El Lobo intensifica su preparación para recibir al conjunto de Carlos Casares en el estadio “23 de Agosto”. Francisco Molina destacó la importancia del encuentro y aseguró que el equipo llega convencido de que puede seguir dando pelea en la parte alta de la tabla.
Gimnasia y Esgrima de Jujuy transita una semana de máxima concentración. El equipo jujeño intensifica sus entrenamientos con la mirada puesta en el próximo lunes, cuando recibirá a Agropecuario en el estadio “23 de Agosto”, en un partido que aparece como una nueva oportunidad para dar un paso importante en su pelea por los primeros lugares del torneo.
En la previa, el delantero Francisco Molina dejó en claro que dentro del plantel existe plena conciencia de lo que estará en juego. “Es un gran desafío para quedarnos con los tres puntos”, sostuvo, mientras destacó la necesidad de afrontar el compromiso con la máxima concentración.
Aunque Agropecuario llega con una campaña irregular, Molina evitó cualquier exceso de confianza y remarcó que la categoría no permite relajarse. “Tenemos que estar atentos, porque no hay equipos fáciles en esta categoría”, advirtió.
El delantero también hizo referencia al momento que atraviesa la competencia y a la dificultad que implica cada jornada. “Estamos en una etapa dura, todos los rivales nos tienen estudiados”, explicó, en una muestra de lo exigente que se presenta la recta decisiva del campeonato.
En ese contexto, Gimnasia apuesta especialmente a su fortaleza jugando en casa. El respaldo de su público y el conocimiento del escenario aparecen como factores que el plantel pretende aprovechar el lunes para volver a sumar de a tres. “Jugar de local nos fortalece y somos conscientes de eso. Vamos a salir a ganar para no perderle pisada al que esté arriba de la tabla”, afirmó Molina.
El atacante también valoró el reciente empate conseguido frente a Patronato, un punto que Gimnasia rescató como visitante después de un partido exigente y que, por la forma en que se consiguió, terminó teniendo un valor especial. “Conseguimos ese resultado con mucho esfuerzo”, recordó.
Sin embargo, Molina consideró que el equipo tuvo argumentos para quedarse con algo más. “También generamos muchas situaciones para poder ganarlo”, señaló, dejando en evidencia que el plantel confía en sus posibilidades y en el funcionamiento mostrado en las últimas presentaciones.
Con ese antecedente como impulso, Gimnasia encara los últimos entrenamientos antes de un compromiso que puede tener un peso importante en sus aspiraciones. El objetivo está claro: hacerse fuerte en el “23 de Agosto”, volver a festejar ante su gente y sostenerse en la pelea por los puestos de privilegio.
“Queremos hacer un gran partido para mantener nuestro lugar en la lucha y seguir dependiendo de nosotros. Tenemos herramientas para pelear hasta el final”, concluyó Molina.
El lunes, entonces, el desafío será transformar esa convicción en una actuación sólida y, sobre todo, en tres puntos que permitan al Lobo seguir mirando hacia arriba.







