Río Blanco renunió a cientos de fieles en la segunda peregrinación a la Virgen del Rosario

Río Blanco

La misa central fue presidida por el obispo César Fernández, quien recibió a su par de Humahuaca, Félix Paredes Cruz, junto a la imagen de la Virgen de la Candelaria.

El Santuario de Río Blanco y Paypaya volvió a convertirse este domingo en el centro de una de las manifestaciones de fe más significativas de Jujuy. Cientos de fieles participaron de la segunda peregrinación del calendario religioso en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la provincia, en una jornada marcada por la devoción, el encuentro comunitario y la continuidad de las tradiciones religiosas.

Desde las primeras horas de la mañana, familias jujeñas y comunidades parroquiales se acercaron al santuario para participar de las celebraciones. Entre los peregrinos también hubo visitantes de otras provincias y residentes jujeños que llegaron desde Buenos Aires para renovar su vínculo con la patrona de Jujuy.

La misa central, celebrada a las 8.30, estuvo presidida por el obispo de Jujuy, César Fernández, quien dio la bienvenida al obispo de Humahuaca, Félix Paredes Cruz. El prelado llegó acompañado por peregrinos de la Quebrada y por la imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de Humahuaca, que se sumó a esta expresión de fe.

La presencia de ambas imágenes puso de relieve los lazos religiosos que unen a las comunidades de la provincia, desde los Valles hasta la Quebrada, en torno a sus celebraciones patronales.

Una jornada con misas durante todo el día

Las actividades religiosas comenzaron a las 7 con la primera misa en el campito del santuario. Luego, a las 8.30, se desarrolló la celebración central, con la llegada de la imagen peregrina desde la Catedral de San Salvador de Jujuy.

El programa contempló otras cuatro misas en el templo, previstas para las 10.30, las 12, las 18 y las 19.30. A las 19 también estaba programado el rezo del Santo Rosario.

La sucesión de celebraciones permitió que los peregrinos participaran de las actividades a lo largo de toda la jornada, en un santuario que cada año recibe a miles de personas durante el mes de octubre.

La peregrinación forma parte del calendario tradicional dedicado a la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya, una devoción profundamente arraigada en la vida religiosa y cultural de los jujeños.

La devoción también reúne a los jujeños que viven lejos de la provincia

La celebración tuvo además un mensaje dirigido a los jujeños que residen en Buenos Aires y mantienen vivas sus tradiciones lejos de su tierra natal.

Durante la jornada se recordó que el próximo sábado 24 de octubre, a las 10, se celebrará una misa en la Basílica de Luján, organizada por la Casa de Jujuy en Buenos Aires. La convocatoria busca reunir a los comprovincianos que viven en la capital del país y sus alrededores, junto con sus familiares.

De esta manera, la devoción a la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya trasciende los límites geográficos de Jujuy y acompaña a quienes, aun viviendo a cientos de kilómetros, conservan sus costumbres y su vínculo con la provincia.

La segunda peregrinación volvió así a mostrar la capacidad de convocatoria de una tradición que combina fe, identidad y pertenencia, y que cada octubre reúne a generaciones de jujeños alrededor de la figura de su patrona.

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