El loco y vanidoso Floyd Mayweather se autoproclamó el mejor boxeador de la historia

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En la televisión, el norteamericano se había colocado como el mejor pugilista de todos los tiempos y al legendario Alí lo relegó al último puesto.

Por Cherquis Bialo

Qué pena tan grande que este excepcional boxeador sólo ataque cuando habla.

Verlo lucir sobre el ring aquellas condiciones técnicas tan depuradas con el solo propósito de cancelar riesgos sin ofrecer vibración, drama, suspenso y entrega, también califican su lugar en la historia.

En el marco de una entrevista concedida a la ESPN, Floyd dio a conocer los mejores cinco boxeadores de todos los tiempos. Fue en tales circunstancias cuando brindó su opinión. Fue la siguiente:

1° Floyd Mayweather

2° Roberto Mano de Piedra Durán

3° Pernell Whitaker (¿?)

4° Julio César Chávez

5° Muhammad Alí

Resulta ocioso señalar que para Floyd no son merecedores de insertarse en ésta elite ni Sugar Ray Leonard, ni Ray Sugar Robinson. Ni Archie Moore, ni Joe Louis, ni Carlos Monzón, ni Rocky Marciano, ni Alexis Arguello… ¿O se limitó a cinco y no “a los diez” mejores de la historia para evitar mencionarlos?

Lo llamativo es que Mayweather ha sustentado tan controversial opinión basado en los números computarizados del score final y no en los significantes cualitativos de sus colegas a través de la verdadera historia del boxeo mundial.

Tal el caso de Pernell Whitaker –un excelente campeón– a quien Floyd coloca en el tercer lugar pues seguramente ha privilegiado los números de su fenomenal campaña: 40 triunfos, 4 derrotas desde 1984 hasta el 2001 en los cuales fue campeón de tres categorías (ligero, welter y súper welter). Bien, ¿y cómo fue su paso por el boxeo?, ¿qué historia escribió Whitaker? ¿qué leyenda generó?, ¿qué mito generó?

Resulta imposible estar en la élite del boxeo mundial sin inspirar un libro, un guión, una película, una serie o transformarse en una leyenda…

Y resulta curioso que un boxeador de tal estatura se haya valido solo por los números; hecho que además también es discutible toda vez que prioriza la cantidad de triunfos sobre la necesaria épica de cada historia.

Algunos pocos ejemplos servirían para explicarlo mejor.

• Rocky Marciano fue campeón mundial de peso pesado (1949-1955), defendió 12 veces su corona mundial a razón de dos triunfos por año completando un récord de 49 triunfos (uno menos que Floyd quien cuenta su último match contra el luchador de la UFC Conor McGregor) y habiendo noqueado a tres monstruos como Ezzard Charles, Joe Louis y Archie Moore. Rocco Francis Marchegiano, tal su nombre verdadero, se mató en un accidente aéreo en 1956. Generó premios, tributos, libros, películas y estatua.

• Carlos Monzón ganó el cinturón de peso mediano (7-11-70) y lo retuvo 14 veces en siete años, peleando en 11 oportunidades como visitante en diferentes ciudades del mundo, detalle no menor cuando analicemos a Floyd. Además sus 3 derrotas fueron en los años 1963 y 1964, pleno raquitismo (dos contra Alberto Massi en Córdoba y la otra contra Felipe Cambeiro en Brasil) y se retiró con 87 peleas ganadas de las cuales 59 –más de las que hizo Floyd– fueron por nocaut. Inspiró libros, fue actor de películas, generó mini series de televisión, fue integrante del verdadero jet set, estuvo nueve años en la cárcel por el homicidio (hoy femicidio) de su mujer Alicia Muñiz, tiene una controversial estatua en Santa Fe y murió trágicamente el 8-1-1995. O sea que transitó la gloria, el drama, la abyección y la tragedia cerrando la parábola de una vida marginal.

