Ricardo Darín y la pandemia en la Argentina: “Hay un miedo generalizado, y eso nos petrifica”

El actor habló del proyecto solidario del que forma parte, “Seamos uno”, y contó por qué nunca decidió mudarse a otro país
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Ricardo Darín contó en el programa Living in America que, al igual que otras figuras del mundo del espectáculo y el deporte, forma parte del proyecto solidario “Seamos uno”, que ya ha entregado más de 500 mil cajas con raciones de alimentos y elementos de higiene a los más necesitados en todo el país.

El reconocido actor manifestó su orgullo por el objetivo que maneja el proyecto de llegar al millón de cajas que beneficiarán a personas oriundas de los lugares más carenciados. En ese sentido, destacó la transparencia de quienes participan y señaló: “Lo que más me llama la atención de esta movida es que realmente todos están preocupados en no farandulizarla. No quieren que esto sea un show. El tema es lograr un objetivo superlativo, que es entregar un millón de cajas”.

La charla con Alejandro Fantino y Débora Plager, conductores del ciclo emitido por América, derivó en un análisis sobre la actualidad de la Argentina y el manejo que ha hecho el Gobierno Nacional de la pandemia por el coronavirus. “Los problemas de la Argentina no son de ahora, son de hace mucho tiempo, que venimos pisando un plano inclinado hacia abajo. Es muy difícil encontrar por qué pasó eso, a menos que hagamos especial foco en qué es lo que ha pasado en las intermediaciones. Si algo es efectivo, funciona, es práctico y transparente… ‘Seamos uno’ es eso, no tiene intermediación. La pregunta que nos tenemos que hacer es cómo puede ser que un país que genera alimento para 400 millones de habitantes, teniendo 40 o 45 en su territorio, tenga gente que se muere de hambre”, se cuestionó Darín.

A continuación, las declaraciones más destacadas del actor.

La flexibilización de la cuarentena después del 17 de julio

—Creo que las razones por las cuales se va a entrar en una zona de flexibilización son sanitarias, políticas y económicas. Todo el mundo está al tanto de que la gente no puede más. La gente más consciente y equilibrada, que puede permitirse el lujo de estar en eje, como intento hacer yo, aguanta un poco más y dice “estamos haciendo lo que tenemos que hacer, no vamos a tirar el esfuerzo por la borda”. La pregunta es a qué se debe esto, a qué obedece esta cuestión. ¿A cuestiones políticas? ¿alguien está perdiendo terreno en algún lado y tiene que aflojar? ¿otro mete más presión? Me gustaría creer que, como al principio, lo que está primero de todo es la salud de la población, si no todo nuestro esfuerzo va a ser tirado por la borda.

Las crisis en la Argentina y la posibilidad de irse a vivir a otro país

—Yo no me voy a cansar nunca. Ahí está la trampa: cuando bajás la guardia, fuiste. El que se duerme, es cartera. Yo voy a seguir trabajando, poniendo la cara y el cuerpo y haciendo lo que crea que hay que hacer de acuerdo a la coyuntura. Creo que no podemos abandonar. No pensé en irme a vivir a España porque amo este país. Hay gente maravillosa, extraordinaria. En “Seamos uno” hay más de 450 voluntarios que todos los días de sus vidas van casa por casa a entregar las cajas en mano.

El manejo de la pandemia en la Argentina

—La verdad que me sentí muy bien al principio de esta administración, cuando empecé a verlo a (Alberto) Fernández con (Horacio Rodríguez) Larreta y (Axel) Kicillof. Se juntaban pero de pronto apareció algo medio político que dije “bueno, se empezaron a separar, ¿qué pasa? ¿piensan distinto? ¿entonces la súper prioridad no es la salud de la población?”. Me empecé a asustar. Pero como estoy acostumbrado, me calmo. Entiendo que todo el mundo quiera de alguna forma que se note o que prevalezca la actitud de uno por sobre la del otro…

Las libertades individuales en medio de la cuarentena

—Con la cantidad de teorías conspirativas que hay alrededor de la aparición de este virus, nos han llevado la cabeza de un lado para el otro. Ahora la teoría conspirativa es que el virus se escapó de un laboratorio americano y se lo llevaron a China. Bueno, yo tengo una ensalada en la cabeza que me cuesta muchísimo volver al eje y tratar de entender qué es lo que pienso y siento. Pienso que sí, que estamos rodeados de un agente enemigo que nos toca pero también digo que -y lo digo con todo el respeto y el amor del mundo por todos aquellos que perdieron familiares, que son muchos- si analizás la relación entre la letalidad y el poder de contagio te empezás a perder. Cuando empezás a hacer estadísticas nos damos cuenta de que hay muchos otros motivos: la cantidad de gente que no está pudiendo ser atendida por diferentes dolencias o enfermedades porque tiene miedo de ir a un lugar público y contagiarse. Hay algo con lo que estamos lidiando y tenemos que tener mucho cuidado para no perder la razón: el miedo. Estamos tomados por el miedo generalizado, y el miedo, no nos olvidemos nunca, petrifica. No te movés. Te quedás quietito y no te movés.

La grieta

—No me la fumo más. Nunca la entendí, en todo caso viene de tiempos tan inmemorables que tuvo que cambiar de cara o de color. Pero esta cosa del Boca o River, si vos no pensás como pienso yo sos mi enemigo y tengo que eliminarte, no. No me anoto en esa porque es una pérdida de tiempo y de energía. Además están poniendo los porotos en la canasta equivocada.

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