El dólar registró durante junio su mayor avance del año y volvió a ubicarse en niveles que no se observaban desde octubre de 2025. En el mercado mayorista cotiza en torno a $1.485, mientras que en el Banco Nación alcanza los $1.500 para la venta, en un contexto de mayor demanda de divisas y cambios en las condiciones del mercado cambiario.
A pesar del movimiento de las últimas semanas, la suba acumulada en 2026 sigue siendo moderada: el tipo de cambio avanzó apenas alrededor de un 2%, muy por debajo de la inflación estimada para el primer semestre, cercana al 16%.
Las cinco causas que explican el aumento
- Menor ingreso de dólares del agro
Con el cierre de la etapa de mayor liquidación de la cosecha gruesa, comienza un período estacional en el que ingresan menos divisas al país. Esto reduce la oferta de dólares en el mercado y limita la capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas al ritmo observado durante la primera mitad del año.
- Inflación elevada y menor atractivo de las inversiones en pesos
La persistencia de una inflación superior al rendimiento de muchas colocaciones financieras en pesos hace que algunos inversores vuelvan a refugiarse en el dólar. Las tasas reales negativas reducen el interés por los instrumentos en moneda local y favorecen la demanda de divisas.
- Mayor demanda estacional de dólares
A fin de mes suele incrementarse la compra de dólares por parte de empresas y particulares. En esta oportunidad influyeron los giros de dividendos al exterior de compañías —especialmente del sector energético— y la mayor disponibilidad de pesos producto del cobro del medio aguinaldo.
- Fortalecimiento del dólar a nivel internacional
El escenario global también tuvo incidencia. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a las principales monedas del mundo, alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2025. Este fortalecimiento internacional suele trasladarse, en parte, al mercado cambiario argentino.
- Debilitamiento del real brasileño
La depreciación del real frente al dólar también presiona sobre el tipo de cambio argentino. Dada la estrecha relación comercial entre ambos países, un dólar más caro en Brasil suele favorecer ajustes similares en la cotización local para preservar la competitividad.
Qué espera el mercado
Los analistas coinciden en que el movimiento era esperable luego de varios meses de relativa estabilidad cambiaria. Más que la suba en sí, la atención está puesta en si el dólar logrará acompañar o superar la inflación durante el segundo semestre, luego de haber permanecido rezagado en la primera mitad del año.
Desde el Banco Central sostienen que cuentan con herramientas para moderar eventuales tensiones cambiarias. Según explicó el vicepresidente Vladimir Werning, además de las reservas internacionales existen más de USD 20.000 millones en instrumentos disponibles —como operaciones de futuros, swaps de monedas y acuerdos REPO con bancos internacionales— que podrían utilizarse para contener movimientos bruscos del mercado.
Asimismo, el funcionario destacó que los giros de dividendos al exterior ya suman USD 2.600 millones en lo que va del año y que, tras el último pago de los bonos Bopreal, quedó regularizada aproximadamente la mitad de la deuda comercial heredada del sector privado a fines de 2023. Estos factores también influyen sobre la demanda de dólares en el mercado oficial.







