Miserable trato a los abuelos: la suba por movilidad de las jubilaciones estará muy por debajo de la inflación

Jubilados
Jubilados maltratados, símbolos de la ingratitud y de la decadencia argentina

La divulgación de un dato oficial confirma que el ajuste previsto según la fórmula rondaría el 30%. Sin embargo, a pesar de la falta de anuncios por parte del Gobierno, persiste la incertidumbre sobre el futuro de los bonos. En enero, los desembolsos del sistema ajustados por precios experimentaron una caída del 32,5% en comparación con el año anterior.

La fórmula de movilidad, en vigor desde 2021 y aprobada durante la administración anterior, establece un ajuste para las jubilaciones del sistema general de la Anses que no alcanzaría el 30% para marzo. En ausencia de una significativa recomposición adicional, los ingresos profundizarán aún más la marcada disminución del poder adquisitivo que vienen experimentando desde hace años.

Este nivel de ajuste de los ingresos implicaría una pérdida de alrededor del 20% de la capacidad de compra en tan solo un trimestre, tras un año en el que se registró un deterioro del poder adquisitivo que osciló entre el 14,2% y el 37,4%, dependiendo del monto percibido. El índice de movilidad, revelado este viernes por la tarde, refleja el desempeño de los salarios en diciembre según el índice elaborado por el Indec, que forma parte del cálculo.

A pesar de tener a disposición todas las variables del cálculo establecido por la ley 27.705, el Gobierno aún no ha realizado ningún anuncio ni sobre el porcentaje exacto de aumento de los ingresos ni sobre el destino de los bonos que los jubilados y pensionados de menores ingresos reciben de manera continua desde septiembre de 2022.

Desde el inicio de la gestión gubernamental, no ha habido ningún cambio en los montos percibidos por los jubilados de la Anses. A pesar de la inflación del 25,5% en diciembre y aproximadamente del 20% en enero, en el mes actual se está percibiendo la misma cantidad que en esos meses, mientras persiste la incertidumbre sobre lo que sucederá durante el resto del año.

En otro orden de ideas, el ministro de Economía, Luis Caputo, informó esta semana que en enero se logró el equilibrio financiero en las cuentas públicas, donde la reducción de las jubilaciones y pensiones desempeñó un papel significativo. Según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), ajustado por inflación, en enero el gasto en jubilaciones y pensiones fue un 32,5% menor que el destinado a esos pagos en el mismo mes de 2023.

La variación trimestral de los salarios es uno de los componentes de la fórmula de actualización, junto con la evolución interanual en un trimestre de la recaudación de impuestos destinados a la Anses. Esta tarde, el Indec dio a conocer la variación del índice de salarios correspondiente al último mes de 2023, que fue del 8,9%. Así, en el cuarto trimestre, período de referencia para calcular el aumento de los haberes de marzo, la variación de ese índice fue del 28,67%, muy por debajo del aumento de los precios al consumidor, que alcanzó el 53,3% en el mismo período.

Dadas estas cifras, el economista especializado en seguridad social Sergio Rottenschweiler estimó que el aumento por movilidad sería del 26,9%. Mientras tanto, según el economista Rafael Rofman, investigador de Protección Social en el Cippec, el ajuste rondaría el 29,5%. Los economistas del Ieral de Fundación Mediterránea estiman que el aumento sería del 27,9%, según declaraciones del economista Marcelo Capello.

Con estos niveles estimados de ajuste, el haber mínimo, actualmente en $105.713, se ubicaría en un rango entre $134.000 y $137.500. El haber máximo, que desde diciembre y hasta este mes es de $711.346, sería de entre $900.000 y $925.000 (valores en bruto).

El ingreso básico estaría considerablemente por debajo de lo percibido actualmente por quienes tienen esa prestación, a la que se le suma un bono de $55.000 mensuales. De este modo, aquellos en este grupo completan un ingreso mensual de $160.713 (en bruto) y $157.542 netos. Con un aumento del 26,9% al 29,5%, el ingreso neto después del descuento al PAMI en el caso de quienes tienen el haber mínimo sería de aproximadamente $130.000 a $133.500 si solo se mantiene el haber propiamente dicho.

Por consiguiente, el Gobierno debe decidir qué sucederá con el bono; por ejemplo, si se incorporará a los haberes y si se compensará también a quienes tienen ingresos ligeramente superiores al mínimo y no han recibido hasta ahora una compensación por la fuerte pérdida del poder adquisitivo.

Si se confirma que los jubilados solo tendrán un aumento de ese nivel, su poder adquisitivo sufrirá una pérdida cercana al 20% en el primer trimestre. Según la última edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los economistas estiman, en promedio, que la inflación alcanzaría alrededor del 60% entre enero y marzo.

No obstante, la pérdida de poder adquisitivo se produce mensualmente, ya que las actualizaciones previstas por ley son trimestrales, mientras que los precios aumentan día a día. Solo en enero, mes en el que se estima que la inflación rondó el 20%, la pérdida del valor real de los ingresos de los jubilados y pensionados habría sido cercana al 17%. Desde septiembre de 2017 hasta el cierre de 2023, los ingresos acumularon caídas que oscilaron entre el 26,2% y el 55,4%.

Las discrepancias en las estimaciones sobre el porcentaje de movilidad se deben a la complejidad y falta de transparencia de la fórmula establecida por ley a fines de 2020, con el fuerte impulso de la entonces vicepresidenta, Cristina Kirchner. Para el cálculo actual, se requiere una corrección de datos para evitar que el resultado se vea afectado por las modificaciones normativas en los impuestos cuya recaud

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