta logró que el personaje tuviera más protagonismo en la película El robo del siglo, vista por más de tres millones y medio de personas.

Además, el ex ladrón actuó en el videoclip de la canción Cassidy de la banda Hiroshima Dandys, escribió canciones para el grupo Los trovadores de Venus, de la mano de Sergio Zajdenberg, cuando aparece y se trenza en debates televisivos sube el rating y tiene admiradores que le piden autógrafos o videítos, que él -como se jacta- no cobraría jamás. Su mito llevó a que el reconocido Campi lo imitara en Peligro Sin Codificar. Incluso Mirtha Legrand habló de “Marito”, como le dicen sus ex compañeros del robo, se refirió a la posibilidad de haber sido víctima de un robo de joyas en su casa, hecho que se le suele adjudicar al “ladrón del siglo”.

Es algo extraño. Un fenómeno que debería ser analizado por sociólogos. Pero no hubo, ni habrá, un ladrón que haya generado tanto en la sociedad, más allá de sus detractores porque, como él dice, no es un héroe, sino un villano.

En Twitter tiene 32.800 seguidores y en Instagram 17 mil. Se define como “Bad Influencer”. Una vez fue entrevistado en un zoom por Peter Lanzani y Lorenzo Toto Ferro, ambos notables actores de El Ángel, inspirada en el asesino serial Carlos Eduardo Robledo Puch, y en esa charla logró que los dos artistas no sólo se rieran, sino que empatizaran con las ocurrencias e historias del ladrón del siglo.

El tenista, campéon mundial de Roland Garros, Gastón Gaudio, también lo conoció por zoom. Una gloria del TC y del Turismo Carretera, que Vitette prefiere no nombrar, lo llamó. Con el Negro Rubén Rada se cruzó en un escenario uruguayo y Víctor Hugo Morales lo elogió en el prólogo de El ladrón del siglo. Fernando Samalea, histórico batetista de Chaly García y músico en los últimos recitales de Gustavo Cerati, también viajó a conocerlo. “Hay más celebridades que me vinieron a conocer, pero no puedo nombrar”, juega al misterio Vitette.

El ex escruchante, ladrón de joyerías y de bancos, ahora se define como padre de familia, joyero, relojero y experto en redes sociales y escritor.

Aunque admite que antes tenía más ego, siente que ya no necesita tanto protagonismo. Logró ser el ladrón de la Argentina más famoso de la historia. Asegura haber dado más de 150 entrevistas. Enumera a la CNN en español, a la revista Society de París, a El País de España, a la cadena rusa Sputnik, a una revista de los Estados Unidos en la que aparecemos todos, entre otros medios. “Hasta de China me llamaron”, dice.

Otras anécdotas: hay fotos de admiradores que se tatuaron la cara de Vitette o una foto en la que aparece vestido con el traje gris, que nunca fue subastado aunque recibió propuestas para que eso ocurra.

Su historia también ocupó diez páginas en la revista española Fiat Lux de España, la de mayor tirada, y seis de la revista estadounidense G.Q.

“Por eso en Gran Hermano España me conocían. No sólo se me conoce en Latinoamérica. Ah, otro que me vinona conocer es Diego Peretti, el múltiplecampeón de Rally, el de TC y Atilio Veronelli quería hacer una obra de teatro basada en mi historia. Hace poco una banda argentina de trap que se radicó en Roma sacó una canción en la que me nombra. Nada apologética”, dice Vitette, que disfruta de su esposa Elicette, que se destaca en los estudios, y su hijo Luccianito, que juega al fútbol y va a la misma escuela que fue su padre.

“Mario ha sentado jurisprudencia. Por ejemplo, con el pedido de extrañamiento para los extranjeros condenados por delito. O por el uso de armas de juguete, que no reviste el delito de robo calificado. He defendido delincuentes que lo admiran por su trayectoria delincuencial, pero más por su reinserción en la sociedad. Es un señor y una gran persona y tuve el privilegio de conocerlo”, dijo el abogado Gastón Otero.

El no cambia nada de su destino después del robo, pero extraña algunas cosas de Buenos Aires. No puede volver, más allá de que muchos abogados le han ofrecido iniciar gestiones para que venga por motivos personales (su jubilación) o culturales (presentación del libro y charla sobre cómo volver a la sociedad sin delinquir), pero eso es más un plan a futuro y no de Vitette, que probablemente termine firmando autógrafos y posando en fotos tras su hipotético regreso a Buenos Aires.

En Uruguay le piden favores, fotos, autógrafos, escuchan sus historias y un hombre se hizo pasar por él para sacar ventaja. Hasta le ofrecieron meterse en política, pero lo rechazó.

Hace una semana, un hombre internado en el Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Paroissien, en Isidro Casanova, sabe que le quedan pocos días de vida. Después de que su hijo le hiciera ver desde su celular el documental del robo del siglo, le reveló: -Vitette es mi ídolo, nunca te lo dije. Pero si volviera a vivir, quisiera ser ladrón como lo fue él.

El hijo se contactó con Infobae y pidió si el “ladrón del siglo”, el negociador de la banda que practicó teatro para desarrollar su rol para el que se disfrazó y venció a un negociador de primera línea, a cuatro francotiradores y a más de 300 policías que rodearon la manzana, podía mandarle un mensaje de voz a su padre que, ahora, agoniza.

Y la cara y voz cantante de la banda del robo del siglo, más que mensaje de voz le envió un video en el que le da fuerzas. El hombre lloró de emoción. Más allá de eso, en las imágenes que vio por el celular, el llamado “Hombre del traje gris”, porque así entró en el banco, además de bigote falso y kipá, le aclara: “Querido amigo, no soy más ladrón. No quiero hacer apología del delito. Ojalá fuera admirado porque pude reinsertarme en la sociedad y formar una hermosa familia. Robar es pasado. Un pasado enterrado”.

Rodolfo Palacios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Contenido protegido !!
Ir arriba