Una mala salida de Martínez Quarta desembocó en un gol de Gamba para el 1-0. El equipo de Gallardo no pudo alcanzar la punta y ya piensa en la final de la Libertadores ante Flamengo.

La Superliga es un suplicio para Marcelo Gallardo. Acá no hay amor. No surge esa misa correspondencia que tiene con las Copas, especialmente con la Libertadores. Su River cayó en el Monumental contra Rosario Central y no pudo subirse a la cima del torneo, esa que puede quedar en manos de Boca si esta noche vence a Vélez.

Era una mañana a pleno sol, con un vientito que asomaba desde el río que le daba una temperatura ideal. Con un estadio colmado, el marco era ideal para que el conjunto del Muñeco disputara su último partido como local antes de jugar la final de la Copa Libertadores el sábado 23 contra Flamengo en Lima. Y mucho más tras las derrotas de Lanús (0-1 con Banfield) y Argentinos (0-3 con San Lorenzo). Es que River estaba a una victoria de quedar, por fin, en lo más alto del certamen doméstico. Sin embargo tropezó una vez más… Y con el mismo obstáculo.

Diego Cocca ya es una especie de karma. Y es uno de los pocos técnicos que puede jactarse de superar al Muñeco. Es que en cuatro partidos, el ex futbolista de River lo venció en tres: dos cuando dirigía a Racing y uno ahora con Central. El otro fue un empate con La Academia de Avellaneda. Además, le ganó otros dos partidos a River (todavía no dirigido por Gallardo) cuando era entrenador de Godoy Cruz.

Justamente una de esas victorias con Racing fue para sacarle la punta en el torneo de 2014, ese que River dominó pero que en el final se quedó sin demasiado combustible y le apuntó todo a eliminar a Boca y ganar la Copa Sudamericana, y lo logró. Pero resignó el torneo local. El otro triunfo de Cocca sobre River había sido en el Monumental en 2017, dejándolo sin chances de pelear por el titulo, que quedó en manos de Boca. En ese mismo certamen, Central, casualmente, también había sido una piedrita en el zapato de Gallardo. Es que, dirigido por Paolo Montero en ese momento, y con Pinola como figura en la defensa, le hizo un duro partido en Núñez para empatarle 0-0 y le imposibilitó subir a la punta.

Madrugar no lo ayudó a River. Fue de mayor a menor en el encuentro. No tuvo precisión para encontrar los espacios que Central, generalmente replegado con todos sus hombres detrás de la línea de la pelota, le fue cerrando. Tampoco tuvo buena definición en las pocas chances que tuvo. Le costó generar juego, de todos modos. Y una falla de Martínez Quarta le permitió encontrar a Central el gol de del triunfo. Lucas Gamba no desaprovechó el obsequio que le dieron cuando recién había empezado el segundo tiempo.

River cayó en un pozo futbolístico y no encontró respuestas. Tampoco, más allá de que ingresaron con ganas y voluntad, se la dieron desde el banco de suplentes Juanfer Quintero, Pratto y Scocco.

A pesar de la derrota, los hinchas revolearon sus remeras al viento para despedir al equipo. Un resultado adverso no les modificará el sentimiento hacia este equipo que tantas alegrías les dio. Y tienen la esperanza de que, como sucede habitualmente, en la Copa se vea otra versión de River. Esa que enamora.

Maximiliano Benozzi (Clarín)

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