Franco Colapinto
La exhibición de Franco Colapinto en las calles de Palermo se convirtió en un verdadero espectáculo que reunió a miles de fanáticos del automovilismo en Buenos Aires, con un show que combinó velocidad, cercanía con el público y emoción.
A bordo de un monoplaza histórico —el Lotus E20 adaptado con los colores de Alpine F1 Team— el piloto argentino salió a pista poco antes de las 13 y, durante más de 20 minutos, ofreció una exhibición que cumplió con todas las expectativas.
Colapinto aceleró sobre la Avenida del Libertador, realizó trompos (“donuts”) que hicieron estallar al público y, en varios tramos, redujo la velocidad para saludar a los presentes que colmaron el circuito callejero montado especialmente para el Road Show. El contacto con la gente continuó incluso después de bajarse del auto, cuando recorrió el trazado a pie y compartió el momento con los asistentes.
En la previa, el joven de Pilar había expresado su emoción por vivir este momento en su país. Durante una entrevista con el periodista Juan Fossaroli, aseguró que manejar un Fórmula 1 en Argentina era un sueño que no imaginó cumplir tan pronto, destacando además el impacto de ver una multitud acompañándolo.
El evento también tuvo un costado íntimo: tras la primera tanda, Colapinto se reencontró con su familia en el paddock, incluyendo un emotivo momento con su abuela, figura clave en su vida personal.
Ya en el escenario del Fan Zone, el piloto reforzó uno de sus grandes anhelos: que la Fórmula 1 regrese al país en el corto plazo. Consideró que este tipo de eventos ayudan a demostrar la pasión local por la categoría y pueden ser un impulso para volver a tener un Gran Premio en Argentina.
En un tono distendido, también volvió a mencionar su deseo de conocer a Lionel Messi, aunque aclaró que le gustaría que ese encuentro se dé de manera natural, lejos de cualquier estrategia de marketing.
La jornada dejó imágenes impactantes y consolidó el fenómeno Colapinto en el país: un piloto joven que no solo genera expectativa por su futuro en la máxima categoría, sino que también logra una conexión directa con el público argentino.







