La selección de Estados Unidos tuvo un debut soñado en el Mundial 2026. Con una actuación contundente, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino derrotó 4-1 a Paraguay en el Estadio Los Ángeles y se quedó con tres puntos fundamentales en la primera fecha del Grupo D.
El equipo de Gustavo Alfaro comenzó el partido con intensidad y presión alta, buscando incomodar la salida estadounidense. Con Tony Sanabria como principal referencia ofensiva, Paraguay intentó imponer condiciones en los primeros minutos, pero el impulso inicial se fue apagando rápidamente ante el crecimiento de Christian Pulisic, figura clave del encuentro.
Apenas a los siete minutos, una gran jugada del capitán norteamericano por la banda izquierda terminó en un centro de Weston McKennie que Damián Bobadilla desvió involuntariamente hacia su propio arco. El gol en contra abrió el marcador y marcó el inicio del dominio local.
A partir de allí, Estados Unidos tomó el control absoluto del juego. Con velocidad, movilidad y precisión en los pases, el conjunto anfitrión comenzó a generar situaciones de peligro de manera constante. Folarin Balogun avisó primero con un tanto invalidado por fuera de juego, pero tuvo su revancha a los 30 minutos cuando apareció libre en el área para empujar una nueva asistencia gestada desde los pies de Pulisic y establecer el 2-0.
La superioridad estadounidense era evidente. Chris Richards estuvo cerca con un cabezazo que pasó rozando el palo y Alex Freeman también tuvo su oportunidad ante Orlando Gill. Antes del descanso, Balogun volvió a lucirse con una gran definición para firmar su doblete y sentenciar un contundente 3-0 parcial.
En la segunda mitad el ritmo disminuyó, especialmente tras la salida de Pulisic. Con menos intensidad en la presión, Paraguay logró adelantar algunos metros y comenzó a encontrar espacios para atacar. Julio Enciso intentó liderar la reacción guaraní, aunque careció de acompañamiento en los últimos metros.
El descuento llegó gracias a Mauricio, que aprovechó una desatención defensiva estadounidense y definió cruzado para poner el 3-1. Sin embargo, la ilusión paraguaya duró poco.
Estados Unidos reaccionó rápidamente y volvió a generar peligro de contragolpe con Malik Tillman y Timothy Weah. Cuando el encuentro se acercaba al final, Giovanni Reyna coronó la noche con un gran gol para sellar el definitivo 4-1.
Con una actuación sólida y convincente, Estados Unidos dejó una de las mejores impresiones en el arranque del torneo y se posicionó como un serio candidato a pelear la clasificación en un grupo que promete ser muy competitivo. Paraguay, en cambio, deberá recuperarse rápidamente para mantener intactas sus aspiraciones mundialistas.







