Un grupo de amigos posa sonriente y lleno de alegría en Bonbonniere Mykonos, disfrutando de una noche vibrante de celebración y compañerismo en la famosa isla griega.
La investigación judicial que sacude a Italia reveló los detalles del funcionamiento de una exclusiva agencia de conserjería VIP que, bajo la fachada de servicios de lujo, habría operado una red de prostitución destinada a clientes de alto perfil, entre ellos reconocidos deportistas internacionales.
Se trata de MADE Luxury Concierge, con sede en Milán, cuyos responsables —Emanuele Buttini, Deborah Ronchi y otros dos colaboradores— fueron detenidos por orden de la jueza Chiara Valori. Enfrentan cargos por complicidad, instigación y explotación de la prostitución, además de lavado de dinero. En el marco de la causa, las autoridades incautaron bienes por más de 1,2 millones de euros, al detectar inconsistencias entre los ingresos declarados y el volumen de operaciones.
Según la investigación difundida por La Gazzetta dello Sport, la empresa ofrecía un abanico de servicios exclusivos: alquiler de propiedades de lujo, organización de fiestas privadas, acceso VIP a discotecas, reservas en restaurantes selectos y experiencias personalizadas en destinos como Milán, Mykonos y San Bartolomé. Sin embargo, detrás de esa estructura también se facilitaban encuentros con mujeres seleccionadas por la organización.

Emanuele, el dueño de la agencia acusada de prostitución VIP, junto a varias mujere durante una fiesta
Los propios dueños promocionaban estas actividades en redes sociales, donde compartían imágenes y videos de eventos con figuras del deporte y celebridades. Entre los servicios más exclusivos figuraban paquetes que combinaban alojamiento en hoteles de alta gama, cenas en locales prestigiosos y compañía femenina, todo gestionado por un sistema de conserjería personalizada.
La causa también expone que la red habría estado activa desde 2019, incluso durante las restricciones por la pandemia. Más de cien mujeres formaban parte del esquema, recibiendo una parte de las ganancias, mientras que los organizadores se quedaban con el resto y controlaban aspectos logísticos como el alojamiento.
Además, las escuchas telefónicas incorporadas al expediente revelaron la provisión de óxido nitroso —conocido como “gas de la risa”— en algunas fiestas privadas, así como situaciones personales sensibles derivadas de los encuentros.
Si bien se identificó la participación de decenas de futbolistas de la Serie A y otras figuras del deporte, la Justicia decidió mantener en reserva la identidad de los clientes y no precisó qué tipo de servicios contrataron.
La investigación continúa bajo estricta confidencialidad, mientras se intenta determinar el alcance total de la red y el grado de implicación de empresarios, celebridades y deportistas vinculados a este circuito clandestino de lujo.