• Sugar Ray Leonard recuperó su cetro ante Marvin Hagler después de un desprendimiento de retina que lo tuvo alejado de los rings por 3 años: desde 1984 hasta 1987. Fue campeón mundial de tres divisiones: welter, súper welter y mediano. Hizo tres combates con Mano de Piedra: ganó dos y perdió uno, el primero. Luego enfrentó y les ganó a los mejores: Wilfredo Benitez, Tommy Hearns, Marvin Hagler. Generó un nuevo estilo y también revolucionó el negocio del boxeo, recotizó las bolsas, ponderó el pay-per-view, fue tapa hasta del Wall Street Journal, siempre se brindó hasta la agonía y sus peleas fueron joyas de la técnica, la estrategia y la estética. ¿Qué habrá evaluado Floyd? ¿acaso que realizó 10 peleas menos que él…? ¿y la epopeya? ¿ser el iniciador de un nuevo orden, no vale?

• Ray Sugar Robinson, además de haber sido un enorme campeón mundial de los peso medio mediano y mediano (y hasta fugazmente pesado) generó un estilo que resultó una “revolución” en el boxeo moderno de los 40′ y 50′ pues comenzó a transformar las cruentas peleas en estéticos lances esgrimísticos. Fue quien incorporó los pies en punta para desplazarse y lograr la distancia elegida, mientras sus ágiles piernas le permitían bailar sobre el cuadrilátero. Se trataba de un show muy agradable que resultó el comienzo de un nuevo paradigma. El mismo estaba sustentado en la escuela ortodoxa inglesa y fue transmitido a los maestros cubanos, argentinos y panameños. Sin Robinson no hubiera habido Muhammad Alí y sin éste jamás habría existido Sugar Ray Leonard y otros exponentes que no llegaron a consagrarse pero se alinearon en esa tendencia del boxeo con estilo.

Este hombre realizó 200 peleas de las cuales ganó 109 por nocaut a lo largo de sus 25 años de carrera (1940-1965) y fue tan grande que dos rivales suyos, derrotados por él más de una vez, inspiraron clásicos del cine. Enfrentar a Robinson los había hecho famosos y sus historias personales se transformaron en películas premiadas. Ellas fueron “El Estigma del Arroyo” sobre la vida de Rocky Graziano (Paul Newman y Pier Angeli dirigidos por Robert Wise, que logró varios Oscar de la Academia en 1956) y “Toro Salvaje” ( 1981) sobre la biografía de Jack La Motta (dirigida por Martin Scorsese y actuada magistralmente por Robert De Niro). Robinson fue un prócer amado del boxeo mundial, actúo en seis películas, se escribieron cuatro libros, se le realizaron 10 homenajes en los principales estadios de los Estados Unidos, hubo estampillas postales con su imagen y los boxeadores lo llamaron siempre “maestro”. Floyd Mayweather, al parecer, también desconoce que tal paradigma hubiese existido.

• Julio César Chávez según la evaluación de Mayweather está debajo de Whitaker pues su marca es de 40 triunfos y 4 derrotas. El mexicano Chávez fue un monstruo que no admite comparación con quien lo precede. Veamos. Su récord fue de 107 triunfos de los cuales 86 (casi el 90%) fueron por nocaut . Ahora bien: ¿Chávez fue sólo un récord? ¿O detrás de si había una afición orgullosamente representada? A Chávez hay que adherirlo a la identidad, a la pasión y a la incondicionalidad de un pueblo que, como el mexicano, sabe elegir a sus ídolos. Y aunque su foja sea irreprochable pues perdió su invicto en la pelea numero 90 (casi el doble de las que hiciera Floyd), evaluarlo por su récord sería perderse la parte mas sustancial de su epopeya.

Julio César no peleaba para ganar; ganaba por que nunca dejaba de pelear… O sea que como Marciano, Monzón , Alexis Arguello (nicaragüense) o Leonard habían dejado de representarse a si mismos para constituirse en símbolos de su propia identidad. Fueron ídolos con historias personales cálidamente reconocidos, unánimemente admirados. Ni hablar sobre la recurrencia a películas, programas de televisión, biografías escritas y filmadas realizadas sobre él. Este campeón indiscutible noqueó a muchos Whitakers en su vida, sin embargo está por debajo de aquel en la opinión de Floyd. Hay más:

• Joe Louis –quien no aparece en la consideración de Mayweather– fue mucho más que un joven campeón mundial de peso pesado. En su derrota (1936) ante Max Schmeling sufrió el nocaut infligido por el alemán (12° asalto) y el escarnio popular al escuchar a la multitud blanca celebrar su derrota. Parece mentira pero en aquellos años previos a la Segunda Guerra Mundial el público norteamericano apoyó a Schmeling –patrocinado por Hitler– pues prefería que un extranjero blanco derrotara a un americano negro. Joe Louis –El bombardero de Detroit– siguió su campaña como boxeador soportando la discriminación social. Y dos años después (1938) noqueó en la vuelta inicial a Schmeling ante 60.000 azorados espectadores ubicados en el Yankee Stadium de Nueva York que no podían creerlo.

