El estudiante herido, de 18 años, recibió disparos en el abdomen y un brazo y fue trasladado de urgencia a un hospital, donde ingresó al quirófano.
El adolescente señalado por el ataque fue demorado. La principal hipótesis deberá esclarecer si los tiros se produjeron accidentalmente mientras le mostraba el arma a la víctima.
Un grave episodio de violencia con armas de fuego sacudió este miércoles a una escuela de González Catán, en el partido bonaerense de La Matanza, donde un alumno de 17 años hirió de bala a un compañero de 18 dentro de uno de los baños del establecimiento.
El joven recibió impactos en el abdomen y en uno de sus brazos, por lo que debió ser trasladado de urgencia a un hospital de la zona. Allí recibió atención médica y posteriormente ingresó al quirófano debido a la gravedad de las lesiones.
El hecho ocurrió en la Escuela N.º 58, ubicada en la intersección de las calles Cayetano Donizetti y Esteban de Luca y Patrón. De acuerdo con fuentes policiales, el ataque se registró dentro de las instalaciones del establecimiento educativo.
La Policía recibió un llamado al 911 a las 12.56 y, cinco minutos después, efectivos de la Comisaría Sur 4.ª de Villa Dorrego llegaron al lugar. Sin embargo, para entonces, docentes de la institución ya habían trasladado al estudiante herido en un vehículo particular hasta un centro de salud.
Según la información preliminar, el arma utilizada sería una pistola calibre .22. El adolescente de 17 años señalado como autor de los disparos fue demorado mientras avanzan las actuaciones judiciales.
La versión de la víctima y las dudas sobre lo ocurrido
Uno de los elementos centrales para reconstruir el episodio surgió del relato que el joven herido habría brindado al personal de enfermería antes de ingresar al quirófano.
De acuerdo con la información difundida por Infobae, el estudiante manifestó que el adolescente que le disparó era su amigo y sostuvo que los tiros se habrían producido accidentalmente mientras su compañero le mostraba el arma de fuego.
Por el momento, esa versión no fue corroborada oficialmente. Los investigadores deberán determinar cómo se produjeron los disparos, si efectivamente fueron accidentales y de qué manera el arma ingresó al establecimiento educativo.
La investigación quedó a cargo del fiscal Marcelo Germinario, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 2 de La Matanza, que busca establecer las circunstancias del hecho y las eventuales responsabilidades correspondientes.







