La provincia se encuentra en una zona de importante actividad sísmica y las normas vigentes exigen que las construcciones contemplen condiciones de seguridad. Desde el Colegio de Arquitectos remarcan que la prevención comienza mucho antes de levantar una pared.
Jujuy convive con una realidad que muchas veces pasa inadvertida detrás del crecimiento urbano: buena parte de su territorio se encuentra expuesto a un riesgo sísmico importante. En ese contexto, la calidad de las construcciones y el cumplimiento de las normas sismorresistentes aparecen como dos cuestiones centrales para reducir las consecuencias que podría provocar un movimiento de tierra.
El presidente del Colegio de Arquitectos de Jujuy, Carlos Javier Cicero, puso el foco en la necesidad de que la prevención forme parte de cada proyecto desde el comienzo y recordó que en la provincia la construcción antisísmica es obligatoria.
Una estructura sismorresistente no busca impedir que un edificio se mueva durante un sismo, sino evitar que llegue al colapso y, de esa manera, brindar mayores posibilidades de que quienes se encuentran dentro puedan salir del lugar.
“Una estructura sismorresistente hace que se pueda evitar el colapso por movimientos de tierra. En Jujuy esta construcción es obligatoria por la Ley 4417”, explicó Cicero.
El profesional remarcó que las condiciones estructurales no son un agregado que pueda resolverse al final de una obra. Por el contrario, deben estar contempladas desde la etapa de proyecto, cuando se define cómo será construida y qué características deberá tener para responder ante las condiciones del terreno.
Un riesgo que no siempre se ve
Uno de los principales problemas es que muchas veces resulta imposible saber, simplemente mirando una vivienda desde afuera, si cuenta con las condiciones estructurales necesarias.
Columnas, vigas, refuerzos y otros elementos fundamentales quedan ocultos una vez terminada la obra. Por eso, el proyecto y el seguimiento durante la construcción adquieren una importancia que no siempre es visible para quienes habitan una vivienda.
“Está a la vista que las construcciones van creciendo, pero por ahí no vemos el interior de las casas, las columnas. Por eso el proyecto es importante”, señaló Cicero.
En ese sentido, también existe una responsabilidad compartida. El arquitecto sostuvo que propietarios, contratistas y constructores deben procurar que las obras se desarrollen de acuerdo con las normas vigentes.
El Colegio de Arquitectos puede recomendar y concientizar sobre la importancia de cumplir con estas condiciones, aunque el control permanente de cada obra representa una tarea compleja.
El crecimiento en zonas montañosas
La preocupación adquiere otra dimensión cuando las construcciones avanzan sobre sectores montañosos. Allí no solamente deben analizarse las características de la estructura, sino también las particularidades del terreno y las condiciones del lugar donde se emplaza cada vivienda o edificio.
Jujuy tiene una geografía diversa y un crecimiento urbano que, en distintos puntos, se extiende hacia zonas con características topográficas particulares. Por eso, los estudios previos y una planificación adecuada resultan fundamentales antes de avanzar con una construcción.
Para Cicero, los distintos desastres naturales registrados en el mundo también deberían servir como una oportunidad para revisar las condiciones de seguridad y fortalecer la prevención.
“No podemos prevenir el sismo, pero sí podemos trabajar en las estructuras para prevenir”, sostuvo.
La idea es sencilla, aunque fundamental: un terremoto no puede evitarse, pero sus consecuencias sí pueden reducirse cuando las construcciones fueron pensadas para soportarlo.
La prevención empieza antes del primer ladrillo
El riesgo sísmico no debería convertirse en una cuestión de preocupación solamente cuando ocurre un movimiento de tierra. La prevención comienza mucho antes, desde los planos, los cálculos y la elección de las características estructurales de una obra.
En una provincia donde las condiciones sísmicas forman parte de la realidad geográfica, respetar las normas no es solamente una exigencia técnica o legal. También constituye una medida destinada a proteger a las personas que vivirán o trabajarán dentro de esas construcciones.
Como ejemplo de una estructura que atravesó el paso del tiempo, Cicero destacó la Torre de Tribunales de Jujuy, a la que calificó como una construcción de características particulares por sus refuerzos y por las distintas intervenciones realizadas para conservarla.
“La Torre de Tribunales resistió todo este tiempo. Es una construcción fascinante, tiene sus refuerzos estructurales y ha tenido intervenciones para mantenerla”, destacó.
El desafío para Jujuy pasa entonces por mirar hacia adelante y acompañar el crecimiento urbano con construcciones cada vez más seguras. En materia sísmica, la prevención no empieza cuando tiembla la tierra: empieza mucho antes, cuando se decide cómo y dónde construir.







