El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reglamentó la ley que crea el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa destinada a ayudar a los vecinos que mantienen deudas en mora por préstamos personales o tarjetas de crédito. El objetivo es aliviar la carga financiera de los hogares mediante créditos de refinanciación con una tasa fija máxima del 35% nominal anual y un plazo mínimo de devolución de 24 cuotas.
La norma, sancionada por la Legislatura porteña el pasado 18 de junio y publicada este lunes en el Boletín Oficial, comenzará a implementarse a través del Banco Ciudad. Además, otras entidades financieras podrán adherirse voluntariamente al programa y ofrecer las mismas condiciones a sus clientes.
Sin embargo, por el momento no existe un amplio interés del sector bancario en sumarse a la iniciativa, ya que varias entidades ya cuentan con programas propios para reestructurar deudas y reducir los niveles de morosidad.
Qué deudas podrán refinanciarse
El programa está orientado exclusivamente a la cancelación o refinanciación de deudas originadas por préstamos personales y tarjetas de crédito otorgados por entidades bancarias.
También permitirá refinanciar obligaciones mantenidas con otros bancos, aunque quedan excluidas las deudas contraídas con billeteras virtuales o fintech, los créditos hipotecarios y prendarios, así como aquellas vinculadas con actividades comerciales o empresariales.
La tasa de interés no podrá superar el 35% nominal anual y el plazo de devolución será de al menos 24 meses. No obstante, las entidades financieras tendrán la posibilidad de ofrecer condiciones más favorables.
Al anunciar la reglamentación, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, destacó que el programa busca brindar «un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día», y remarcó que la iniciativa fue elaborada en conjunto entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura para garantizar su viabilidad financiera.
Quiénes podrán acceder al beneficio
Las solicitudes podrán presentarse desde el 3 de agosto y durante un plazo de 60 días. Para acceder al programa será necesario cumplir simultáneamente con los siguientes requisitos:
Tener deudas por tarjetas de crédito o préstamos personales otorgados exclusivamente por bancos, registradas hasta el 1° de junio de 2026.
Estar registrado en la Central de Deudores del Banco Central en Situación 2 (atrasos de entre 60 y 90 días) o Situación 3 (entre 90 y 180 días), al 1° de junio de este año.
Contar con ingresos familiares inferiores a diez salarios mínimos, equivalente actualmente a $3.678.000.
Demostrar que las cuotas adeudadas representan más del 30% de los ingresos mensuales del grupo familiar.
Acreditar residencia en la Ciudad de Buenos Aires con una antigüedad mínima de dos años.
La reglamentación también establece que los beneficiarios deberán informar cualquier cambio significativo en los ingresos del grupo familiar o en las condiciones que determinaron su elegibilidad.
Además, tanto el Banco Ciudad como las entidades que adhieran al programa podrán solicitar la documentación necesaria para verificar la residencia del solicitante y la existencia de las deudas que serán refinanciadas.
Quiénes quedan excluidos
La ley fija una serie de restricciones para acceder al beneficio. No podrán ingresar al programa quienes:
Sean propietarios de más de un inmueble.
Posean automóviles con menos de cinco años de antigüedad, salvo que estén destinados a actividades laborales.
Sean titulares de embarcaciones, aeronaves o bienes considerados suntuarios.
Dispongan de activos financieros —como plazos fijos, bonos, acciones, fondos comunes de inversión o moneda extranjera— cuyo valor supere el monto total de la deuda reclamada.
Hayan adquirido dólares durante el período en el que se originó la deuda que pretenden refinanciar.
Qué bancos participarán
El Banco Ciudad será la entidad encargada de poner en marcha el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. No obstante, la ley prevé la adhesión voluntaria de otros bancos, que podrán acceder a un beneficio fiscal consistente en una reducción del 50% del Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por estos préstamos.
Pese a ese incentivo, fuentes del sistema financiero señalaron que la mayoría de las entidades privadas no tiene previsto sumarse, ya que actualmente ofrecen esquemas propios de refinanciación para clientes en mora.
En el caso de los bancos públicos, tanto el Banco Nación como el Banco Provincia y el propio Banco Ciudad ya cuentan con líneas específicas para refinanciar deudas de consumo.
Las entidades privadas, en cambio, continúan privilegiando acuerdos personalizados con sus clientes, ofreciendo planes de pago adaptados a cada situación en lugar de lanzar una línea masiva de refinanciación.
De todas maneras, en el sector no descartan que algunas entidades decidan adherir al programa antes del 31 de julio, fecha límite establecida para incorporarse a la iniciativa.
La normativa también contempla una línea especial de refinanciación destinada a emprendedores y trabajadores no registrados que mantengan deudas con el Banco Ciudad. Ese esquema será instrumentado a través de Ciudad Microempresas S.A.U. y alcanzará a quienes registren atrasos de entre 60 y 180 días.







