La pareja que se conoció en Buenos Aires y murió junto a sus hijos en un accidente aéreo

Tragedia aérea en La Florida

Adam Robinson, empresario tecnológico de 45 años, viajaba con su esposa, sus dos pequeños hijos y otros familiares y allegados rumbo a Bahamas para celebrar su cumpleaños.

La historia de amor había comenzado en Buenos Aires, donde ambos vivieron, compartieron su pasión por el mate y construyeron sus primeros proyectos profesionales.

El accidente de un avión privado en Florida, Estados Unidos, dejó nueve víctimas fatales y conmocionó a familiares y allegados de los pasajeros. Entre las personas fallecidas se encontraba el empresario tecnológico Adam Robinson, de 45 años, quien viajaba junto a su esposa, Helen Sharp, sus dos hijos pequeños y otros acompañantes con destino a Bahamas, donde tenía previsto celebrar su cumpleaños.

La tragedia ocurrió el domingo en la localidad de Greenacres, en el condado de Palm Beach, cuando un avión Learjet 60 cayó sobre una calle. La aeronave había sido alquilada para el viaje familiar y, según trascendió, pocos minutos antes del impacto la tripulación había informado dificultades durante el vuelo.

Sin embargo, detrás de la noticia del siniestro comenzó a conocerse una historia personal que también tuvo como escenario a la Argentina. Robinson y Sharp se habían conocido mientras ambos vivían en Buenos Aires, donde iniciaron una relación que con el tiempo se transformó en un proyecto de vida familiar.

Una historia de amor que comenzó en Buenos Aires

Robinson era un empresario del sector tecnológico y había fundado las compañías Retention.com y RB2B. Su esposa, Helen Sharp, también había desarrollado una carrera profesional vinculada con la comunicación y las relaciones públicas.

Durante sus años en la capital argentina, Sharp creó Influential PR, su propia agencia de relaciones públicas. Fue precisamente en esa etapa cuando conoció a Adam, con quien compartió viajes, proyectos y una vida que luego continuaría en Estados Unidos.

La relación de ambos con la Argentina quedó reflejada en publicaciones que Robinson había realizado en sus redes sociales. En una de ellas, correspondiente a 2018, aparecía tomando mate, mientras que en otra se lo veía junto a Helen durante una visita a El Calafate, en la Patagonia. En aquella publicación, ella le había respondido con una expresión afectuosa en castellano: «Mi amor».

Después de conocerse la identidad de las víctimas, familiares y amigos de Helen difundieron una carta de despedida en la que recordaron su personalidad, sus intereses y los vínculos que había construido a lo largo de su vida.

La describieron como una mujer talentosa, creativa, divertida y apasionada por los viajes y la cerámica. También destacaron su calidez y su capacidad para generar vínculos con personas de distintos lugares donde había vivido, entre ellos Houston, Buenos Aires, Austin y Aspen.

Helen y Adam formaron una familia con dos hijos, Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos. Según el mensaje de despedida, los niños eran el centro de sus vidas y la familia había construido una historia marcada por el amor, los viajes y las experiencias compartidas.

El vuelo que terminó en tragedia

La aeronave había partido del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y tenía como destino el Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas. El viaje tenía como propósito celebrar el cumpleaños número 45 de Robinson.

Además del matrimonio y sus dos hijos, viajaban la niñera de la familia, Anita Maria Cetina, y dos amigas, Rachael Reed y Charmi Fehr. También fallecieron los dos pilotos del avión.

De acuerdo con las comunicaciones registradas por las autoridades, alrededor de las 13.47, hora local, la tripulación informó al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami que enfrentaba hielo y turbulencia moderada mientras volaba a unos 10.668 metros de altura, con una temperatura exterior de 47 grados bajo cero.

Los pilotos solicitaron ascender hasta los 11.278 metros, pero menos de 30 segundos después la aeronave comenzó a descender sin control. La última comunicación inteligible fue: «Estamos en una condición de exceso de velocidad, descendiendo». El impacto se produjo a las 13.51.

El siniestro también afectó a la zona donde cayó el avión. Un hombre que circulaba en un vehículo sufrió heridas en una pierna y alrededor de 600 residentes debieron ser evacuados de sus viviendas.

Investigan las causas del accidente

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) quedó a cargo de la investigación, con un equipo de más de 20 especialistas que trabaja sobre distintos aspectos del siniestro, entre ellos la estructura, los sistemas de la aeronave, los registros de vuelo y las condiciones meteorológicas.

Las primeras inspecciones detectaron indicios de que el avión habría comenzado a desintegrarse antes de llegar al suelo. Entre las prioridades de los investigadores se encontraba la recuperación de la grabadora de voz de cabina, un elemento fundamental para reconstruir las últimas comunicaciones y conocer qué ocurrió durante los momentos previos al impacto.

Las conclusiones definitivas podrían demorar varios meses.

Mientras avanza la investigación, familiares y amigos de las víctimas enfrentan la pérdida de una familia cuya historia había comenzado años atrás en Buenos Aires y que terminó de manera trágica durante un viaje que tenía como objetivo celebrar un cumpleaños.

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