Las embajadas de la Argentina y México, reunidas por la tensión entre los hinchas

Los hinchas argentinos mañana volverán a reunirse en un banderazo, antes del partido con México Aníbal Greco - La Nación

DOHA (Enviado especial).- No es el clima de un Mundial, sino el de los Juegos Olímpicos el que se vive en la calle. La ciudad es inmensa, pero la cantidad de gente es tanta que todo el tiempo se convive con 32 naciones. Se estima que llegaron 1,5 millón de personas y cada esquina es Babel. Lo mismo en los estadios.

No importa si juegan Ghana y Portugal, o Uruguay y Corea del Sur. Como los partidos son en la misma ciudad, todos están aquí. El torneo se vive en absoluta paz. Sin embargo, un par de registros digitales quedaron captados en redes sociales con enfrentamientos entre mexicanos y argentinos. De repente, encendió una alarma y obligó a una reunión diplomática entre ambos países para tomar medidas y de frenar de inmediato la tensión.

Autoridades de las Embajadas de la Argentina, a cargo de Guillermo Nicolás, y de México, Guillermo Odorica, se reunieron esta tarde para coordinar un trabajo con los encargados de seguridad de ambos países, que contará con la visita a los lugares de mayor concentración de hinchas de ambos países, como el complejo de departamentos de Barwa, ubicado en el sur de la ciudad.

Si bien no se reunieron los embajadores, sí hubo un contacto a nivel consular para considerar la problemática y estudiar la situación que los preocupa de cara al partido del sábado próximo, en el estadio Lusail.

En la noche de ayer, en Doha, durante un altercado en la calle entre hinchas mexicanos, un grupo de argentinos pasó cerca del lugar y se enfrentaron violentamente. Hubo golpes de puño, patadas e insultos, con algunas personas heridas. Luego otro incidente se produjo en un bar, donde simpatizantes de ambos bandos se arrojaron vasos con bebidas, además de tomarse a golpes de puño.

Desde la derrota de la Argentina en el debut, es muy común escuchar cómo los fanáticos, mayormente de Arabia Saudita y de México, pero de todos los países, se burlan de los que van vestidos de celeste y blanco. Pasa en estaciones de subte, en la calle, en las reuniones en el Fan Fest… “¡Ciao Messi, ciao Messi!” (así, en italiano), le cantaban los sauditas en la calle Aljassra Street, en el hermoso barrio Souq Waqif. Allí una serie de restaurantes convierten al lugar en un atractivo patio de comidas y es uno de los principales puntos de encuentros de hinchas de varias nacionalidades. Las respuestas más comunes de los argentinos son los insultos, no pasa de eso. Pero en esos casos puntuales, la situación se tornó violenta.

A pesar del estricto control policial ninguno de los dos actos quedó registrado en la IPCC (International Police Cooperation Center), el grupo especial que se creó con integrantes de seguridad de todos los países participantes, para manejar cualquier tipo de enfrentamiento. Por lo tanto no hay detenciones ni antecedentes. Pero se está investigando. Ya hay nuevos videos que fueron procesados por el ente.

En principio, la reunión entre embajadores busca calmar los ánimos. Ignacio Candia, Director de seguridad deportiva de nuestro país, que integra el equipo de IPCC, junto con los responsables mexicanos, visitarán este viernes el barrio de Barwa, donde están instalados los dos mayores contingentes de argentinos y mexicanos, para advertir que los controles serán severos y que las penas pueden ser durísimas.

“Nosotros estamos en Barwa y te juro que la relación con los mexicanos es espectacular”, jura Germán Pipoletto. Rosarino e hincha de Newell’s, como sus hermanos, Leandro e Ivan, que lo acompañan. “A nosotros nos hicieron bromas, pero no reaccionamos. Nosotros sabemos que hay barras, por ahí pueden venir los problemas. No son los más conocidos, es cierto que no están. Pero los otros, los de más abajo sí están”, comentan.

Adriana Loera, mexicana, de Tijuana, y que está acompañada por Jorge de la Vega, dice que ni siquiera sabía de los incidentes. “El único día que tuvimos problemas fue cuando un argentino me dijo unas groserías. Pero habían tomado, así que seguro venían del Fan Fest. Con todos los demás, estuvimos muy bien y podemos hablar. No pasó nada”.

Otros dos mexicanos, Luis Navarro y Alan Trujillo, confirman la versión. “Todo está muy calmo, hermano. No ha pasado nada. No vimos ningunos videos”. Los casos, evidentemente no fueron lo suficientemente graves como para que la preocupación llegara a los simpatizantes.

Pero el problema existe. En uno de los buses de la organización (identificables por los colores de sus asientos), un grupo de mexicanos comenzó a cantar una canción con intención de provocar a los argentinos: “Y ya lo ve, y ya lo ve, en las Malvinas se habla inglés”. En ese momento, un argentino se acercó y les pidió respetuosamente que se detuvieran: “Te permito todo, pero eso ya no”, pidió.

Las dificultades con las que se encontrarán los organizadores están más vinculadas a la distribución de hinchas. Los hinchas estarán mezclados. Y serán muchos. Seguramente esta vez el estadio Lusail estará lleno, porque además de los 30.000 argentinos que se estima que ya están aquí, hay muchos más mexicanos. Un ejemplo: en el primer tiempo del partido entre Portugal y Ghana, una tribuna completa gritó: “¡México, México!”, durante partido en el estadio 974.

A diferencia de los Juegos Olímpicos, donde los hinchas son más variados y no llegan en “barras”, el fútbol se vive con una pasión distinta. Crea una atmósfera especial. El primer Mundial con turismo masivo en una sola sede, pese a esos casos, puede decirse que es un absoluto éxito. Los hinchas de la Argentina y México empezaron a generar una preocupación que, hasta aquí, no existía.

Juan Manuel Trenado

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