Una beba de apenas un año fue salvada por efectivos de la Policía de Córdoba luego de atragantarse con el capuchón de una lapicera y sufrir severas dificultades respiratorias. El hecho ocurrió durante la noche del lunes en el barrio General Savio, en la capital provincial.
Según informaron fuentes policiales, la madre de la niña llegó desesperada a una comisaría de la zona con la pequeña en brazos, al advertir que no podía respirar correctamente tras haber ingerido el objeto.
Al notar la gravedad de la situación, los agentes actuaron de inmediato y le practicaron maniobras de primeros auxilios para desobstruir las vías respiratorias. Gracias a la rápida intervención, lograron estabilizarla en el lugar.
Posteriormente, la menor fue trasladada de urgencia en un móvil policial hacia el Hospital Infantil de Córdoba, ubicado en barrio Alta Córdoba, donde los médicos confirmaron el cuadro de atragantamiento y continuaron con la asistencia.
Tras recibir atención especializada, la niña evolucionó favorablemente y fue dada de alta horas después. Desde la fuerza no brindaron mayores precisiones sobre su estado de salud al momento del egreso.
Un antecedente similar en Córdoba
El episodio recordó otro caso ocurrido en febrero pasado en el barrio Nueva Italia, también en la ciudad de Córdoba, cuando un niño de 10 años debió ser auxiliado de urgencia por policías tras sufrir una obstrucción respiratoria.
En aquella oportunidad, la madre del menor pidió ayuda a un patrullero que circulaba por la zona. Los efectivos acudieron rápidamente a una vivienda de calle José de Quevedo al 1900, donde encontraron al niño sin poder respirar.
Los uniformados realizaron maniobras de primeros auxilios y trasladaron al menor al Hospital Infantil de Córdoba. Durante el trayecto, el niño sufrió una convulsión y una sargento le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta llegar al centro médico.
Fuentes del operativo señalaron que la rápida actuación policial fue clave para estabilizar al menor, quien quedó fuera de peligro y permaneció internado en observación.
Ambos episodios volvieron a poner en evidencia la importancia de la capacitación en primeros auxilios y la rápida respuesta ante emergencias respiratorias, especialmente en niños pequeños.