Fue así cómo toda la propaganda de Goebbels que preanunciaba en Alemania la superioridad de la raza blanca sobre cualquier otra quedó aplastada ante la realidad. Un joven negro recibido y apoyado por el presidente Franlin D. Roosvelt no solo había noqueado a Schmeling en el round inicial. También había noqueado a Hitler, al nazismo y a los segregacionistas norteamericanos. Y ese fue el principio de este enorme campeón que sustentaba la partida de sus puños con los pies en ángulo agudo. De ellos el izquierdo apoyaba solo la planta para entrar mas velozmente con el jab izquierdo mientras que el pie derecho se desplazaba casi perpendicularmente listo para acompañar los movimientos laterales. Habría que explicarle a Floyd que estos pioneros fueron algo más que una estadística de fácil acceso. Ellos como Archie Moore –un extraordinario campeón mundial quien peleó hasta los 49 años con 186 combates y récord de nocauts (131)– representaron capítulos brillantes de la historia del boxeo mundial que trasciende lo asépticamente numérico. Los grandes son la suma de sus triunfos, de sus historias y de sus significantes.

Tranquiliza ver que Floyd Mayweather ubicó a Mano de Piedra en el 2° lugar. Su grandeza no ofrece cuestionamientos ni dudas: fue campeón de 11 categorías y tiene historia épica compuesta por los grandes triunfos (Ken Buchanan, Sugar Ray Leonard, Pipino Cuevas, Iran Barkley) y de sus derrotas (Leonard con quien prefirió irse del ring en el 8° asalto, Hearns, Hagler). Este ídolo vivió todo lo que pueda vivir una figura ampliamente popular: desde la gloria hasta a vergüenza cuando abandonó yéndose voluntariamente del ring en Nueva Orleans (25-10-80) frente a Leonard. Es por ello que los grandes son algo más que cifras.

Antes de abordar el 5° (y último puesto) de Muhammad Alí en éste peculiar ranking hecho por Mayweather, revisemos algunas circunstancias de la carrera del propio Floyd quien se adjudica ser el boxeador de la historia con mejor récord: 50 peleas, 50 ganadas. Indiscutible. Pero…

A) Entre el 2006 y el 2017 peleó siempre en el mismo lugar: MGM de Las Vegas, nunca fue de visitante a otra ciudad, estado o país.

B) En ese período comenzó a imponer las condiciones de estrella. Después de vencer a Zab Judah y producir un escándalo final, le hizo bajar 20 kilos al santafesino Carlos Baldomir sin darle tiempo para rehidratarse. Luego le ganó en fallo dividido a un Oscar De La Hoya de 38 años, víctima del alcohol y las drogas. Se impuso brillantemente al discreto ingles Ricky Hutton y al mexicano Juan Manuel Marquez. Ese 2010 fue impecable para Floyd pues lo cerró ganándole al veterano Shane Mosley de 39 años quien a pesar de ello lo tuvo al borde del nocaut en la primera vuelta.

C) Floyd afirmó que es el mejor de todos los tiempos porque fue él a quien mas campeones mundiales venció. Sigamos. Víctor Ortiz (17-9-2011) le cometió un visible foul que motivó un descuento de puntos. El referí Joe Cortez marcó un minuto para la recuperación y cuando los llamó para reanudar, Ortiz le extendió los puños a Floyd en señal de disculpas. La respuesta de FM fue meterle un cross de derecha a aquel rival sin guardia y noquearlo.

