3 diciembre 2020 22:26

Boca perdió la brújula y Lanús lo venció en la Bombonera 2 a 1

En el momento más inoportuno, los cimientos del Boca crujieron. El equipo que hasta hace cinco días parecía indestructible, perdió dos partidos seguidos de local por la Copa Liga Profesional, no marcó goles y una nube de dudas se instaló sobre la Bombonera
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A la ya pobre imagen que había mostrado el equipo frente a Talleres se le sumó ahora la de esta noche contra Lanús, vencedor por 2-1.

Durante la primera etapa, la imagen de Boca fue peor aún que aquella, y solo las ganas y la calidad de Cardona mejoraron al equipo en el complemento.

Lo más llamativo fue que desentonaron los que habitualmente no lo hacen. Andrada, por caso, careció de reacción en el 1 a 0. Y Zambrano nunca terminó de comprender dónde estaba la pelota en la jugada previa del 2 a 0. Ambos anotados por Nicolás Orsini, después de buenos pases de De la Vega. Si hasta el siempre impecable Campuzano tuvo una actuación discreta.

El 1 a 0 para Lanús, de Orsini

Las alarmas no solo se activaron en la última línea, donde Emmanuel Mas también dejó demasiado campo libre en cada retroceso. En la ofensiva, Ramón Ábila prácticamente no tocó la pelota en la primera etapa. No recibió balones claros para tener una oportunidad frente al arco. Y en la búsqueda constante, hasta se animó a tirar una chilena entre dos defensores, en la que no llegó a tocar el balón. Su presencia en el área tuvo premio: a lo 41 del segundo tiempo encontró un rebote en el área chica y logró el descuento que le dio una mínima ilusión al equipo.

En el mediocampo, el estreno de Diego González sirvió para que el exLanús muestre sus cartas. Aunque por momentos se sintió ahogado por la presión de Quignon y Belmonte, y fue cambiado por Capaldo en el inicio del complemento.

El 2 a 0, otra vez Orsini

Adelante, lo de Zárate no es nuevo. El exVélez volvió a tropezar con la misma piedra que lo alejó de la titularidad. Quejoso, molesto con la marca, y más atento a si el juez le cobraba o no las faltas, abusó del juego individual por encima de lo colectivo y eso se notó. Villa no logró desbordar en toda la noche y Maroni hizo lo que pudo, otra vez parado en una posición donde no se luce: como extremo por izquierda. Cardona, su reemplazo en el segundo tiempo, se erigió como la figura del equipo.

El descuento de Boca, de Wanchope Ábila

Lanús desnudó también que, más allá de los roles y los dibujos tácticos, hay una distancia importante entre los habituales titulares y sus reemplazos en varias posiciones. Por eso el interés en que Salvio se recupere a tiempo de su desgarro. Por eso el acierto de que Buffarini, Izquierdoz, Tevez y Soldano descansen.

En la agenda de Boca ya no quedan compromisos previos a la fecha marcada. El círculo rojo en el miércoles 25 de noviembre indica que es el próximo partido oficial. Esa noche, en Porto Alegre, el equipo xeneize buscará un buen resultado ante Inter, que le permita ilusionarse con definir la serie 7 días más tarde en la Bombonera y avanzar a los octavos de final.

Pero antes hubo acción. Un último ensayo general para aceitar los engranajes, darle rodaje a los jugadores que no actuaron en las fechas de Eliminatorias y, de paso, seguir probando y evaluando al plantel.

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