Una noche cargada de tensión y emociones se vivió en el Monumental. En un duelo electrizante por los octavos de final del Torneo Apertura, River Plate logró una clasificación agónica a los cuartos de final tras vencer por 4 a 3 en los penales a San Lorenzo, luego de igualar 2 a 2 en un partido cambiante que necesitó tiempo suplementario para definirse.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet asumió el protagonismo desde el arranque, manejó la pelota y buscó imponer condiciones, aunque le faltó precisión en los metros finales. El encuentro comenzó a tomar temperatura a los 31 minutos, cuando una dura infracción de Realli sobre Galván derivó en la intervención del VAR. Tras revisar la jugada, el árbitro Zunino rectificó su decisión inicial y expulsó al futbolista azulgrana, dejando al Ciclón con diez hombres.
Pese a la inferioridad numérica, San Lorenzo golpeó primero. A los 37 minutos, Auzmendi conectó de cabeza y silenció al Monumental para establecer el 1 a 0 con el que se cerró la primera etapa.
En el complemento, River redobló esfuerzos y encontró respuestas con el ingreso de Juan Fernando Quintero, quien le aportó claridad al ataque. A los 10 minutos, el colombiano asistió a Marcos Acuña, que definió para sellar el empate 1 a 1 y estirar la definición al tiempo suplementario.
Cuando parecía que el envión anímico favorecía al local, San Lorenzo volvió a sorprender. A los 4 minutos del primer suplementario, un centro preciso encontró a Fabricio López, que ganó de cabeza y marcó el 2 a 1, desatando la preocupación y el malestar de los hinchas riverplatenses.
Sin embargo, cuando todo indicaba que la clasificación se escapaba, apareció otra vez Quintero. En la última jugada del segundo tiempo suplementario, lanzó un centro venenoso que picó en el área y terminó dentro del arco para el agónico 2 a 2 que llevó la definición a los penales.
Desde los doce pasos, la serie fue tan dramática como el partido. River comenzó con un fallo de Galoppo, cuyo remate fue contenido por Gill. San Lorenzo tomó ventaja y estuvo a un disparo de sellar la clasificación, pero el peso de la definición le jugó una mala pasada: Rodríguez y Perruzzi desperdiciaron sus ejecuciones.
Allí emergió la figura decisiva de Beltrán, que respondió en el momento más caliente, contuvo el remate de De Ritis y desató el desahogo total en Núñez. Con el 4 a 3 definitivo, River selló una clasificación sufrida pero celebrada con euforia.
Ahora, el Millonario ya piensa en los cuartos de final, instancia en la que recibirá el próximo miércoles al vencedor de la llave entre Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Vélez Sarsfield.







