Lujos, contundencia y goles: Argentina venció a Emiratos Arabes 5 a 0

Hubo lujos y triunfo holgado en Abu Dhabi contra Emiratos Árabes. Pero lo más importante fue la búsqueda de Scaloni con la mente puesta en el debut en Qatar y en lo que vendrá después
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Más allá de los golazos, el show de Lionel Messi y Ángel Di María, el invicto que engorda y la salud que muestra esta Selección, hubo en Abu Dhabi algo así como un ensayo final antes del debut del martes 22 ante Arabia Saudita.

Desde el cuerpo técnico consideraban que existen algunas similitudes entre Emiratos Árabes y el rival del estreno, aunque se espera que aquel tenga mayor resistencia defensiva y menos ingenuidad.

Eso en cuanto al posible planteo de equipos conocedores de su inferioridad ante Messi y compañía. Es decir, poco y nada de ambición ofensiva, mucha gente acumulada en escasos metros, cediendo pelota y responsabilidad a los de Scaloni. No pasó en Abu Dhabi, pero puede complicar y se sabe que el debut aporta variables emocionales que no conviene descartar. Islandia, en 2018, es un buen ejemplo. No debería subestimarse el hecho de que sólo siete de 26 jugadores del plantel cuentan con experiencia mundialista.

La idea madre se vio entonces en el primer tiempo. Una Selección que intentó combinar paciencia y presión. Paciencia para no apurarse, elegir bien los pases y no desesperarse. Esto último no pasó porque el primer gol llegó rápido, a los 16 minutos (de contra, con asistencia de Messi para Julián Álvarez), pero puede no repetirse. Presión para recuperar rápido y lo más cerca del arco contrario la pelota.

Con De Paul en modo Selección, archivando su presente en el Atlético de Madrid. Con Leandro Paredes sumando minutos y con Alexis Mac Allister que parece ser el elegido para reemplazar a Gio Lo Celso.

Después, lo básico: un equipo que pueda ser ancho para ser profundo, con Di María en estado de disfrute abierto a la derecha como wing, sin necesidad de bajar al medio y con Acuña abierto a la izquierda, como un volante más. Del Huevo al Fideo (no es un chiste) llegó el segundo gol, centro-cambio de frente a Acuña para que Di María definiera con calidad absoluta. Estado de gracia del ahora jugador de la Juventus.

En esa primera parte a la Selección no le costó nada sellar la goleada y en la segunda etapa Scaloni mostró lo que puede ser un plan B convertido en A. Los cinco defensores.

Ya lo había probado en las últimas prácticas y en giras anteriores. Gonzalo Montiel ingresó en el lateral derecho, Germán Pezzella se sumó como tercer central a los que ya estaban, Foyth (que arrancó de cuatro) y Lisandro Martínez (suplente con nivel de titular) y la sorpresa fue Nahuel Molina por izquierda, como lateral volante, algo que fue ensayado en el entrenamiento abierto del lunes y a puertas cerradas el martes.

¿Para jugar contra Arabia o contra rivales con mayor peso ofensivo? Para tener una alternativa aceitada. Se lo puede vincular con una de las últimas declaraciones de Scaloni, aquello de que «Los Mundiales los ganan los equipos cautos, inteligentes. Raramente lo gana un equipo que avasalla y está en campo contrario, lo hemos visto y nos tenemos que adaptar a eso, la inteligencia forma parte del fútbol».

El técnico quiere un equipo flexible, con un protagonismo que no esté necesariamente vinculado a la posesión. Lo demostró Francia, último campeón del mundo, con porcentajes bajos de tenencia pero con notable efectividad. Scaloni no quiere sorpresas, y si es necesario armar una línea de cinco con tres centrales en algún partido, tenerla en el curriculum. No siempre es defensiva, depende de los intérpretes.

Lo de Molina suena extraño porque jugaría a perfil cambiado, con Acuña parece más lógico. Pero se trata de una prueba más, por ahora, en un cuerpo técnico que no se conforma con el rendimiento conseguido, que desconfía de la velocidad crucero.

Y hace muy bien.

Adrián Maladesky (Doha, Qatar. Enviado especial).

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