En medio de un escenario político atravesado por cuestionamientos al oficialismo, el PRO difundió este domingo un duro comunicado en el que marcó diferencias con el gobierno de Javier Milei y advirtió que respaldar las reformas no implica avalar errores ni irregularidades.
Bajo el título “Manifiesto próximo paso”, el espacio que conduce Mauricio Macri planteó que seguirá acompañando el rumbo de transformación impulsado por La Libertad Avanza, aunque dejó en claro que ejercerá una postura crítica frente a decisiones que considere equivocadas.
“Acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal”, sostuvo el documento, en una frase que resonó con fuerza en el tablero político.
El pronunciamiento se conoció mientras crece la controversia por la investigación judicial que involucra a Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. Aunque el comunicado no menciona al funcionario de forma directa, distintos sectores interpretaron el mensaje como una toma de distancia frente a la situación.
En el texto, el PRO reivindicó su acompañamiento inicial al proceso de cambio encabezado por Milei, al recordar que estuvo “del lado del cambio, sin especular ni mirar desde afuera”, aunque reconoció que aún persisten desafíos para que las mejoras macroeconómicas se traduzcan en beneficios concretos para la sociedad.
“Hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore. Y eso duele, desgasta”, remarcó el partido.
Además, cuestionó tanto al “populismo de siempre” como a quienes —según expresó— obstaculizan las transformaciones “desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.
En el tramo final del documento, el PRO reafirmó su intención de proyectarse como una fuerza complementaria al oficialismo, con una agenda centrada en infraestructura, salud y educación.
“El próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida. Más rutas, más hospitales, mejor educación y cuidar lo que ya se logró”, concluyó el comunicado.
La publicación vuelve a exhibir la tensión latente entre el macrismo y el gobierno libertario: una relación de respaldo legislativo, pero cada vez con mayores señales de autonomía política y diferenciación de cara al futuro.







