Centurión reveló detalles desconocidos de su feroz pelea con Coudet y lo criticó duramente: “Justo con River fuimos a especular”.

El mediocampista revivió el cortocircuito en la derrota de Racing ante el “Millonario” ocurrida en febrero que lo obligó a abandonar el club y fue lapidario con el “Chacho”

A distancia, desde México a Avellaneda, la pelea entre Ricardo Centurión y Eduardo Coudet que terminó con el zurdo eyectado de Racing no pierde vigencia. Fue el propio mediocampista el que recordó el cortocircuito que mantuvo con el entrenador en la derrota de la “Academia” 2-0 ante River en el Monumental en febrero de este año, pero además brindó detalles desconocidos del episodio y criticó duramente al “Chacho”, a la postre, campeón de la Superliga, por la estrategia empleada en aquel traspié.

“Yo tengo problemas de hablar con nadie, soy un tipo totalmente abierto para hablar. Nadie me quiso hablar o cruzar, me mandaron ahí -a entrenarse con la Reserva, en la que también tuvo problemas, dado que se tomó a golpes de puño con un juvenil-, donde ustedes saben, hasta que saliera algo. El club de acá no es una locura, está en Primera, estamos bien y estoy contento”, dijo en diálogo con Fox Sports Radio, sobre su actual experiencia en Atlético San Luis, que participa en la Liga MX.

El “Wachiturro” se animó a brindar una pormenorizada descripción del hecho que le puso fin a su segunda etapa en Racing. “Coudet hizo dos cambios y yo sentía que el tercero podía ser yo. Cuando me llama, voy caminando y no voy con la mejor cara. Entonces me mira y me dice: ‘¿Qué estás, cagado?’ No me lo preguntó bien”, describió la chispa que convocó a la explosión.

“No no quise meter leña al fuego, traté de pasarlo, pero no me lo dijo en buen tono, como ‘estás cagado y lo vamos a sacar adelante’, sino con mal gesto. Ahí se mete (Leonardo) Sigali y él se calma, porque seguía insultándome y diciéndome cosas”, denunció. “A mí me saca lo que dijo. Él vio que en el entretiempo, cuando daba la charla, no lo miraba a los ojos, estaba con cara de ojete. Yo tendría que haber hecho otra cosa, pero me salió así. Y él se dio cuenta que estaba con cara de ojete. Yo nunca jamás voy a estar cagado, actué de esa manera. Con las pulsaciones a mil, después, la mejor decisión que tomó él fue no cruzarme al vestuario, pero dijo ‘Es él o yo, sino salgo a dar una conferencia y renuncio’. No me comunicó en persona la decisión, lo mandó a Diego Milito a llamarme, y a las 12 de la noche”, finalizó el relato.

Sin embargo, Centurión, de 26 años, advirtió que el choque que se dio ante un Monumental lleno no había sido el primero entre ambos. La tensión sobrevolaba el vestuario. “En un partido anterior, yo tenía que ir al primer palo a una pelota de Pol Fernández y no lo hice, me olvidé. Y él me abrió los brazos, como hace él. Por cómo vive el partido, tuvimos un roce. Ganamos, así que, cuando llegamos al vestuario, nos empezó a decir a todos ‘bien, bien’. Y yo le dije: ‘No, Chacho, bien no. En La primera jugada que me olvido, me levantaste el brazo, estabas a los gritos y, en lugar de meterme confianza, me tirás para abajo’. Estaban todos los muchachos ahí, la Pantera Bou, todos; eso fue antes del incidente. ‘Esto no es Central, es Racing, hoy estamos en las buenas, pero yo nací acá y sé cómo son las cosas’, le dije. Me dijo: ‘Me voy mal, Negro’. Y lo de River fue la gota que rebalsó el vaso para apartarme del grupo”, aseguró.

Pero, volviendo al partido fatídico, Centurión no ahorró críticas al plantel del entrenador. “Yo estaba haciendo bien la entrada en calor, me reía con los muchachos. Pero no pateamos una vez al arco ese día y fui el tercer cambio. Yo pensé que cerraba el partido en el 2-0, no estábamos atacando, salimos con dos 5 de marca y nunca habíamos jugado así, y justo con River vamos a especular a ver qué pasa… En lo extrafutbolístico fallé, me hice cargo, tardé en hacerme cargo, pero me hice cargo”, apuntó.

El mediocampista ex Boca se quejó por el trato que recibió post conflicto. “En el vestuario me imaginaba que había hecho cagada fuerte, no me imaginé lo demás. Me imaginaba la multa económica, que me iban a sacar del equipo y me iba a decir ‘mirá, loco, conmigo no jugás más, pero entrenate con el grupo, estate ahí, conmigo la vas a tener difícil’. Ahora que el Chacho ni me llame, ni me conteste un mensaje, que no me recibiera cuando fui a hablarle, estuvo mal. Con él siempre me había hablado, era de los que más hablaba. ¿Tan dolido podés estar?”, se preguntó.

También tuvo palabras fuertes hacia Diego Milito, manager de la institución y ex compañero suyo; el encargado de avisarle de que ya no era parte de la plantilla. “No se puede jugar así con un jugador de Inferiores al que fuiste a buscar”, comentó. En cambio, fue elogioso con Víctor Blanco, presidente de Racing. “Es un fenómeno. Fue a Génova y puso cinco palos. No le puedo decir nada”, dijo en relación a la inversión que hizo la “Academia” por él cuando le compró la ficha al Genoa.

Hoy a préstamo en México, también reclamó por la supuesta “persecución” mediática que dice haber sufrido en Argentina respecto de su comportamiento fuera de la cancha.

Yo me hago cargo de que uno se mandó las cagadas para que los demás salieran y le dieran importancia a eso. “Estaban buscando que yo me mandara una para decir ‘este es un negro cabeza, este es esto, lo otro’. Los que me conocían sabían que era el primero en tirarme de cabeza en el entrenamiento, sabían que era profesional, aunque sabía que en la vida privada tenía cosas por solucionar”, concluyó.

COMENTARIOS

avatar
  Suscribirse  
Notificar de