La historia de Macarena Patricia Camila Distefano expone un fenómeno cada vez más visible en las redes sociales: influencers o figuras con miles de seguidores que exhiben un nivel de vida ostentoso sin que exista una actividad económica formal que lo justifique.
Según la investigación que lleva adelante el Juzgado Federal N.º 2 de Morón, Distefano, de 30 años, permanece detenida desde fines de abril acusada de integrar una organización dedicada a la comercialización de tusi, una droga sintética también conocida como “cocaína rosa”. La causa sostiene que la banda operaba en boliches del oeste bonaerense, entre ellos el histórico complejo nocturno Pinar de Rocha.
Mientras la investigación avanzaba, la joven mostraba en sus redes sociales un estilo de vida marcado por viajes internacionales, cirugías estéticas, ropa de marca, tatuajes y vehículos costosos. Entre los destinos que compartió con sus seguidores aparecen Playa del Carmen y Medellín, además de escapadas a la costa atlántica argentina.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la ausencia de ingresos registrados. De acuerdo con la información publicada, Distefano no tenía empleo formal y solo figuró como monotributista durante un breve período. Sin embargo, en sus publicaciones exhibía gastos que parecían incompatibles con ese historial económico.
En abril de 2025 intentó posicionarse como emprendedora mediante un supuesto negocio de compra y venta de automóviles, aunque los investigadores también analizan el origen de esos ingresos. Su entorno sostuvo que parte de sus ganancias provenían de la venta de contenido para adultos en la plataforma Cafecito, aunque la repercusión de ese perfil habría sido limitada.
Durante el allanamiento realizado por efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina en su departamento del oeste bonaerense, se secuestraron pequeñas cantidades de tusi fraccionadas en bolsitas. La defensa sostiene que la droga era para consumo personal, mientras que la fiscalía considera que existen otros elementos de prueba que respaldan la hipótesis de comercialización.
La causa continúa en etapa de instrucción y la Justicia deberá determinar si las evidencias reunidas son suficientes para procesarla por integrar una organización dedicada al narcotráfico. Mientras tanto, la influencer permanece detenida y su caso volvió a poner bajo la lupa la relación entre la ostentación en redes sociales y las investigaciones por delitos vinculados al comercio de drogas.







