Hugo Ponce, titular de Vialidad de la Provincia de Jujuy
La provincia de Jujuy dio un paso importante para optimizar la infraestructura vial al formalizar un convenio de colaboración entre la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y la Dirección Nacional de Vialidad. El acuerdo apunta a mejorar la transitabilidad y reforzar la seguridad en sectores críticos de la red nacional.
El entendimiento fue rubricado por el titular de la DPV, Hugo Ponce, junto al administrador general del organismo nacional, Marcelo Campoy, y establece un esquema de աշխատանքի conjunto con responsabilidades bien definidas. En este marco, la provincia aportará materiales como hormigón, mezclas asfálticas en frío y combustible, mientras que la Nación contribuirá con maquinaria pesada y personal especializado.
Intervenciones focalizadas en puntos críticos
El convenio no contempla un mantenimiento integral de las rutas, sino que se centra en sectores estratégicos previamente identificados por equipos técnicos. Entre las obras más relevantes se destacan:
Ruta Nacional 66: bacheo integral en colectoras de ambas márgenes.
Ruta Nacional 9: reparación de colectoras entre el barrio Sargento Cabral y el puente Paraguay, en San Salvador de Jujuy.
Infraestructura urbana: construcción de 13 dársenas de hormigón armado en colectoras, clave para evitar el deterioro de banquinas por el transporte público.
Obras de hormigón: intervenciones en el acceso al puente San Lorenzo y en zonas semaforizadas de Fraile Pintado.
Ruta Nacional 34: repavimentación en frío de un tramo de 170 metros en el acceso sur al puente Sora.
Además, la provincia garantizará el suministro de combustible para que la Dirección Nacional de Vialidad ejecute tareas de desmalezado sobre las rutas 66 y 9.
Plazos y continuidad del esquema operativo
El acuerdo tendrá una vigencia de un año, aunque desde la DPV estiman que las obras podrían finalizar en un plazo menor. En paralelo, se ratificó la continuidad del sistema de Transferencias de Funciones Operativas (TFO), que permite a la provincia intervenir en tramos específicos de rutas nacionales como la 52 y la 40, con posterior reintegro de los costos por parte del Estado nacional.
Con este convenio, Jujuy busca dar respuestas concretas a problemas puntuales de infraestructura, priorizando intervenciones rápidas y eficientes en sectores donde la circulación y la seguridad vial requieren mejoras urgentes.