D) Después de subir hasta Super Welter y vencer claramente a Miguel Cotto (5-5-2012) comenzó a vislumbrar ser parte del negocio. Y tras ganarle a Robert Guerrero por puntos el 4-5-13 en su combate 44 se asoció a Al Haymon y pasó a ser el promotor de sus propias peleas bajo la razón social “Mayweather Promotions”. O sea que la HBO (transmisión y venta de sus peleas en diferentes plataformas), la Golden Boy (organización de De La Hoya), el hotel MGM (asociado con habitaciones, comidas, conferencias de prensa, pesaje, banquetes y otras miscelanias del placer) pasaron a ser sus socios-.

E) En condición de tal los viajes y honorarios de los oficiales de sus peleas (referís, jurados, supervisores, médicos, autoridades, entradas) serían pagados en parte por el boxeador estrella.

F) Fue en tales condiciones que enfrentó a un complaciente Canelo Alvarez (14-9-2013) quien sólo intentó quedarse en pie y hacer un buen papel ya que su futuro dependería mucho de su rival. Algo poco explicable en términos deportivos.

G) La primera pelea contra el Chino Maidana (3-5-2014) impuso los guantes que él quería y para que Maidana desistiera de los suyos recibió como compensación un millón y medio de dólares gracias a una excelente gestión de Sebastián Contursi, quien era por entonces su manager. No obstante fue el combate en el cual más golpes recibió de toda su carrera: 224 contra menos de 200 promedio de sus combates anteriores. La revancha contra el Chino (3-5-2014) fue menos dura, también la ganó por puntos.

H) Floyd Mayweaather siempre marcó las estrategias del calendario: tomaba a sus rivales después de su esplendor, tal los casos de De La Hoya, Márquez, Mosley y Pacquiao. O acaso y curiosamente daba las revanchas rápidamente para disminuir la motivación y la total recuperación del oponente. Por ejemplo el desquite contra Maidana (13-9-2014) fue apenas cuatro meses después del primer enfrentamiento. Y sus últimos dos rivales –que los números reflejan y él los contabiliza– fueron un modesto boxeador como André Berto (un favor que le debía el poderoso promotor Al Haymon) y el campeón de artes marciales UFC devenido en boxeador para esa ocasión Conor Mcgregor.

Nadie discute igualmente que fue un excelente campeón mundial.

Lo que si está en discusión es el lugar –el 5°, el último– en que ubica a Muhammad Alí en su egocéntrico ránking.

Alí fue todo en el boxeo y desde allí un actor primordial de la historia. Le ganó el título a los 22 años a un protegido por la mafia como Sonny Liston (Miami, 1964). Le quitaron la licencia por negarse a alistarse como soldado durante la guerra en Vietnam; militó en religión y en política; luchó contra la discriminación, el hambre y la desigualdad; estuvo tres años fuera del boxeo; regresó; tuvo que hacer 18 peleas enfrentando dos veces a Joe Frazier y otras dos a Ken Norton, a Ringo Bonavena, a Jimmy Ellis, a Floyd Patterson (cuatro ex campeones del Mundo), a Buster Mathis, a Joe Bugner para conseguir una chance contra el temible campeón George Foreman. Fue al ex Congo Belga (Kinshasa 30-10-1974) y lo noqueó en ocho vueltas recuperando la corona. Aquello fue una obra de arte.

Pero Floyd Mayweather se agarra de la derrota ante Leon Spinks –Las Vegas Hotel y Casino, 15-2-78 en fallo dividido– para restarle méritos. Y fue al revés en el sentido más deportivo de la interpretación. Un campeón es más grande cuando recupera lo perdido, se repone de una derrota y escribe su épica. Fue así que siete meses mas tarde (15-9 en el Superdome de Nueva Orleans) le ganó a Spinks en fallo unánime tras 15 rounds y volvió a recuperar por segunda vez –hecho sin precedentes– la corona mundial de todos los pesos. Más grande, imposible.

Muhammad Alí fue el único boxeador de la historia en convertirse en celebridad mundial. Sobre él se realizaron dibujos y pinturas de exposición, libros, musicales, además de documentales, series y películas. Recibió 1140 premios internacionales, alternó con dignatarios de los más altos rangos y en su ciudad natal, Lousville, Kentucky, una calle lleva su nombre.

Floyd Mayweather procesó los datos en una computadora sin advertir que la grandeza no es invicta, ni millonaria. Saber perder y sufrir son parte de la eternidad.

Muhammad Alí seguirá siendo el más grande pues su vida fue mucho más que haber ganado peleas sobre un ring.

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