Los pronósticos anticipan precipitaciones superiores a las habituales durante el verano 2026-2027, con posibles episodios de gran intensidad en cortos períodos.
Organismos provinciales trabajan para reducir los riesgos de inundaciones, deslizamientos y cortes de rutas.
Jujuy comenzó a prepararse ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante el próximo verano. Los pronósticos meteorológicos anticipan un incremento de las precipitaciones en las regiones de Valles y Yungas, mientras que en la Puna se espera una reducción de las lluvias. El escenario genera preocupación por la posibilidad de tormentas intensas que podrían provocar complicaciones en distintas zonas de la provincia.
Rosario Boggione, directora de Cambio Climático de Jujuy, explicó que los informes del Servicio Meteorológico Nacional para noviembre, diciembre y enero muestran una mayor probabilidad de precipitaciones en determinados sectores. Sin embargo, aclaró que esto no implica necesariamente que vaya a llover todos los días, sino que podrían registrarse episodios concentrados en períodos muy breves.
En ese sentido, advirtió sobre la posibilidad de que en una sola jornada se acumulen cantidades de agua equivalentes a las que habitualmente se registran durante varias semanas. Este tipo de situaciones representa uno de los principales factores de riesgo ante la llegada de la temporada de lluvias.
La funcionaria señaló que las consecuencias del fenómeno no serán iguales en todo el territorio jujeño debido a su diversidad geográfica y climática. Mientras que Valles y Yungas presentan mayores probabilidades de precipitaciones, en el centro de la provincia se esperan condiciones más cercanas a los valores normales y en la Puna podría disminuir la cantidad de lluvias.
Frente a estas previsiones, diferentes organismos provinciales comenzaron a coordinar acciones para anticiparse a posibles emergencias. En las tareas participan Defensa Civil, el Ministerio de Infraestructura, Recursos Hídricos y el Ministerio de Seguridad, a través de la Mesa del Clima, un ámbito de articulación establecido en el marco de la Ley Provincial de Cambio Climático.
Uno de los principales objetivos es reducir los riesgos de deslizamientos, crecidas de ríos y cortes de rutas, especialmente en la Quebrada, donde las precipitaciones intensas suelen generar complicaciones en caminos y sectores de montaña. Para ello, se trabaja en la identificación de los tramos más vulnerables y en el seguimiento de los cauces de agua.
Boggione destacó que las tareas de anticipación buscan mejorar la capacidad de respuesta ante posibles contingencias y evitar que los fenómenos meteorológicos provoquen situaciones de mayor gravedad.
También aclaró que, si bien Jujuy no presenta los mismos riesgos de inundaciones por grandes cursos de agua que otras provincias del país, existen amenazas vinculadas con las lluvias repentinas y las características del terreno.
A este panorama se suma la previsión de temperaturas más elevadas, que podrían incrementar la demanda de agua. Por ese motivo, la directora de Cambio Climático pidió hacer un uso responsable del recurso y evitar el derroche durante los meses de mayor consumo.
El fenómeno de El Niño es un proceso climático natural que ya tuvo antecedentes en Jujuy, entre ellos el registrado en 2015. Para el período 2026-2027, los especialistas advierten sobre un episodio de alcance mundial, por lo que las autoridades consideran fundamental mantener el monitoreo meteorológico y reforzar las medidas preventivas.
Finalmente, Boggione recomendó consultar los pronósticos y alertas oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, así como utilizar su aplicación para recibir avisos sobre lluvias intensas, fuertes vientos y otros eventos que puedan representar un riesgo.







