El titular de la Unión Industrial de Jujuy, Federico Gatti, cuestionó que los ramales C14 y C15 no estén incluidos entre las obras obligatorias de la futura concesión ferroviaria.
Advirtió que la decisión puede encarecer el transporte, limitar la expansión productiva y profundizar las desigualdades con el centro del país.
La futura concesión del ferrocarril Belgrano Cargas encendió la preocupación del sector industrial del norte argentino. La decisión del Gobierno nacional de dejar las inversiones en los ramales C14 y C15 fuera de las obras obligatorias podría limitar las posibilidades de desarrollo de Jujuy y Salta, dos provincias que necesitan mejorar su infraestructura logística para reducir costos y ampliar sus mercados.
El presidente de la Unión Industrial de Jujuy, Federico Gatti, cuestionó el criterio adoptado para la licitación y advirtió que las condiciones establecidas tendrán consecuencias a largo plazo para la región.
“Es un tema muy importante, trascendente para el desarrollo del norte argentino”, sostuvo el dirigente, al señalar que el transporte ferroviario debería ocupar un lugar central en la logística nacional, especialmente por las grandes distancias que deben recorrer las mercaderías en el país.
Actualmente, una parte importante de las cargas se traslada por camión, con costos elevados y dificultades derivadas del estado de las rutas. En ese contexto, la recuperación de la infraestructura ferroviaria aparece como una alternativa para mejorar la competitividad de las economías regionales.
Para Gatti, que las obras queden como inversiones optativas genera incertidumbre sobre su ejecución. “Están marcando la cancha para los próximos 50 años en lo que hace al tema de ferrocarriles”, advirtió, al remarcar la importancia de establecer compromisos concretos para mejorar las conexiones del NOA.
Dos ramales estratégicos para la producción y el comercio regional
Los ramales C14 y C15 tienen características diferentes, pero ambos son considerados relevantes para ampliar las posibilidades de transporte de cargas de la región.
El C14 conecta con Chile y tiene importancia para la actividad minera y el desarrollo de los corredores de integración internacional. Su recuperación permitiría fortalecer la vinculación con mercados externos y mejorar las alternativas logísticas para los proyectos productivos.
El C15, por su parte, atraviesa zonas de producción agropecuaria e industrial y constituye una conexión potencial con Bolivia. Su desarrollo podría beneficiar el traslado de porotos, granos, azúcar y cítricos, además de facilitar el movimiento de mercaderías procedentes del oriente boliviano.
Gatti sostuvo que existe una oportunidad comercial que todavía no se aprovecha plenamente. Según explicó, mientras el ramal C15 moviliza cerca de dos millones de toneladas vinculadas con la Argentina, el oriente de Bolivia genera alrededor de cuatro millones de toneladas. Una mayor integración ferroviaria permitiría evaluar alternativas para captar parte de esas cargas, que actualmente se transportan principalmente por carretera.
La posibilidad de ampliar esos movimientos también tendría efectos sobre las empresas jujeñas, al ofrecer nuevas opciones para trasladar materias primas y productos terminados, tanto hacia otros puntos del país como hacia mercados internacionales.
El costo del transporte también impacta en los consumidores
La discusión sobre las inversiones ferroviarias no se limita al sector empresarial. El costo de trasladar mercaderías desde los principales centros de producción y distribución hasta Jujuy también repercute en los precios que pagan los consumidores.
“Parte de lo que se paga más caro es porque tenemos un flete alto”, explicó Gatti, al señalar que una logística más eficiente podría contribuir a reducir los gastos de transporte y mejorar las condiciones de comercialización.
El dirigente recordó, además, la influencia que tuvo el ferrocarril en el crecimiento económico de la provincia durante el siglo pasado. Su llegada permitió conectar localidades, facilitar la salida de la producción y acompañar el desarrollo de distintas actividades industriales, agrícolas y frutícolas.
Desde esa perspectiva, la recuperación de los ramales no representa únicamente una obra de infraestructura, sino también una herramienta para ampliar las oportunidades de inversión y fortalecer las economías regionales.
El norte reclama cambios en la concesión
Gatti advirtió que la falta de inversiones podría profundizar las diferencias de competitividad entre el norte y el centro del país. Mientras las regiones con mejores conexiones logísticas pueden acceder a fletes más económicos, las provincias del NOA continuarían afrontando mayores costos para movilizar su producción.
Ante este escenario, gobernadores, vicegobernadores y cámaras empresariales de la región reclaman que los pliegos de la futura concesión incluyan como obligatorias las obras correspondientes a los ramales C14 y C15.
El planteo apunta a garantizar que la nueva etapa del sistema ferroviario contemple las necesidades productivas del norte argentino y no concentre las mejoras en los corredores de mayor actividad actual.
La definición sobre esas inversiones será determinante para las posibilidades de integración comercial de Jujuy y Salta. Para el sector industrial, contar con una red ferroviaria en condiciones permitiría reducir costos, ampliar los mercados y generar mejores condiciones para el crecimiento de la producción regional.







